Ya pasó la hora del trasvase

Jueves 02 de Febrero de 2012

No es momento de azuzar el conflicto entre Comunidades. Corren otros tiempos: es hora de salir juntos de la crisis.


Ante las declaraciones del ministro Arias Cañete donde se abre la posibilidad de resucitar viejos fantasmas como el del trasvase del Ebro, desde Ecodes hacemos un llamamiento para que la política hidráulica y la ambiental en su conjunto estén a la altura de los tiempos.
 
En Ecodes hemos visto con sorpresa estas declaraciones que de una manera velada parecen abrir la puerta a viejos proyectos hidráulicos. Creemos que ese momento ha pasado, y  que la sociedad española en su conjunto superó hace ya unos años ese debate.
 
Ni desde el punto de vista ambiental, ni social, ni económico, este tipo de proyectos son ya posibles:
 
En primer lugar, porque ya la Unión Europea en su día manifestó enormes desacuerdos con las afecciones ambientales de obras faraónicas como la del trasvase del Ebro. La Directiva Marco del Agua, y las diferentes orientaciones que la UE ha dado, caminan en otra dirección, situando la gestión del agua en el marco de la sostenibilidad.
 
Por otro lado, desde el punto de vista económico, no es creíble que obras con un alto coste, como las que se pueden plantear, sean financiables por las administraciones públicas. Y tampoco sería razonable: en estos tiempos de crisis, estamos viendo innumerables ejemplos de cómo el dinero público se ha invertido en infraestructuras cuya utilidad se ha demostrado nula o que jamás van a tener ni siquiera el uso para el que se pensaron.
 
Y finalmente, desde el punto de vista social, estas declaraciones vuelven a abrir la brecha del enfrentamiento entre comunidades que ha demostrado, a lo largo de los años, que no nos lleva a ningún lado.
 
No es tiempo, por tanto, de resucitar viejos fantasmas, sino de construir nuevas políticas que nos saquen de la crisis por la senda de la sostenibilidad. Es la hora de aprender de los errores, que esta crisis está poniendo de manifiesto. Y eso supone que ha llegado el momento de gestionar los recursos naturales desde la consciencia de su finitud, de construir un modelo económico sostenible y de articular alianzas entre los distintos sectores sociales, económicos y políticos, que hagan posible esta transformación.

 

 
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