Plantando Agua

UN PROYECTO PARA DEVOLVER EL AGUA A LA NATURALEZA

 

PLANTANDO AGUA, es un proyecto que surge en 2012 de un proceso participativo que permitió consensuar una propuesta de trabajo para reducir los impactos del grave incendio forestal que afectó a las comarcas de Cuencas-Minera, Andorra Sierra de Arcos y Maestrazgo con un total 7300 ha en 2009.

El proyecto PLANTANDO AGUA fomenta la recuperación del bosque con un nuevo modelo adaptado a los retos del siglo XXI.

Es un proyecto resultado de múltiples voluntades:

Coca-Cola, a través de su marca AquaBona, gestiona el manantial de Fuenmayor en Cañizar del Olivar (Cuencas Minera, Teruel) e impulsa este proyecto. Centra su Responsabilidad Corporativa, en materia ambiental en potenciar la Gestión Sostenible de un recurso natural tan valioso como el AGUA. Su gran reto es devolver a la naturaleza la misma cantidad de agua que utiliza en la producción de sus bebidas a nivel mundial.

ECODES, dentro de sus objetivos de promover acciones para la mejor gestión del agua y su recuperación en un contexto de cambio climático, ha puesto en marcha este proyecto pionero que enlaza los intereses de los actores del territorio con acciones que, adaptadas a la situación de cambio climático, aseguran la recuperación de agua.

 

OBJETIVO

 

Capturar agua verde (la que utilizan la vegetación, la que ayuda a construir el bosque) y agua azul (la que discurre por los ríos, la que recarga los acuíferos, el agua disponible para la sociedad) a través de la restauración de la vegetación y la gestión del ganado ovino y de los ungulados silvestres. Diseñando un monte que sea resilente a los incendios futuros, adaptado al cambio climático, compatible con fauna autóctona y que de servicio a los vecinos y a la sociedad.

 

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

 

Tras un proceso participativo, los vecinos consideraron que la principal necesidad ambiental en su territorio era recuperar el bosque afectado por el incendio de 2009. Para ello se puso en marcha la elaboración de un Plan Director encaminado a su restauración.

Con el objetivo de establecer las bases científico-técnicas para el diseño de este Plan Director se realizó un taller de trabajo en el que participaron investigadores científicos expertos en ecología forestal y restauración ecológica, técnicos forestales de las administraciones responsables de la gestión del monte, y representantes de las administraciones locales y de ECODES.

La principal conclusión de este taller de trabajo fue la necesidad de colaboración y participación de todos los asistentes en el diseño y creación de estrategias que permitan hacer frente al cambio climático y maximizar la recuperación de agua. Para ello, y conocedores de las necesidades de la zona, se hizo énfasis en la necesidad de elaborar un Plan Director para un nuevo modelo de monte del siglo XXI, con la capacidad de hacer frente al nuevo escenario de Cambio Climático y a los usos actuales y futuros de los montes.

  • La superficie objeto de actuaciones en el Plan Director es de 1.234,11 ha y está repartida entre los términos municipales de La Zoma (1.017,28 ha), Cañizar del Olivar (209,88 ha) y Castel de Cabra (6,95 ha), todos ellos localizados en la comarca Cuencas Mineras de la provincia de Teruel. En el área de actuación 680,63 ha corresponden a Montes de Utilidad Pública (MUP) gestionados por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y 553,48 ha corresponden a fincas de titularidad privada.  Las actuaciones se llevan a cabo preferentemente en los MUP. Las actuaciones de plantación y de restauración se llevarán a cabo en una superficie en torno a las 327 ha.
     
  • Los ejes sobre los que se articula el proyecto son los siguientes:
    • Producción de agua azul y agua verde: Zonificar el área de actuación a fin de establecer áreas para la producción de agua azul y agua verde,  crear discontinuidad espacial frente a la propagación del fuego y conservar el suelo. Para ello se realizará una zonificación del área de actuación seleccionando las zonas que se destinarán a bosques y matorral y las que se destinarán hacia distintos tipos de pastizal más o menos consumidores de agua.
       
    • Uso eficiente del agua: Diseño e implantación de bosques eficientes en el consumo de agua, resilientes ante los incendios y conservadores y formadores de suelo. Se determinará la composición de especies tomando como referencia comunidades espontáneamente regeneradas del entorno. Asimismo se establecerá la densidad de plantación y un protocolo de tratamiento con varios horizontes temporales.


Este proyecto constituirá la primera experiencia de restauración ecológica integral en nuestro entorno, orientada a hacer frente a los nuevos retos ambientales y sociales del siglo XXI. Además, esta experiencia se llevará con la participación de todos los actores implicados: administración ambiental, actores locales, científicos, ONGs. 

 

CLAVES DEL MODELO DE MONTE SOSTENIBLE ADAPTADO A LOS RETOS DEL TERRITORIO Y EL SIGLO XXI 


 

 

El incendio forestal de 2009 devastó grandes áreas de bosque. Los estudios técnicos del acuífero local mostraron que los volúmenes de recarga de aguas subterráneas aumentaron en un 20%. Existen dos motivos principales para ello. Uno es porque los árboles absorben grandes cantidades de agua, que luego se transpira (se evapora de las hojas) a la atmósfera. El segundo es debido a que el suelo de la zona es muy delgado, por lo que la lluvia al no ser absorbida por los árboles,  se infiltra fácilmente a las rocas subyacentes y permanece en la zona del suelo.

El incendio forestal ha permitido a los expertos estudiar el efecto del bosque sobre los recursos hídricos. Este conocimiento se ha utilizado para definir el plan de gestión, y para entender los beneficios de la prevención de crecimiento de los bosques en algunas zonas. Si el suelo no se gestiona correctamente, el bosque y la vegetación arbustiva recupera su situación de origen con el resultado de que la recarga de aguas subterráneas se pierde. El beneficio de reposición se calcula como el volumen de recarga de aguas subterráneas adicional realizado como resultado directo del Plan de Gestión.

El grupo de expertos del IDAEA-CSIC ha utilizado un enfoque de modelo para calcular la recarga de acuíferos con el bosque y con las tierras de pasto.
 

 

 

Si no se gestiona correctamente la masa boscosa se podría generar dos problemas fundamentalmente: reducción significativa de la recarga de las aguas subterráneas y  riesgo de incendios forestales. No se trata de evitar el fuego por completo, ya que los incendios forestales son una parte natural del ciclo ecológico, algunas especies de plantas dependen de ellos para la diseminación de nuevas semillas. En la elección de las zonas donde se debe relizar la  plantación se sigue el criterio de que no sean contiguas de esa forma se favorece que de producirse el  incendio será más controlable y no tan devastadores como ha ocurrido en el pasado.

El bosque es esencial por una serie de razones: la biodiversidad, proporcionando hábitat y alimento para los ungulados silvestres (cabra montés, jabalí y venado), protección del suelo contra la erosión y seña de identidad para los habitantes de la zona. A los beneficios anteriormente hay que añadir los económicos, por ejemplo los ungulados silvestres son importantes para la biodiversidad pero también para el turismo de caza que supone un complemento económico para la zona.

 

 

El ganado produce agua azul y controla los incendios, para reforzar esta línea de trabajo, el proyecto va a mejorar las infraestructuras ganaderas  recuperando abrevaderos y un corral.

El ganado aprovecha unos recursos que de otra parte se perderían, contribuyendo mediante el reciclado de biomasa a dificultar los incendios forestales, favorece la biodiversidad y el paisaje mediante el control de plantas monopolizadoras y la dispersión de las semillas, produce un alimento de calidad para el ser humano, y por último fija población, lo que es importante en la zona.

 

 

Las especies de árboles elegidas para la reforestación han sido seleccionadas por su resistencia al fuego o por su necesidades de agua. Muchos de los árboles que ardían en 2009 no eran autóctonos, sino que eran una especie de árbol de pino plantado para proporcionar madera para las minas de carbón en la zona, ya cerradas, en las que se utilizó la madera para apoyar túneles y pozos. Esta especie no es resistente al fuego. En su lugar, se utilizan especies autóctonas y se combina la siembra y restablecimiento natural. También se ha introduccido planta micorrizada que a medio /largo plazo producirán trufas: un producto con alto interés económico en la zona.

Se han plantado, especies adaptadas al fuego, rebrotadoras o semilladoras y especies frugales en el consumo de agua

Las especies vegetales plantadas son : Quercus ilex, Quercus faginea, Acer monspessulanum, Sorbus domestica, Pinus sylvestris, Quercus ilex micorrizadas con Tuber melanosporum, Juniperus phoenicea, Juniperus oxycedrus, Crataegus monogyna.

 

A lo largo del todo el proyecto en todas sus fases, la participación ha sido fundamental. El punto de partida del proyecto fue un proceso participativo, las líneas estratégicas del  Plan Director se diseñaron entorno a una mesa donde participaron científicos, investigadores, gestores y representantes de la sociedad civil. Este nivel de participación se mantiene a través de las reuniones que se convocan en el territorio para presentar los resultados del proyecto, así como los próximos pasos a seguir.

El objetivo del proyecto es la restauración forestal posibilitando la captura de agua azul y agua verde pero siempre con un guiño al territorio. Proyectando acciones que a medio plazo puedan apoya la económica de zona; aprovechamiento cinegético, aprovechamiento trufero....

 

OTROS BENEFICIOS NO CUANTIFICADOS

El proyecto aporta resultados no cuantificables pero no por ello menos importantes:

  • Demuestra que la cooperación entre las distintas partes interesadas es una forma de trabajar y además asegura el éxito del proyecto, beneficia a todos.
     
  • Pone en marcha una metodología de gestión del monte que podrá ser utilizada por territorios de tipologías similares.
     
  • Recupera un monte nativo, adaptado a la climatología y características del entorno. Resilientes al fuego y con baja demanda de agua.
     
  • Mejora la biodiversidad. Ha puesto en valor lo importancia de los pastos de La Navarra.

 

LO QUE HEMOS CONSEGUIDO HASTA AHORA - Resultados 2013-2017

 

 

 

INFORMES SOBRE EL PROYECTO 

 

 
 
 

 

 

 

 
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