Disfrutar saludablemente del sol: efectos de la luz solar en la salud humana

Jueves 28 de Junio de 2007

La luz solar es esencial para la salud, pero no está exenta de riesgos. La radiación ultravioleta (UV) solar puede causar diferentes enfermedades, pero hay formas eficaces de evitar estos problemas y seguir disfrutando del sol.

Desde la aparición del agujero en la capa ozono sobre la región antártica, a principios de la década de los 80, las personas han tomado conciencia del peligro que representa la reducción de los niveles de ozono, al debilitar la protección natural que nos brinda la atmósfera contra los rayos ultravioletas (UV) perjudiciales que emite el sol. Los problemas de salud más graves que puede acarrear la sobreexposición a la radiación UV: cáncer de piel (melanoma y no melanoma), envejecimiento prematuro de la piel y otros problemas cutáneos, cataratas y otras lesiones oculares Inhibición del sistema inmunitario.

El sol emite distintas radiaciones y no todas llegan a la superficie de nuestro planeta. Los rayos gamma y ultravioleta C (UVC) son absorbidos en su totalidad  por la capa de ozono, los ultravioleta B (UVB) son sólo absorbidos en parte .y cada vez menos- y los ultravioleta (UVA) llegan hasta nosotros/as. Cada uno de estos rayos causa un efecto distinto en nuestra piel: mientras los rayos UVA atraviesan la epidermis y producen el bronceado y el consecuente envejecimiento prematuro de la piel, los UVB se quedan en la dermis y son los principales causantes de los cánceres cutáneos, según informa la Asociación Española contra el Cáncer,
La disminución de la capa de ozono hace que lleguen hasta nosotros y nosotras mayores radiaciones ultravioleta, sobre todo del tipo B, que favorecen la aparición de enfermedades como el cáncer de piel y las cataratas.

Entre los riesgos que la exposición excesiva a la radiación UV tiene para la salud se encuentran:

  • Las quemaduras solares y otras alteraciones cutáneas: la quemadura solar va del enrojecimiento de la piel a la formación de dolorosas ampollas.
  • Las cataratas: las opacidades del cristalino reducen la visión y pueden acabar produciendo ceguera.
  • Cánceres de la piel: la radiación UV es causa de varios tipos de tumores cutáneos malignos no melanocíticos.
  • Melanoma cutáneo maligno: cáncer muy grave que puede aparecer muchos años después de una exposición excesiva a la luz solar.

Según la OMS, cada año se diagnostican en todo el mundo cerca de 132.000 melanomas malignos, entre dos y tres millones de cáncer de piel y más de dos millones de casos de ceguera debida a las cataratas.

Según el director general de Salud, Francisco Javier Falo,  en la Comunidad aragonesa,  se ha duplicado el número de casos de cáncer de piel en los últimos diez años. De cada cien mil habitantes cuatro sufren un melanoma, y otros 50 algún tipo de cáncer de piel.  Entre los motivos causantes de este aumento de la incidencia, el director general de Salud señala, por un lado, los efectos del cambio climático, añadiendo que “el sol que tomamos ahora es diferente al que tomábamos antes”. En segundo lugar,  hace referencia a los “nuevos hábitos de comportamiento”. Para ilustrarlo,  Francisco añade que “cuando éramos niños lo que nos decían nuestros padres es que nos teníamos que quedar en casa hasta que se fuera el sol, y ahora tenemos el contrasentido de nuestros hábitos de vida que nos lleva a ir a la piscina o la playa precisamente en las horas centrales del día”.

De estos datos se deduce la urgente necesidad de programas de protección solar, como los que se están llevando en diferentes lugares del mundo en este mes,  que aumenten la conciencia sobre los riesgos de la incidencia del sol en la salud humana.

Qué medidas sencillas pueden tomarse para protegerse del sol?.

  • La sombra, las gafas de sol, las prendas de vestir y los sombreros son la mejor protección. Además, es necesario aplicarse una crema con filtro solar en las partes del cuerpo que quedan al descubierto, como el rostro y las manos. Nunca debe utilizarse la crema con filtro solar para prolongar la exposición al sol.
  • Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos UV del sol son más fuertes dos horas antes y dos después del mediodía solar, así que conviene limitar la exposición durante esas horas.
  • Tenga en cuenta el índice UV cuando sea posible. Este importante dato le ayuda a planificar sus actividades al aire libre para evitar una exposición excesiva a los rayos del sol. Aunque siempre hay que tomar precauciones contra la sobreexposición, procure especialmente protegerse del sol cuando el índice UV prevea niveles de exposición de moderados a altos.
  • No todas las sombras son iguales. Póngase a la sombra cuando los rayos UV sean más intensos, pero no olvide que los árboles, las sombrillas o los toldos no protegen totalmente contra la radiación solar. La regla que debe seguir es: si las sombras que proyectan los objetos son cortas, hay que refugiarse del sol.
  • Use ropas que le protejan. Un sombrero de ala ancha protege debidamente los ojos, las orejas, la cara y la parte posterior del cuello. Las gafas de sol con un índice de protección del 99%-100% frente a los rayos UVA y UVB reducen considerablemente los daños debidos a la radiación solar. Las prendas de vestir holgadas y de tejido tupido también protegen contra el sol.
  • Utilice una crema con filtro solar de amplio espectro, con factor de protección 15 o superior. Extiéndala generosamente y renueve la aplicación cada dos horas, o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.
    Evite las lámparas bronceadoras y los centros de bronceado. Las camas bronceadoras dañan la piel y los ojos no protegidos, de modo que es preferible evitarlas por completo. La OMS desaconseja el uso de camas bronceadoras por los menores de 18 años.
  • Proteja a los niños y  niñas. Los niños  y niñas suelen ser más vulnerables a los riesgos ambientales que los adultos. Cuando estén al aire libre, hay que protegerlos de la exposición a los rayos UV como ya se ha explicado. Los bebés siempre deben permanecer a la sombra.

Si se comprende la magnitud de estos riesgos y se toman las medidas de precaución adecuadas, se puede disfrutar del sol y al mismo tiempo reducir el riesgo de sufrir problemas de salud en el futuro, a causa de los rayos solares.

 
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