Mercados Voluntarios de Carbono

CONTEXTO

A pesar de que los Mecanismos de Flexibilidad son herramientas de lucha contra el cambio climático aceptadas internacionalmente, desde diferentes colectivos, se alzan voces que ponen en duda su eficacia, tal y como están diseñados.
 
Por un lado, el sistema de comercio de emisiones más grande del mundo, el Europeo, solo impone obligaciones de reducción a los sectores industriales más intensivos en la generación de GEI que, en le caso de España, representan el 40 % de las emisiones totales del país, dejando sin regular el 60 % restante correspondiente a las emisiones de sectores difusos (servicios, residencial, trasporte, etc.).
 
Por otro lado, los mecanismos de desarrollo limpio han mostrado grandes debilidades a la hora de apoyar el desarrollo sostenible llegando, en ocasiones, a conseguir el efecto contrario. Las críticas más importantes son:
  • Se implementan proyectos de bajo coste y gran volumen de reducciones de emisiones de GEI, con pocos beneficios para la población local.
  • Los proyectos pequeños con altos beneficios sociales se tornan inviables debido a los altos costes de certificación.
  • Los proyectos MDL se desarrollan en economías emergentes (India, Brasil,…) no en los países más necesitados.
  • Algunos de los proyectos pueden incluso dañar las comunidades, economías, medio ambiente, la biodiversidad de la zona.
 
Algunos ejemplos de proyecto MDL con efectos inversos pueden ser la incineración de CFCs que generan gran cantidad de reducciones a bajo coste en países emergentes como China sin contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población o las grandes instalaciones hidroeléctricas que generan desplazamientos de población, transformación devastadora del territorio y emisión de metano por descomposición anaeróbica de la vegetación bajo agua
 

MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO: UNA RESPUESTA CIUDANA

Frente a las obligaciones y críticas generadas por los mercados de conformidad, y como reflejo de los mecanismos flexibles del Protocolo de Kyoto, surgen los Mercados Voluntarios de Carbono (MVC) creados por ciudadanos particulares y organizaciones públicas y privadas que toman conciencia de su responsabilidad en el cambio climático y voluntariamente desean participar activamente. El mercado voluntario facilita a las entidades y a las personas que no están dentro de los sectores regulados asumir su compromiso con el cuidado del clima “compensando” sus emisiones en proyectos limpios en países en desarrollo.
 
Aunque los mecanismos voluntarios no están regulados y, consecuentemente, generan controversias, se han revelado como innovadores, ágiles y flexibles. Estos mercados, a menudo difíciles de entender, representan la repuesta de compañías y los ciudadanos al cambio climático y tienen el potencial de ser una herramienta inmediata para la acción mientras la comunidad internacional se queda atascada a la hora de implementar un marco para el cambio climático eficiente.
Frecuentemente, han sido el banco de pruebas para futuros desarrollos en los mercados regulados (por ejemplo: los mercados voluntarios llevan realizando transacciones de deforestación evitada desde 1990 mientras que kyoto es ahora cuando empieza a considerar como pueden incluir este tipo de proyectos)  
 
Los mercados voluntarios de carbono pueden dividirse en dos:
  • Over-the- counter market (OTC), en el que se intercambian reducciones de carbono generados solo a través de proyectos de cpmpensación, también conocido como Mercado Voluntario puro
  • Chicago Climate Change CCX, en el que se intercambian derechos de emisión y reducciones de carbono generados a través de proyectos de compensación.
 
GRÁFICO Mercado de carbono de conformidad y voluntario
 
 
 

¿QUÉ ES LA COMPENSACIÓN VOLUNTARIA DE EMISIONES?

La compra voluntaria de una cantidad de créditos de carbono proporcional a las toneladas de CO2e emitidas, a un proyecto en un país en vías de desarrollo que:
  • Capta una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad, mediante la puesta en práctica de un proyecto de sumidero de carbono por reforestación.
  • Evita la emisión de una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad por medio de un proyecto de ahorro o eficiencia energética, de sustitución de combustibles fósiles por energías renovables, de tratamiento de residuos o de deforestación evitada.
 
En los mercados voluntarios de carbono, las reducciones o absorciones de CO2 generadas por los proyectos son los denominados créditos o bonos de carbono.
 
 

LOS MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Los Mercados Voluntarios de Carbono, frente a los de conformidad presentan algunas características que les permiten contribuir de forma más eficaz al desarrollo sostenible, como por ejemplo:
  • Mayor potencial para implementar proyectos pequeños con altos beneficios para la comunidad local en países de bajos ingresos.
  • Procedimientos menos burocráticos por lo tanto menores costos de transacción (certificación etc.).
  • Mayor flexibilidad lo que permite la inclusión de proyectos de diferente tipología.
  • Financiación extra para proyectos de cooperación.
  • Tecnologías limpias para los más pobres y mejora de servicios energéticos.
 
Por lo tanto, los proyectos del MVC no solo contribuyen a la mitigación y la adaptación al cambio climático, sino que además mejoran las condiciones de vida de las poblaciones locales permitiéndoles un desarrollo limpio. Por lo tanto, la compensación se convierte en una herramienta ambiental en sentido amplio ya que, además de luchar contra el cambio climático, genera transferencias económicas y tecnológicas a los países en vías de desarrollo, que permiten lograr resultados en las tres esferas de la sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social.
 

EVOLUCIÓN DEL MVC, QUIÉN COMPENSA Y POR QUÉ

 Desde que en 2004 el banco HSBC anunciase su decisión voluntaria de que su operación fuese “neutra” en carbono, dedicando 750.000 dólares para compensar parte de sus emisiones de CO2, el mercado voluntario de carbono no ha dejado de crecer. Cada vez más empresas, instituciones e incluso la propia ciudadanía de los países del norte están utilizando la compensación de emisiones como parte de sus estrategias para minimizar su impacto en el clima. En 2008 el 66 % de las compensaciones las realizan las compañías privadas seguidas de lejos por los ciudadanos con un 2 %, las ONGs con un 1 %,y las instituciones públicas con un 1 % (Ecosystem Market Place, New Carbon Finanance) .Las principales motivaciones a las que arguyen son: responsabilidad social empresarial, relaciones públicas e imagen, venta de productos “neutros en carbono”, marketing, inversión, anticipación a la regulación, afecciones del cambio climático a su modelo de negocio (seguros, esquí).
Al mismo tiempo empresas, instituciones y ONGs de países del sur han puesto su mirada en estos mercados como una alternativa de financiamiento a sus proyectos de desarrollo y como un mecanismo que atiende dos frentes, tanto el de la lucha contra el cambio climático, y contra la pobreza. Así, un 45 % del volumen de créditos vendidos en el mercado voluntario de carbono en 2008 procedía de proyectos en Latinoamérica y Asía, debido a que muchas de las compañías que participan en los mercados voluntarios son internacionales y operan en estas zonas, lo que mueve la demanda a proyectos que beneficien a estos lugares.
 

BARRERAS A LA PARTICIPACIÓN EN LOS MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO

 No obstante, a pesar del creciente interés, la falta de regulación, las críticas y un amplio desconocimiento de los estándares y mecanismos han frenando la participación en estos mercados tanto de los promotores de los proyectos como de las posibles entidades compradoras de los créditos de carbono.
 
En 2005 y 2006, periodistas y analistas compararon los mercados voluntarios de carbono con “la ciudad sin ley” generaron dudas sobre su credibilidad y la disponibilidad de información. Desde de 2007, los grupos de interés trabajan para forjar las reglas del juego y estructuras que evite la venta de “humo”. 
 
Teniendo en cuenta que es un mercado autorregulado y que la mayoría de las críticas al sistema se centran en la transparencia de los cálculos de reducciones de emisiones de los proyectos y en si los costes de transacción permiten alcanzar los objetivos de sostenibilidad más allá de la captura de CO2 ( en definitiva, la gran gama de vendedores, tipo de proyectos y precios, y la falta de una entidad reguladora global ha generado un debate sobre la calidad de los créditos de carbono), diferentes organismos han desarrollado metodologías y estándares que permitan cuantificar la cantidad y calidad de las reducciones de emisiones de GEI que generan los proyectos así como el beneficio social que supone para las comunidades locales. Los criterios más importantes para determinar el precio de los créditos de carbono del mercado voluntario (VER) son la localización y el tipo de proyecto, y el estándar o sistema de verificación aplicado. El precio en el mercado voluntario oscila entre los 2 euros y los 30 euros por tonelada de CO2 emitida.
Además estas metodologías y estándares dan pautas a los promotores de proyectos en el sur (empresas, ONGs, cooperativas, etc.) sobre cómo deben diseñar sus proyectos para que puedan beneficiarse de la financiación adicional que suponen la venta de las reducciones de emisiones de GEI que generan.
 
Más información:
  • Boletín Especial de Junio: Mercados Voluntarios de Carbono [VER]
  • Guía de Desarrollo Limpio [VER]
 
CEROCO2 ACERCAR EL MERCADO VOLUNTARIO DE CARBONO A ENTIDADES Y CIUDADANOS
 
El proyecto CeroCO2 ofrece una plataforma de compensación a entidades y ciudadanos con una serie de proyectos de reducción y absorción de emisiones que garantizan la lucha contra el cambio climático, la mejora de las condiciones de vida de las comunidades donde se desarrollan y la protección del Medio Ambiente y la biodiversidad. Pero CeroCO2 ofrece mucho más. A pesar del valor que, como se ha demostrado, tiene la compensación voluntaria de emisiones de GEI para frenar el calentamiento global, debe considerarse como el eslabón final de toda una cadena de acciones que ciudadanos, empresas, administraciones públicas y organizaciones del tercer sector deben poner en marcha para asumir su responsabilidad en el cambio climático e intentar frenarlo. Para construir esta cadena y conseguir una acción integral nace CeroCO2 ofreciendo herramientas para calcular, reducir y compensar las emisiones de GEI.
 
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