La gobernanza participativa, reto de futuro

Miércoles 14 de Enero de 2015

Esta tarde se ha presentado en Zaragoza, en el marco del side event “Cultivando agua buena: hermanando experiencias de innovación social en el marco del agua”, una experiencia pionera de participación ciudadana, el programa “Cultivando Agua Buena” desarrollada por Itaipú Binacional, que muestra la necesidad de avanzar hacia una gobernanza participativa en la gestión del agua.

La sesión se ha iniciado con la intervención del nuevo relator especial de NNUU para el Derecho Humano al Agua y al saneamiento, Leo Heller.

A continuación, tres representantes del Programa “Cultivando Agua Buena” han expuesto detalladamente las características de esta iniciativa considerada como pionera en materia de agua y participación ciudadana. Se puede conocer en profundidad en http://www.itaipu.gov.py/es/medio-ambiente/cultivando-agua-buena

Una vez presentada esta experiencia, se ha conocido la iniciativa Global Water Solidarity como red especializada en fomentar proyectos de cooperación y participación en agua por parte del PNUD. Esta parte se ha completado con las presentaciones de Javier Celma por parte del Ayuntamiento de Zaragoza, Iñigo Bilbao del Ayuntamiento de Bilbao, Rafael Martí como presidente del Contrato de río del Matarraña y Víctor Viñuales, director de Ecodes. Todos han coincidido en la trascendencia que tienen iniciativas como Cultivando Agua Buena y se han mostrado dispuestos a estrechar lazos entre ellos para conocer más profundamente estas iniciativas y poder aprender conjuntamente cómo mejorar sus iniciativas de participación y hacerlas extensibles a otras partes del planeta.

Al finalizar la sesión, se ha dado lectura a la “Declaración por una gobernanza participativa”, que se incluye a continuación:

 

DECLARACIÓN  POR LA GOBERNANZA PARTICIPATIVA DEL AGUA  



El agua organiza la vida en la tierra. Lo saben los científicos y lo sabe la gente común, la ciudadanía; lo saben los pueblos indígenas, lo sabemos hoy y lo sabían nuestros ancestros.
 
Sí, dependemos totalmente del agua para vivir. La humanidad somos agua-dependientes. Necesitamos agua buena para beber, para comer, para la economía, para disfrutar, para ser felices. Y  la biosfera entera, de la cual dependemos totalmente, necesita  agua para existir. El agua es el sostén de la vida.

Sin embargo, durante  décadas hemos estado viviendo inmersos  en un modelo de producción y consumo que una y otra vez ha agredido el ciclo del agua. ¡No la hemos cuidado ni para nosotros mismos! De modo y manera que millones de seres humanos beben agua contaminada y además no la tienen accesible. Por tanto, su derecho humano al agua, como reconoce NNUU, no existe en la práctica.

En el siglo XXI, finalmente, debemos resolver los desafíos del agua, tal y como se establecen en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que impulsa NNUU y no podemos permitirnos como civilización que millones de seres humanos no tengan agua digna que beber. Y no podemos permitirnos seguir envenenando  el ciclo del agua que alimenta y nutre al planeta y a nosotros mismos.

Para resolver los desafíos del agua tenemos que utilizar un enfoque sistémico y utilizar todas las palancas del cambio: normativas, tecnologías, instrumentos financieros, políticas públicas, educación y cambios culturales…

Y, sobre todo, hay un factor crítico para tener éxito y resolver los desafíos del agua con ambición y rapidez: que la ciudadanía se implique en su resolución.

En este encuentro hemos conocido ejemplos de iniciativas de gobernanza participativa del agua: El contrato  del río  Matarraña y sobre todo la  enorme  experiencia de Cultivando Agua Boa-Itaipu en Brasil. Esta última iniciativa se caracteriza por haber desarrollado una tecnología social de relaciones que toma el agua como eje de integración de todos los actores sociales de la cuenca, partiendo  de una amplia participación corresponsable genera un movimiento de sostenibilidad territorial cambiando los modos de ser, vivir, producir y consumir. Así, la Cuenca Hidrográfica del río Paraná 3 se ha convertido en un laboratorio vivo de sostenibilidad.

Además  las juntas comunitarias de agua en América Latina y en el mundo han acumulado una enorme experiencia organizativa en su esfuerzo por asegurarse el agua para beber.

El ciclo del agua, su gestión participativa, puede ser el elemento organizador de la sostenibilidad en un territorio, integrando las necesidades de las personas, garantizando el derecho humano al Agua y al Saneamiento, regenerando el ciclo del agua y asegurando el respeto a los límites del planeta.

Las entidades colaboradoras del Encuentro de Zaragoza animamos a AAPP, ONGs, empresas… a practicar  y promover esa cultura colaborativa entre los diversos actores para sumar fuerzas y coordinar acciones en pro de una gestión sostenible del agua tomando como unidad la cuenca y las microcuencas hidrográficas.  También instamos a que NNUU divulgue y promueva las iniciativas que tienen como foco la gobernanza participativa del agua.

Por nuestra parte nos comprometemos a divulgar las prácticas más innovadoras que desarrollamos y a propiciar la creación de una red  de iniciativas que pongan el énfasis en la gobernanza participativa del agua.
¡Es tiempo de sumas! Es tiempo de propiciar la máxima participación en la gestión de un bien único como es el agua.


Zaragoza, 14 de enero de 2015

 

 
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