Ecología y Desarrollo propone construir la estación de cercanías de Goya con el dinero que se pretende gastar en la segunda estación del AVE

Jueves 08 de Octubre de 2009
La paralización del proyecto de estación subterránea para trenes de cercanías y regionales en el cruce de la avenida de Goya con Fernando el Católico por la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad (ZAV), encargada de construirla, no solo mantiene bajo mínimos la única línea de cercanías nacida con la Expo, sino que amenaza el futuro de la línea de tranvía Valdespartera-Plaza de Paraíso, cuya construcción acaba de comenzar, ya que habría que cortarla durante varios meses en el caso de tener que hacer la estación de cercanías con el tranvía ya funcionando.

Lo más lógico y lo más económico sería simultanear la construcción de ambas infraestructuras, pero ZAV no dispone de recursos ya que no ha podido vender el suelo ferroviario que posee a causa de la crisis económica. Dado que el coste de dicha estación se ha estimado en 42,5 millones de euros, Ecodes propone dedicar a este fin una parte de los 54 millones que el Ministerio de Fomento y la Diputación General de Aragón piensan gastar en la segunda estación de alta velocidad, que han planificado en las proximidades de la Feria de Muestras.

La idea de construir esta estación en la ronda sur ferroviaria surgió hace media docena de años, ante el temor de algunos técnicos y políticos locales de que la existencia de este by-pass que evita el paso de los trenes por el centro de Zaragoza, pudiera suponer que la mayoría o un número significativo de los trenes que iban a circular por la futura línea de alta velocidad no entrasen en la estación de Delicias. Pensaban que, al existir esta estación, se garantizaba que la mayoría de los Ave pararían en Zaragoza, aunque fuese en las afueras.

Ya entonces, expertos vinculados a Ecodes hicieron pública su opinión de que estos temores eran infundados, dado que la línea Madrid-Barcelona precisaba y precisa de los viajeros con origen o destino en Zaragoza, no solo para aumentar su rentabilidad sino, incluso, para asegurar su equilibrio económico. El tiempo ha venido a darnos la razón. Pasados casi dos años desde la entrada en servicio de la línea de alta velocidad hasta Barcelona, lo cierto es que de un total de 27 trenes por sentido que circulan diariamente entre dicha ciudad y Madrid, 17 paran en la estación de Delicias y solo 10 pasan sin parar por la ronda sur. Estos trenes directos circulan además en franjas horarias muy concretas y con solo 30 minutos de diferencia, o incluso menos, con otros que paran en Zaragoza.

Cabe preguntarse pues, ¿qué beneficios tendrían los ciudadanos aragoneses por el hecho de que a alguno de esos trenes parase a seis o siete kilómetros del centro de Zaragoza? ¿Es que 17 posibilidades de viaje, a razón de un tren cada hora entre las 7 y las 22, son insuficientes? Eso, sin contar con el riesgo de que, construida la estación en la ronda sur, Renfe pueda sentirse tentada a trasladar a la misma la parada de alguno de los siete “Aves” que ahora tienen a Delicias como única parada intermedia entre Sants y Puerta de Atocha, con lo que la inversión habría resultado ya no inútil, sino incluso contraproducente. Y aunque así no fuera, el objetivo que se intenta conseguir con la segunda estación del Ave (la parada de media docena de trenes) es tan modesto que no justifica la inversión de más de 50 millones.

Sin embargo, la estación de Goya no solo daría servicio a los 20 trenes de cercanías y a los 14 regionales de las líneas de Caspe/Tarragona, Lérida y Huesca/Canfranc, cuyos viajeros podrían acceder fácilmente al tranvía, sino que al permitir el cruce de trenes aumentaría la capacidad del tramo de vía única Portillo-Miraflores, con lo que se podría aumentar la frecuencia de la línea de cercanías (que algún día deberá llegar a Alagón y El Burgo) o incluso crear una segunda línea.


 


 

 
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