inicio : especiales : Custodia ambiental del territorio


Uno de los legados del siglo XX que se afianza cada vez más es la percepción generalizada de un nuevo tipo de relación con el medio natural. Por primera vez, y esto es particularmente válido para la cultura occidental, se comparte el reconocimiento de que es necesario instaurar un nuevo tipo de relación con el entorno natural que nos rodea. Paradójicamente, esta preocupación por el estado de la naturaleza y por los efectos que el comportamiento humano tiene sobre el medio ambiente natural es consecuencia de las propias dinámicas del desarrollo y del lugar central que los valores económicos tienen en la organización de las sociedades. 

Los desastres ecológicos que han jalonado la historia de la sociedad industrial moderna han acumulado suficientes certezas para hacer evidente el riesgo que este modelo de organización social tiene para la supervivencia humana.  Es por ello que el respeto por los valores medioambientales se ha generalizado en todas las sociedades; ha llegado a ser prácticamente universal la convicción de que es necesario cambiar el  comportamiento de las sociedades y de sus miembros. Esta percepción que hoy es general, independientemente de la posición o tamaño de la comunidad humana, se trate de aldeas, ciudades o estados, se ha generado lentamente y durante mucho tiempo.

Uno de los primeros signos de este cambio de rumbo y de la conciencia de los riesgos asociados a los modelos de desarrollo de la sociedad moderna fue el movimiento conservacionista. A finales del siglo XIX, en plena fase de expansión industrial y ampliación de la frontera agrícola, surgen las voces críticas contra un modelo de crecimiento que sacrificaba la naturaleza sin ningún miramiento. Un resultado práctico de aquellas críticas fue la idea de reservar espacios y territorios que,  por las particulares características de la naturaleza que albergaban, quedaran fuera del afán predatorio de los particulares y de las amenazas del modelo de desarrollo imperante. Bajo la tutela y la protección del Estado estos espacios deberían conservar dentro de su perímetro la naturaleza tal cual estaba, sin intervención humana, como un legado para las generaciones venideras y como ilustración de lo que la naturaleza es sin la presencia humana. Esta idea dio origen a los diferentes espacios naturales protegidos y a las diversas modalidades de gestión para la conservación de la naturaleza que se han ido desarrollando desde entonces. 

Desde la creación del primer parque nacional a finales del siglo XIX (1)  hasta nuestros días, los gobiernos nacionales y locales han establecido que el uso de miles de kilómetros cuadrados de la superficie terrestre y marítima sea la conservación. Legalmente han atribuido a estos espacios un estatus jurídico especial para impedir o restringir la actividad humana y destinan recursos humanos y materiales para asegurar el cumplimiento de lo legislado. Sin embargo, el aumento de la demanda de bienes y servicios ambientales, la reducción de los presupuestos públicos asignados a la conservación, y la creciente extensión del pensamiento ambientalista, cada vez más favorable a entablar una nueva relación entre la naturaleza y la sociedad, ha originado que aparecieran nuevas formas de gestionar esta nueva sensibilidad ecológica.

Las reservas privadas, los programas de guardianía ambiental, las reservas naturales voluntarias, la custodia ambiental...,  son consideradas herramientas complementarias a los esfuerzos públicos por establecer y mantener espacios naturales protegidos.

La idea de que los mismos propietarios apliquen restricciones de uso a sus tierras y desarrollen en ellas actividades conservacionistas, con el reconocimiento del Estado y, en ocasiones,  con incentivos para hacerlo, tiene también una larga historia. De hecho este enfoque es casi contemporáneo del concepto de parque nacional. Las primeras áreas privadas dedicadas a la protección de la naturaleza surgieron en Inglaterra en 1899. Ese año, una de las primeras ONG ambientalistas del mundo, el National Trust compró en Wicken Fen (un humedal relativamente cerca de Cambrigde) dos acres de tierra (unos 8.000 metros cuadrados) con el objetivo de conservar algunas plantas raras amenazadas por desecación de los humedales y la extensión de la actividad agrícola. La intención conservacionista inicial se ha mantenido durante más de cien años; en la actualidad la extensión de esta reserva cuya gestión mantiene el National Trust, es de 770 hectáreas.

Desde aquella fecha, la idea se ha extendido por el mundo. Muchos países poseen reservas naturales creadas por la iniciativa de sus propietarios, sean individuos, familias, empresas, comunidades u organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro. En América Latina, Brasil fue el pionero en la reglamentación del establecimiento de reservas privadas, el Código Forestal de 1934 reconocía los bosques protegidos privados y exoneraba a sus dueños del pago de impuestos por la tenencia de la tierra. El Estado, al reconocer el esfuerzo privado en las tareas de conservación, al tiempo que otorga incentivos exige que las reservas privadas cumplan también con una serie de requisitos que suelen ser análogos a los que rigen en los espacios públicos de conservación: no se permite la explotación de los recursos naturales, determinados usos están prohibidos (agricultura, ganadería, extracción) y otros limitados o regulados (investigación científica, educación ambiental, ecoturismo, recreación...).

Una variante de estas modalidades de la conservación ambiental en las que la iniciativa privada juega un papel preponderante es lo que desde hace algunos años se ha denominado la “custodia ambiental”. En otros lugares también conocida como “guardianía ambiental”. Este modelo de gestión ambiental es complementario de las iniciativas públicas que se impulsan para proteger el medio ambiente natural. Aunque este esquema de intervención puede tener variantes y adaptaciones locales, lo esencial es que se trata de implicar a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación y el buen uso de los valores y los recursos naturales, culturales y paisajísticos. Para ello promueve acuerdos y mecanismos de colaboración continua entre los propietarios del territorio, las “entidades de custodia” y, en ocasiones, con otros agentes públicos y privados.

Lo esencial del modelo es que se trata de un acuerdo voluntario del propietario del territorio por el que se compromete a manejar su propiedad desde un enfoque de conservación lo cual, obviamente, le va a obligar a determinadas restricciones y exigencias en el manejo de su tierra. Este acuerdo, o “pacto” de custodia, se firma entre el propietario y una “entidad de custodia” que, en cierto sentido,  respalda y da fe pública de la existencia de ese compromiso. Una entidad de custodia puede ser una organización pública o una organización no gubernamental sin ánimo de lucro (ONG) que participe en la conservación del territorio y que, entre sus métodos o modalidades de trabajo, incluya las técnicas de custodia del territorio. Pueden actuar como “entidades de custodia” organizaciones tan diversas como asociaciones de vecinos, ONG’s conservacionistas, fundaciones, ayuntamientos... Lo fundamental es que a esa entidad se le reconozca capacidad y reputación suficientes en el sector o en el territorio para impulsar este tipo de actuaciones.

En muchos casos, las entidades de custodia asesoran y apoyan a los propietarios en la gestión de sus propiedades, supervisan el manejo de las fincas y llevan adelante programas de formación, sensibilización y educación ambiental. Negocian con la administración pública para que se reconozcan los esfuerzos que los particulares llevan a favor de la conservación e intentan incidir en las políticas públicas para que se reconozcan las aportaciones privadas a esta tarea y se establezcan sistemas de incentivos adecuados.

De los rígidos esquemas conservacionistas del pasado, con su prioridad en la salvaguarda exclusiva de las áreas protegidas y su aislamiento de toda acción humana, hemos pasado a fórmulas más flexibles y participativas en las que se entiende que la acción humana es esencial para garantizar la conservación y la funcionalidad de muchos ecosistemas. Cada pueblo, cada comunidad, cada país alrededor del mundo tiene paisajes que han sido formados por la interacción de su gente con la naturaleza a través del tiempo. Esos paisajes reflejan la historia de esa relación. Por lo general  albergan formas de vida diversas y usos de la tierra que se han seguido a través del tiempo. Son escenario de adaptaciones más o menos rápidas al cambio social, independientemente de cuál haya sido su origen: tecnológico, económico, político, demográfico…En muchos casos han contribuido a mantener y crear biodiversidad y han demostrado ser sostenibles a través del tiempo. Determinados paisaje son ejemplos vivos del patrimonio natural y cultural simultáneamente.

A medida que se hace más urgente asegurar la correcta conservación de los ecosistemas del planeta, la complejidad de la gestión ambiental aumenta. Ya no basta con asegurar islas de naturaleza prístina en medio de ecosistemas degradados que han perdido toda su funcionalidad. Ahora el reto es prestar atención a los paisajes en los que los hombres viven y trabajan e interactúan con la naturaleza. Al tiempo que se consolidan las áreas protegidas tradicionales el desafío es ampliar la escala a la que debe ser realizada la conservación de la biodiversidad. Las medidas conservacionistas deben trascender las limitadas fronteras de las áreas protegidas y extenderse a espacios más amplios para evitar la fragmentación de los ecosistemas con todos los peligros que ello conlleva.  En este nuevo enfoque de la conservación, aplicable de manera complementaria a los paisajes y territorios que rodean a las áreas protegidas o que sirven como espacios de conexión entre ellas, la clave es encontrar el equilibrio entre los rendimientos económicos de las propiedades que se adhieren a los acuerdos de custodia ambiental (producción forestal, agricultura, ganadería, caza, pesca, ocio...) y la  conservación de la biodiversidad y el respeto a las dinámicas ecológicas que la aseguran a largo plazo.

Los paisajes, como la vida, son dinámicos y el cambio es una constante tanto de las sociedades humanas como de la naturaleza que las alberga. Este dinamismo plantea un dilema cuando se trata de proteger el paisaje y se involucra participativamente a la gente en su conservación. Con los acuerdos de custodia ambiental no se trata de fosilizar la forma en que las comunidades hacen uso de su tierra, sino más bien animar a un enfoque sostenible de su patrimonio que satisfaga los requisitos de la conservación pero también el derecho al desarrollo humano de quienes participan en estos programas de custodia ambiental.


Por Enrique Uldemolins Julve, Director Cooperación al Desarrollo de ECODES


Yellowstone, en Estados Unidos, es el primer Parque Nacional que se crea desde estos supuestos conservacionistas. En España el primer parque nacional fue el de la Montaña de Covadonga declarado como tal el 22 de julio de 1918, hoy conocido como parque Nacional de Picos de Europa.



 

Más información:

 

» La conservación de la naturaleza: qué sentido tiene reservar y proteger áreas naturales

Las razones por las que en todos los países del mundo se establecen áreas naturales protegidas en las que se restringen (o se prohíben) las actividades humanas son, entre otras:

  1. Mantener áreas con ecosistemas representativos que aseguren la continuidad evolutiva y procesos ecológicos, incluyendo migración y flujos genéticos.
  2. Conservar la diversidad ecológica, para asegurar el rol de la diversidad natural en la regulación del ambiente.
  3. Mantener el material genético de las comunidades naturales y evitar la pérdida de especies de plantas y animales.
  4. Proveer alternativas de educación e investigación (formal e informal) y monitoreo del ambiente.
  5. Mantener y manejar cuencas hidrográficas para asegurar una adecuada calidad y disponibilidad de agua fresca.
  6. Conservar los suelos para controlar-evitar la erosión y sedimentación.
  7. Mantener y manejar los recursos de vida silvestre por su importante rol en la regulación ambiental.
  8. Proveer oportunidades de recreación y turismo.
  9. Manejar y mejorar los recursos forestales por su rol en la regulación y para la producción sustentable de madera
  10. Proteger y valorar la herencia cultural, histórica y arqueológica de los pueblos.
 

» Modelos de gestión de la conservación

La declaración de espacios naturales protegidos o áreas protegidas, como los parques nacionales, ha sido una de las políticas más usuales de protección de la naturaleza desde finales del siglo XIX por los diferentes Estados. Pero la gestión de la conservación ha ido evolucionando a lo largo del tiempo incorporándose nuevas figuras como los parques naturales, los parques regionales, reservas municipales... dependiendo de la extensión del territorio bajo su protección, la forma jurídica para su creación, quién tiene la competencia de su gestión, etc. Desde finales del siglo XX, las figuras denominadas “patrimonio de la humanidad” y “reserva de la biosfera” representan los máximos grados de protección internacional. Estas formas de conservación se inscriben dentro de la orientación conocida como “desarrollo sostenible”. Se trata de integrar los principios de conservación de la naturaleza con el desarrollo de las comunidades humanas que viven dentro de los límites de esas áreas. Estos modelos de gestión de la conservación, como el de la “custodia ambiental” intentan superar la incompatibilidad hombre-naturaleza que suscitó una gran controversia en el movimiento conservacionista durante bastante tiempo.

 

» Objetivos de Desarrollo del Milenio y Conservación de la Naturaleza

En la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas se hace hincapié en ciertos valores fundamentales que son esenciales en la comunidad internacional del siglo XXI; entre ellos se incluyen la libertad, la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, el respeto a la naturaleza y la responsabilidad compartida. En cuanto al “respeto a la naturaleza” en la Declaración se afirma:

"Es necesario actuar con prudencia en la gestión y ordenación de todas las especies vivas y todos los recursos naturales, conforme a los preceptos del desarrollo sostenible. Sólo así podremos conservar y transmitir a nuestros descendientes las inconmensurables riquezas que nos brinda la naturaleza. Es preciso modificar las actuales pautas insostenibles de producción y consumo en interés de nuestro bienestar futuro y en el de nuestros descendientes."

El reto consiste en traducir este valor en medidas concretas para invertir la tendencia a la degradación ambiental. La sociedad civil es un actor importante para promover objetivos y valores ambientales compartidos. Por tanto, un factor importante para transformar los compromisos en medidas es la participación activa y el compromiso de todos los actores sociales. Las formas de gestión ambiental, como la custodia ambiental, que tratan de hacer compatible la conservación de la naturaleza con el uso sostenible de la biodiversidad se inscriben dentro de los valores emergentes que traen a primer plano la necesidad de emprender una nueva relación entre la naturaleza y los humanos.

 

» Categorías de manejo de áreas protegidas de la UICN* 

Las áreas protegidas no son entidades uniformes, abarcan un amplio abanico de objetivos y están administradas por actores muy diversos. Así, podemos encontrar “áreas protegidas” cuyo acceso está totalmente prohibido debido a su enorme importancia y fragilidad, pero también otro tipo de áreas protegidas que comprenden territorios y espacios marinos tradicionalmente habitados, donde la acción humana ha moldeado los paisajes culturales con una alta biodiversidad. En algunos casos, la propiedad y la gestión de los sitios están en manos de los gobiernos, mientras que en otros esta propiedad y gestión corresponde a particulares, empresas privadas, comunidades y grupos religiosos.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza* desde hace más de 25 años, ha desarrollado un sistema de categorías para la gestión de áreas protegidas para ayudar a organizarlas y definirlas y crear un marco internacional de referencia. Hoy en día, las categorías están aceptadas y reconocidas por organizaciones internacionales, como las Naciones Unidas y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, y los gobiernos nacionales para definir y clasificar las áreas protegidas. Las categorías de conservación se resumen en el cuadro adjunto. Las iniciativas de custodia ambiental, por lo general, están dentro de la categoría VI.

Categoría

Nombre

Definición

Objetivos de conservación

I a

Reserva Natural Estricta: área protegida principalmente para la ciencia

Área de tierra y/o mar que posee representantes excepcionales en ecosistemas geológicos o fisiológicos con cualidades y/o de especies, disponible primariamente para investigación científica o monitoreo ambiental.

Conservar a escala regional, nacional o global ecosistemas, especies (presencia o agregaciones) y/o rasgos de geodiversidad extraordinarios: dichos atributos se han conformado principalmente o exclusivamente por fuerzas no humanas y se degradarían o destruirían si se viesen sometidos a cualquier impacto humano significativos.

I b

Área Silvestre: área protegida principalmente para la protección de áreas silvestres

Grandes áreas de tierra y/o mar o tierras ligeramente modificadas, que mantienen su carácter e influencia sin significante o permanente invasión, la cual es protegida y manejada para preservar su condición natural.

Proteger la integridad ecológica a largo plazo de áreas naturales no perturbadas por actividades humanas significativas, libres de infraestructuras modernas y en las que predominan las fuerzas y procesos naturales, de forma que las generaciones presentes y futuras tengan la oportunidad de experimentar dichas áreas.

II

Parque Nacional: área protegida manejada principalmente para la protección de ecosistemas y para la recreación

Áreas naturales de tierra y/o mar designadas para: a) proteger la integridad ecológica de uno o más ecosistemas para las generaciones presentes y futuras; b) excluir la explotación y ocupación adversa para los propósitos de designación del área, y c) proveer base para varias oportunidades espirituales, científicas, educacionales y recreativas de sus visitantes; todas las áreas que son compatibles con el medio ambiente y la cultura.

Proteger la biodiversidad natural junto con la estructura ecológica subyacente y los procesos ambientales sobre los que se apoya, y promover la educación y el uso recreativo.

III

Monumento Natural: área protegida manejada principalmente para la conservación de cualidades naturales específicas

Área que contiene una o más cualidades específicas naturales o naturales/culturales, la cual es de excelente valor representativo y único, por su rareza inherente, o cualidades estéticas, o significado cultural.

Proteger rasgos naturales específicos sobresalientes y la biodiversidad y los hábitat asociados a ellos.

IV

Áreas de Manejo de hábitat/especies: área protegida manejada principalmente para la conservación a través de manejo intervenido

Área de tierra y/o mar sujeta a intervención activa con propósitos de manejo que puedan asegurar el mantenimiento de hábitat y/o para cumplir los requerimientos de especies específicas.

Mantener, conservar y restaurar especies y hábitat.

V

Paisaje terrestre/marino protegido: área protegida manejada principalmente para la conservación de paisajes terrestres/marinos y para la recreación

Área de tierra, con costa o mar apropiados, donde la interacción de gente y naturaleza con el tiempo ha producido un área de distinto carácter con valores estéticos, ecológicos y/o culturales y a menudo con alta diversidad biológica. El salvaguardar la integridad de esta interacción tradicional es vital para la protección, mantenimiento y evolución de esta área.

Proteger y mantener paisajes terrestres/marinos importantes y la conservación de la naturaleza asociada a ellos, así como otros valores creados por las interacciones con los seres humanos mediante prácticas de manejo tradicionales.

VI

Área Protegida para el manejo de recursos: área protegida manejada principalmente para el uso sostenible de ecosistemas naturales

Área que contiene principalmente sistemas naturales que no han sido modificados, y que son manejados para asegurar la protección a largo plazo y el mantenimiento de la diversidad biológica, mientras que provee al mismo tiempo el sostenimiento del flujo de productos naturales y servicios que sirven a las necesidades comunales.

Proteger los ecosistemas naturales y usar los recursos naturales de forma sostenible, cuando la conservación y el uso sostenible puedan beneficiarse mutuamente.

Fuente: UICN

UICN es la red ambiental de carácter global más grande y antigua del mundo. Surge tras el fin de la segunda Guerra Mundial en 1948. Es una unión democrática que reúne a más de 1.000 organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, además de unos 11.000 científicos voluntarios y expertos en 160 países. El trabajo de UICN cuenta con el apoyo de más de un millar de profesionales, presentes en 60 oficinas, y cientos de socios de los sectores público, no gubernamental y privado de todo el mundo.

 

» Presentación de Xavier Sabaté – X3 Estudis Ambientals: La participación de la sociedad en la gestión de espacios naturales: el concepto de custodia del territorio

Presentada en la Jornada Custodia Ambiental del Territorio y la Cooperación al Desarrollo, celebrada en Zaragoza el 14 de diciembre de 2010.

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Documentos:
 

MECANISMOS FINANCIEROS INNOVADORES PARA LA CONSERVACION DE LA BIODIVERSIDAD

 

» MECANISMOS FINANCIEROS INNOVADORES PARA LA CONSERVACION DE LA BIODIVERSIDAD

Esta monografía realiza una revisión de algunos instrumentos de IBM que se han aplicado directamente a la biodiversidad. Se describen los mismos y se presentan casos de estudio y experiencias que puedan inspirar y favorecer su aplicación en el Estado español.

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CUSTODIA DEL TERRITORIO EN LA PRÁCTICA

 

» CUSTODIA DEL TERRITORIO EN LA PRÁCTICA

Este Manual es el primer manual publicado en España y en lengua castellana sobre Custodia del Territorio, precedido de publicaciones en América Latina que siguen los modelos estadounidenses.

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MEJORES PRÁCTICAS Y METODOLOGÍAS PARA LA CONSERVACIÓN EN TIERRAS PRIVADAS EN AMERICA LATINA

 

» MEJORES PRÁCTICAS Y METODOLOGÍAS PARA LA CONSERVACIÓN EN TIERRAS PRIVADAS EN AMERICA LATINA

Esta publicación es el resultado de un proyecto desarrollado como parte del programa Parques en Peligro (PeP), con financiamiento de USAID y TNC. En el libro se documentan y analizan las lecciones aprendidas a través de más de 20 años de actividades de Conservación de Tierras Privadas (CTP) en América Latina llevadas a cabo por TNC en conjunto con organizaciones aliadas. Hay un buen análisis de lo que ha estado funcionando bien en este campo, y se proponen sugerencias  para  mejorar las prácticas para el desarrollo de Conservación de Tierras Privadas de alta calidad en América Latina.

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VOLUNTAD DE CONSERVAR. EXPERIENCIAS SELECCIONADAS DE CONSERVACIÓN POR LA SOCIEDAD CIVIL EN IBEROAMÉRICA.

 

» VOLUNTAD DE CONSERVAR. EXPERIENCIAS SELECCIONADAS DE CONSERVACIÓN POR LA SOCIEDAD CIVIL EN IBEROAMÉRICA.

La presente publicación realiza un recorrido por el trabajo que se realiza en varios países Iberoamericanos y España sobre la conservación voluntaria que realiza la sociedad civil. Se incluyen ocho artículos sobre experiencias de conservación desde la sociedad civil, escritos por autores muy significativos en este campo.

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ESTUDIO JURÍDICO SOBRE LA CUSTODIA DEL TERRITORIO

 

» ESTUDIO JURÍDICO SOBRE LA CUSTODIA DEL TERRITORIO

Este estudio analiza el marco jurídico de la custodia del territorio en el Estado español, las potencialidades que se abren para la custodia con la reciente aprobación de la Ley 42/2007, así como los retos a los que se enfrenta la custodia de cara a su adecuada aplicación y las oportunidades que desde el punto de vista jurídico existen para esta estrategia de conservación en otras normas de ámbito estatal. Para la elaboración del estudio se ha contado con la colaboración del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA). Desde un enfoque jurídico, el estudio hace un recorrido por el concepto de custodia del territorio; el espacio sobre el que se proyecta; la experiencia comparada en otros países (como Estados Unidos, América Latina, Reino Unido y Francia); los derechos y obligaciones del propietario en relación con los valores ambientales, culturales y paisajísticos de su finca; las entidades de custodia del territorio y otros agentes atendiendo a su tipología, roles y régimen jurídico; los instrumentos jurídicos de interés para la custodia del territorio; las figuras tributarias e incentivos fiscales para el fomento de la custodia del territorio en España; y otras medidas para el fomento de la custodia del territorio en España. Finalmente, se hacen propuestas jurídicas y de fomento en relación al concepto y el régimen jurídico de la custodia en el marco de la aplicación de la Ley 42/2007 y se sugieren algunas propuestas fiscales en el plano estatal, autonómico y municipal.

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Enlaces:
     

» Xarxa Custodi Territori
La Xarxa de Custòdia del Territori –xct– (Red de Custodia del Territorio, en castellano) es una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar el uso de la custodia del territorio como estrategia para conservar los recursos y los valores naturales, culturales y paisajísticos de Cataluña y de su entorno. La xct, creada en 2003, es una organización de segundo nivel formada por más de 150 asociaciones, fundaciones, ayuntamientos, empresas y personas físicas que trabajan en red por la custodia del territorio.
WEB: http://www.custodiaterritori.org/

» Fundación Biodiversidad
:La Fundación Biodiversidad es una fundación pública del Gobierno de España, adscrita al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Trabaja para preservar el patrimonio natural y la biodiversidad, dirigiendo su conservación a la generación de empleo, riqueza y bienestar en el conjunto de la sociedad, con especial atención al medio rural. Para ello, la Fundación colabora con entidades e instituciones que conforman una amplia red en la que participa el sector público, la sociedad civil y el tejido empresarial. Recientemente la Fndación Biodiversidad alberga la Plataforma de Custodia del Territorio (PCT). Se trata de una iniciativa de la Fundación Biodiversidad que surge como resultado de la creciente implicación que la Fundación ha ido adquiriendo en los últimos años con esta estrategia de conservación del patrimonio natural y el paisaje, y fruto del compromiso alcanzado por esta entidad con el movimiento de la custodia del territorio. La PCT nace con la vocación de contribuir al objetivo común de promover el desarrollo de la custodia del territorio en el conjunto del Estado español actuando como herramienta de divulgación e impulso de esta filosofía de conservación.
WEB de la Plataforma de Custodia del Territorio: http://www.custodia-territorio.es/
WEB de la Fundación Biodiversidad: http://www.fundacion-biodiversidad.es/

» Fundación Félix Rodríguez de la Fuente
La Fundación Félix Rodríguez de la Fuente fue creada en 2004 por la familia del naturalista. Es una fundación privada, independiente, de interés público y ámbito nacional. Entre otras líneas de trabajo, la Fundación tiene como objetivo reconocer a personas o grupos de personas que viven cerca de la tierra y de sus recursos. Entre otras actividades la Fundación estudia y da a conocer las pautas de su comportamiento, apoya y facilita su cultura y sus modos de vida y se promueve el reconocimiento de su trascendental labor para la sociedad.
WEB: http://www.felixrodriguezdelafuente.com/

» Cátedra Unesco de territorio y medio ambiente
La Cátedra UNESCO de Territorio y Medio Ambiente es heredera de la Cátedra de Política, Derecho y Gestión Ambiental creada en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1997. La Universidad Rey Juan Carlos estableció esta Cátedra mediante acuerdo con la UNESCO firmado el 22 de octubre de 2001. La Cátedra responde a la necesidad de cubrir la importante carencia de profesionales en el ámbito de la investigación y el desarrollo de políticas públicas ambientales y la necesaria integración de dichas políticas en el resto de las políticas sectoriales.
WEB: http://www.escet.urjc.es/unesco/Paginas/investigacion/custodia.html

» Avinença (Associació Valenciana de custodia i gestió responsable del territori)
Es una organización sin ánimo de lucro, constituida formalmente el abril del 2005, fruto de la convergencia de varias organizaciones y personas que ven la necesitad de impulsar el desarrollo y el uso de la custodia del territorio a nuestro país.
WEB: http://www.custodiaterritorivalencia.org/

» Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX)
La labor de ADENEX es muy variada, y va desde la mera protección de la fauna y flora silvestres con campañas de conservación, estudios y censos, hasta plantear la declaración de espacios protegidos. También es notoria su actividad en la realización de propuestas de desarrollo sostenible, el fomento de las energías renovables, la protección y conservación del patrimonio histórico-artístico y cultural de Extremadura, acciones en materia de urbanismo, educación ambiental, fomento del voluntariado ambiental, etc.
WEB: http://www.adenex.org/

» GOB (Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa)
El GOB promueve la defensa de los valores ambientales y el equilibrio entre las actividades humanas y la conservación de la naturaleza en las Islas Baleares. La sección insular de Menorca se creó en 1977 y ha conseguido una importante  implantación social.
WEB: http://www.gobmenorca.com/

» SEO/BirdLife es la Sociedad Española de Ornitología
Es una asociación científica y conservacionista fundada en 1954 dedicada al estudio y la conservación de las aves y de la naturaleza. Es por lo tanto la decana de las ONG de conservación de la naturaleza en España, con más de 50 años de actividad ininterrumpida. La organización representante de BirdLife International en España, una federación que agrupa las asociaciones dedicadas a la conservación de las aves de todo el mundo y que tiene representación en más de cien países.
WEB: http://www.seo.org/reservas.cfm

» WWF España
Es la sección española del WWF, una de las mayores y más eficaces organizaciones internacionales independientes dedicadas a la conservación de la naturaleza. WWF fue creada en 1961 y en España se formó en 1968. Su enfoque de trabajo es buscar entre todos los interesados las mejores soluciones para salvar la naturaleza. De sus muchos proyectos, en materia de custodia ambiental es particularmente relevante el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega (Segovia), uno de sus  proyectos de conservación más emblemáticos y uno de los de mayor duración. WWF gestiona este Refugio de Caza desde su constitución en noviembre de 1974, cuando firmó, a propuesta de Félix Rodríguez de la Fuente, entonces vicepresidente de WWF, un convenio con el pueblo de Montejo de la Vega.
WEB: http://www.wwf.es/wwf_adena/

» Ínsulas, Red Andaluza de Custodia y Gestión del Territorio
Ínsulas es una asociación creada por cinco fundaciones ambientales andaluzas (Andanatura, Doñana 21, Falcor, Gypaetus y Migres) para establecer las bases de la Red Andaluza de Custodia y Gestión del Territorio que tiene como objetivo divulgar y promover la custodia del territorio en Andalucía, para impulsar esta herramienta de conservación y desarrollo sostenible. Ínsulas pretende convertirse en un foro de encuentro entre los agentes que quieran estar involucrados en la custodia del territorio facilitando la colaboración social en la protección del territorio de manera completamente voluntaria y ayudando a generar conciencia ambiental tanto en los territorios protegidos como en los que se van a proteger. En ella pueden participar: propietarios de fincas, entidades de custodia, administraciones públicas, usuarios del territorio (agricultores, cazadores, pastores, agrupaciones de propietarios forestales, etc.) y patrocinadores que financien proyectos de custodia.
WEB: http://www.insulas.org/insulas/inicio.html








 
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