Ciudadanos

Si tenemos ahorros, debemos preguntarnos qué se hace con nuestro dinero, cuál es el origen de los intereses que nos da nuestro banco o caja, qué acciones se financian en otros países y cómo de transparentes son las entidades financieras en su gestión.

La mayor parte de los productos de ahorro o inversión de las cajas de ahorros o bancos tradicionales buscan la máxima rentabilidad prestando o invirtiendo sin tener en cuenta el impacto social o ambiental de dicha inversión. Por lo que es probable que nuestro dinero se esté utilizando para financiar actividades altamente contaminantes, que no garanticen unos derechos laborales básicos o de industrias específicas contrarias a nuestros principios.

Existen diferentes iniciativas, que detallamos a continuación, que permiten a las personas responsables con sus ahorros y sus inversiones la posibilidad de decidir sobre el mejor empleo de su dinero:

Iniciativas de ahorro y financiación social

Estas organizaciones de tipo social destinan los ahorros captados a dar préstamos a proyectos que tengan un impacto ecológico, social y/o cultural positivo. Además, implican a los socios y ahorradores en la toma de decisiones.

Banca Ética

La banca ética financia actividades económicas que tengan un impacto social positivo, descartando negocios que pueden ser muy rentables financieramente pero destructivos socialmente. Este tipo de banca evita los negocios especulativos renunciando a la posibilidad de obtener grandes beneficios en corto tiempo.

Fondos ISR (Inversión Socialmente Responsable)

La banca tradicional ha creado también unos productos de inversión que atienden esta demanda, son los fondos de inversión socialmente responsable (ISR). Estos fondos componen su cartera de inversión (es decir, el conjunto de empresas en las que invierten) teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y éticos, y/o también, criterios excluyentes (no invertir en empresas relacionadas con armamento, nucleares, tabaco, alcohol…).

No hay que confundir estos fondos con los “fondos solidarios”. En los fondos solidarios, los valores que componen el fondo no han sido seleccionados a partir de criterios sociales y medioambientales, sino que la única diferencia con un producto financiero normal radica en la donación de un porcentaje de la comisión de gestión a una entidad social.

Pregunta en tu banco, caja de ahorros o gestora financiera sobre los fondos de inversión éticos, ecológicos y solidarios y los criterios de inversión.