Ecología y Desarrollo no cree justificado el proyecto de elevación de agua del Ebro en el Bajo Aragón

Miércoles 31 de Enero de 2007
Ecología y Desarrollo apuesta por la apertura de un foro de debate en el que se analice con rigor la demanda real de agua en las comarcas implicadas y se concreten propuestas alternativas para la satisfacción de la misma.

Dada la sensibilidad y la preocupación existente en nuestra sociedad sobre la movilización de recursos hídricos y la preferente dedicación de la Fundación Ecología y Desarrollo a la gestión sostenible de los mismos, no podemos permanecer impasibles ante el proyecto de Elevación de Aguas del Ebro a cinco municipios del Bajo Aragón.

Tras analizar en profundidad el proyecto de  Elevación de Aguas del Ebro a los municipios de Albalate del Arzobispo, Alcorisa, Alloza, Andorra y Ariño, presentado por la Mancomunidad Turolense de los citados ayuntamientos de la Cuenca Minera de Teruel, MANIFESTAMOS QUE ESTE PROYECTO NO ES SENSATO DESDE EL PUNTO DE VISTA AMBIENTAL Y TAMPOCO LO ES SI  ATENDEMOS  A CRITERIOS ECONOMICOS.

Fundamentalmente porque:

-La demanda es absolutamente desproporcionada y se apoya en proyectos industriales inexistentes.

Para empezar, se considera un crecimiento de la población de un 40% en 10 años, cuando un objetivo más realista, como sería el de recuperar la población de 1986, supondría un aumento del 10%.  Además, se considera un consumo insostenible de 250 l/hab/día y la triplicación de la cabaña ganadera existente, una total incoherencia si tenemos en cuenta  la tendencia actual del sector.  El coste y la calidad del agua transportada es inasumible por el mercado actual.

Por otro lado, de los 5,99 Hm3 /año demandados, 2,8 Hm3 /año corresponden a la instalación de una papelera cuyo proyecto es inexistente a día de hoy y la posible consideración de su ubicación en esta zona es totalmente incongruente dadas las características técnicas de dichas instalaciones. La inclusión de esta industria sólo se entiende desde el despropósito de inflar artificialmente la demanda.

En el proyecto no se han valorado los recursos actualmente disponibles ni se ha evaluado la disponibilidad de otras alternativas de suministro con recursos más cercanos y de mayor calidad. Es más que probable la disposición de recursos hídricos en la zona o zonas próximas, más que suficientes para atender una demanda realista con proyección de futuro.

-No se han considerado convenientemente las repercusiones ambientales del proyecto.

La calidad del agua en la zona de captación prevista es pésima (una conductividad de 1500 µS/cm, subiendo después del verano por encima de los 2000 µS/cm, mientras que el máximo recomendado por la Unión Europea para aguas prepotables es de 1000 µS/cm) y su uso para consumo doméstico exigiría  procesos de potabilización que incrementarían notablemente su coste.

De tener algún viso de realidad la propuesta de papelera contemplada en el proyecto, no se habrían considerado las repercusiones ambientales de los vertidos contaminantes de este tipo de industrias.

-Se utilizan los Fondos Miner para proyectos de infraestructuras de más que dudosa rentabilidad económica y social.

Ya en la última prórroga de los Fondos Miner se cuestionaba la gestión de la dotación anterior. Una buena parte de los mismos se habían dedicado a la instalación de infraestructuras cuya responsabilidad correspondía a la administración pública, y se indicaba que su destino específico era el apoyo a la instalación de tejido industrial. Si tenemos en cuenta los más de 61 millones de euros de coste del proyecto (10.000 millones de las antiguas pesetas), sería deseable una mayor responsabilidad en la gestión del dinero público.

-No se considera un modelo de desarrollo sostenible en el que adquiere especial relevancia la actual Directiva Marco de Aguas de la Unión Europea.

Hace unos meses la Fundación Nueva Cultura del Agua presentó su estudio de este proyecto en el que con una rigurosa precisión de las variables económicas llegaba a conclusiones similares. En sus recomendaciones finales planteaba la necesidad de abrir un foro de debate con los miembros de la mancomunidad y los redactores del proyecto, abierto a la participación de los agentes sociales, en el que se analice con rigor la demanda real de agua precisa para el deseable desarrollo de las comarcas implicadas y se concreten propuestas alternativas para la satisfacción de esta demanda.

La Fundación Ecología y Desarrollo se suma a esta propuesta y se ofrece para su participación en el debate. Por otra  parte, Ecología y Desarrollo  ya ha  transmitido a diversos responsables de las administraciones central y autonómica vinculados con el desarrollo de este proyecto su  oposición al mismo
 

 
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