El Plan Estratégico de ECODES 2009-2012 establece como misión institucional “actuar a favor de la sostenibilidad mediante la generación, puesta en marcha y difusión de alternativas ecológicamente sostenibles, socialmente justas y económicamente viables”. En el terreno de la cooperación al desarrollo, campo en el que Ecología y Desarrollo viene actuando desde 1994, la misión institucional se ha concretado en el trabajo realizado a través de sus más de 100 programas y proyectos en 10 países de Iberoamérica y norte de África. Este trabajo ha venido marcado por nuestro estilo de cooperación en el que la mayor parte de nuestras intervenciones ha servido para ofrecer respuestas a los problemas concretos y tangibles de la gente más desposeída, sin perder por ello el enfoque globaly el intento de conjugar los esfuerzosdetres sectores clave: administraciones públicas, empresas y entidades sociales. En este tiempo hemos contribuido a mejorar las condiciones de vida de las personas con menos recursos y oportunidades, demostrando que es posible cambiar las condiciones de vida de la gente hacia formas más sostenibles. Una de nuestras señas de identidad.
La FAS, que ha comparecido a petición propia ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, ha criticado la congelación del incremento de Ayuda Oficial al Desarrollo del Ejecutivo autonómico. Los grupos han pedido más celeridad en la elaboración de las memorias.
El 87% de la población mundial, es decir unos 5900 millones de personas, dispone ya de fuentes de abastecimiento de agua potable, lo que significa que el mundo está en vías de alcanzar, e incluso de superar, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relativa al agua potable.
El domingo 21 de marzo ven a la Plaza del Pilar de Zaragoza y participa en la cola más larga del mundo para ir la baño.
Los países donantes rebajan su ayuda al desarrollo en el momento en que los países en desarrollo comienzan a notar con virulencia los efectos de la crisis global.
El control de los paraísos fiscales y la implantación de una tasa a las transacciones financieras pueden aliviar la pobreza y no suponer un esfuerzo a los Estados.
España mantiene su esfuerzo en desarrollo, pero corre el riesgo de desvirtuar su ayuda debido a la crisis.