Madrid y Málaga prohíben regar jardines y llenar piscinas por la "inédita" sequía

Fuente: El País

M. GALAZ / J. MARTÍN-ARROYO  -  Madrid / Málaga 

"Ha sido el peor año hidrológico de la historia", avanzó Palop ante la prensa al hacer balance del curso de lluvias, que va de octubre a octubre. "Ha llovido un 40% menos que en un año normal y sólo se salva la cornisa cantábrica, Canarias y Baleares. Con ese escenario hemos atendido la mayor parte de los usos agrícolas, de abastecimiento y ambientales", añadió, pero los embalses están al 37% (descontando la parte del fondo que no se puede usar) y si no llueve la situación empeorará.

Palop afirmó que "aunque venga un año de lluvias normal", habrá problemas en la agricultura de gran parte del Mediterráneo. Pero si encima es un año seco, "habrá que hablar de restricciones progresivas a las poblaciones y de ocio", añadió. Ciudades como Sevilla, Jaén o Granada están a punto de recurrir al abastecimiento subterráneo.

En varias autonomías hay ya restricciones. Huesca prohibió en verano el llenado de piscinas, Melilla tiene cortes de agua, en Cataluña 56 pueblos se abastecen con cubas y en la costa de Granada hay pueblos con sólo seis horas de agua al día.

Madrid y Andalucía se suman ahora a los lugares con restricciones. El Canal de Isabel II, que abastece a Madrid, elevó ayer el nivel de alerta por la sequía. El Consejo de Gobierno de la Comunidad aprobará previsiblemente hoy el decreto que desarrolla lo acordado ayer por el Canal, y que prohibirá el riego de parques y el llenado de piscinas. Los embalses de la Comunidad de Madrid se encontraban ayer al 37%, cuando hace un año estaba al 70,2%.

Baldeo de calles

En esta fase, las medidas que implican la decisión del Canal incluyen limitaciones en los riegos de parques públicos no históricos y en el baldeo de calles, llenado de piscinas y utilización de fuentes ornamentales que no dispongan de sistemas de reciclado de agua. En esta fase de alerta no se contemplan restricciones del suministro doméstico, pero sí afecta a los jardines y las piscinas privadas.

Desde 1992, Madrid no estaba en una situación similar. Entonces era concejal de Medio Ambiente Esperanza Aguirre, hoy presidenta regional. Ésta se mostró entonces muy crítica con la medida, porque dejó secas 500 hectáreas de césped de la capital.

Con carácter de urgencia, el Canal aprobó también obras de emergencia y apremió a la Confederación Hidrográfica del Tajo para que conceda a la Comunidad de Madrid 50 hectómetros cúbicos adicionales de agua en el río Alberche y cinco más en el río Sorbe. Será hoy el Gobierno regional el que decida la forma y manera en que se regularán las restricciones y su control. Los ecologistas llevan meses pidiendo estas medidas. Hasta ahora, la región se encontraba en nivel cero de sequía, que sólo incluía una campaña de concienciación. El Gobierno regional, del PP, culpó de las restricciones "a la falta de lluvias y la falta de garantías del Gobierno central para abastecer a Madrid".

La Junta de Andalucía presentó ayer un decreto de sequía en Málaga, donde reducirá la presión del agua en el grifo para rebajar el consumo diario. De momento no impone cortes de suministro. El decreto entrará en vigor en un mes. Las medidas intentan reducir el consumo en Málaga, el valle del Guadalhorce y la Costa del Sol Occidental, donde un millón de personas consume unos 270 litros al día de media, mientras que el consumo imprescindible en el hogar no supera los 125.

El decreto prohibirá el "uso suntuoso" del agua potable: llenado de piscinas, riego de jardines, lavado de coches y baldeo de calles. Las restricciones afectarán principalmente al uso agrícola, industrial y a los 35 campos de golf de la Costa del Sol Occidental, a los que se les prohibirá el riego con agua potable. "Son soluciones a corto plazo para que Málaga deje de mirar al cielo y sostenga su desarrollo", resumió ayer la consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves.

Llegar a los turistas

La Junta asumirá nuevas competencias, además de instar a los ayuntamientos a colaborar para reducir el consumo de agua en una costa que soporta una avalancha de turistas que aún no ha finalizado, visitantes entre los que las campañas de concienciación apenas consiguen calar.

Además de prohibir el uso del agua potable en los campos de golf, el agua no potable se limita a una dotación máxima de 200 metros cúbicos por hectárea y mes, y en la actividad industrial ésta se restringe al 70%. Para la agricultura se prohíben los riegos en los cultivos extensivos, y se limita a 200 metros cúbicos por hectárea y mes en cultivos como el de frutales, para los que "se pueden autorizar riegos de socorro", según Coves.

El decreto pretende rebajar el consumo diario por persona alrededor de un 15%, desde los 270 litros hasta los 230. A pesar de la situación tan crítica de las reservas, el fantasma de los cortes en el suministro sigue sin asomar de momento en las predicciones de la Junta, en parte debido a que dichas medidas son claves y afectarían al sector turístico, vital en la economía de la Costa del Sol