Proyecto: “Manejo ecológico – productivo del humedal de los Bajos Submeridionales”, Provincia de Santa Fe, Argentina

 Introducción: contexto, situación inicial y problemas identificados

 
Desde marzo de 2006, la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) junto a la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ) y con la colaboración de la Fundación Ecología y Desarrollo, se encuentran ejecutando acciones orientadas a promover la conservación y el desarrollo sustentable de la región conocida con el nombre de los Bajos Submeridionales.
 
 
MAPA ÁREA PROYECTO
 
Esta región, ubicada al norte de la Provincia de Santa Fe, es uno de los humedales de mayor importancia de la República Argentina y por lo tanto un área identificada como prioritaria para destinar esfuerzos para la conservación y el desarrollo sustentable.

Los Bajos Submeridionales son uno de los macro-humedales más importantes de la Argentina con una extensión de 3.3 millones de hectáreas, ocupando más del 20% de la Provincia de Santa Fe como así también, parte del territorio de las provincias de Chaco y Santiago del Estero.
 
Ganadería y fauna en pastizales
 
Los humedales son extensiones de tierras con aguas permanentes o temporales. A diferencia de otros ecosistemas terrestres, el rasgo más particular de los humedales es que el agua determina sus funciones ecológicas. Muchos de ellos se caracterizan por presentar recurrentes ciclos de anegamiento y sequía, que determinan no sólo su dinámica ecológica sino también las condiciones de vida de sus habitantes. Los humedales proveen de numerosos bienes y prestan valiosos servicios como, por ejemplo, ser fuente fundamental de agua potable, ser reguladores del clima y permitir la retención de sedimentos y sustancias tóxicas. Por otra parte son albergue de una rica y variada flora y fauna.

Más de tres cuartas partes de los Bajos Submeridionales se encuentran cubiertos por pastizales inundables, principalmente espartillares. En esta región habitan especies que se encuentran en peligro de extinción como el venado de las pampas, el aguará guazú y el águila coronada, y es el hábitat de cerca del 40% del ganado bovino de toda la provincia de Santa Fe.
 
Espartillares de los Bajos Submeridionales

Pese a su importancia ambiental, el área posee un muy pobre desarrollo socio-económico. La tierra, en manos de escasos propietarios y con expectativas productivas incompatibles con el ambiente, impacta en el desarrollo de los pequeños productores rurales, quienes se ven forzados a migrar hacia otras zonas.
 
Por otra parte la construcción de una red de canales de desagüe ha afectado en forma drástica, desde hace ya más de tres décadas, el funcionamiento del ecosistema y las economías locales que dependen del mismo. La obra ha adquirido enormes proporciones ecosistémicas y pretende reducir los efectos de las inundaciones. Sin embargo, la magnitud de su influencia sobre el funcionamiento de los Bajos Submeridionales y sobre los aspectos centrales en los que se podría asentar un desarrollo sostenible para la región es pobremente conocida, y los efectos negativos de las obras de canalización estarían acentuando la intensidad de los disturbios – inundaciones, y sequías, con la consecuente salinización y degradación de los suelos – y deteriorando aún más el ambiente produciendo resultados que contradicen los fines originales de estas obras realizadas.
 
Canal construido en los Bajos Submeridionales
 
La disponibilidad de agua para el consumo humano y animal, la productividad del forraje (del cual dependen las economías locales) y el funcionamiento de la biodiversidad del humedal están siendo alterados por los cambios en el régimen de inundación y en el uso de la tierra causados por las obras de canalización. En los últimos diez años y con este panorama, el estado provincial ha decidido declarar la zona en situación de emergencia.
 
La Intervención conjunta de FVSA y FUNDAPAZ, en los años 2006 y 2007 permitió identificar y comprender las necesidades y requerimientos de los pobladores locales en relación a las limitaciones que enfrentaban para su desarrollo. De esta manera se pudo avanzar en la implementación de experiencias piloto de manejo participativo del agua a nivel de unidades naturales de drenaje. No obstante, estas experiencias aún resultaban poco efectivas frente a tantos años de medidas que afectaron de forma drástica el funcionamiento del ecosistema y que generaron cuantiosas pérdidas económicas.
 
Alfredo Paduán de Fundapaz y productor Abel Prez
 
Frente a este contexto, y con el objetivo de fortalecer y continuar el trabajo iniciado, FVSA y FUNDAPAZ planificaron y dieron inicio, hacia fines del 2007, a una segunda fase de trabajo financiado por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), que titularon “Manejo ecológico – productivo del humedal de los Bajos Submeridionales, Santa Fe, Argentina”, la cual en marzo del año 2010 habrá finalizado.
 
 

Objetivos del proyecto para afrontar los problemas identificados

 
Ante este contexto, el proyecto ¨Manejo ecológico – productivo del humedal de los Bajos Submeridionales, Santa Fe, Argentina¨ busca abordar los problemas identificados bajo el objetivo general de mejorar la calidad de vida de los pobladores de la zona, mediante la mejora de las prácticas productivas desarrolladas en el humedal,  la recuperación de sus funciones agro-ecológicas y la preservación de los valores que éste tiene para la sociedad.
 
Ganadería y fauna en pastizales

 
 

El proyecto tiene cuatro objetivos principales: 

- Promover la adopción de buenas prácticas de manejo productivo del agua y los recursos naturales asociados por parte de los productores propietarios de la tierra.

- Evaluar la factibilidad de implementar nuevas alternativas productivas cuya característica principal sea la adaptabilidad al sistema natural.

 - Evaluar el estado de conservación de especies amenazadas y promover y apoyar la creación de áreas protegidas públicas y privadas en las áreas más valiosas.

 - Promover el ordenamiento ambiental del territorio de los Bajos Submeridionales que impulse un manejo integral y participativo del humedal, y, así, un desarrollo ambiental y socialmente sustentable.


Sistema sostenible de extracción de agua

 

Logros

A través de este proyecto, se consiguió diseñar y extender un modelo de prácticas para el manejo del agua. El mismo garantiza un aprovechamiento sustentable del recurso a partir de prácticas para la recarga de los acuíferos, la retención del agua de lluvia y la utilización del agua subterránea (Ver “Prácticas para un manejo sustentable del agua”). Su característica principal es la adaptabilidad al sistema natural, con capacidad para asimilar los disturbios naturales a los que está sujeto el ecosistema, fundamentalmente a los excesos y los déficit hídricos cíclicos. A partir de estudios claves y apoyo para el desarrollo de las obras necesarias para la implementación de las prácticas del modelo, el proyecto benefició directamente a más de 20 productores locales.
 
Incentivos relacionados al acceso a la información y al asesoramiento sobre las nuevas alternativas productivas identificadas, y al acceso a esquemas de certificación para la producción ganadera, fueron algunas de las herramientas con las que se promovió la adopción, por parte de los productores propietarios de la tierra, de buenas prácticas de manejo productivo del agua y los recursos naturales asociados, así como la incorporación de medidas tendientes a mejorar la calidad de vida de los campesinos y peones rurales que trabajan y viven en sus campos.
 
En este sentido, es importante destacar la participación y acompañamiento Institucional que ha tenido el proyecto en el desarrollo de estudios de base, en la búsqueda de alternativas que potencian la propuesta de manejo productivo encarada y en las tareas de difusión y extensión entre los beneficiarios. Entre los organismos que han acompañado al Proyecto pueden destacarse el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Administración de Parques Nacionales, el Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero y Apícola (PROGAN) y la ONG Aves Argentinas.
 
 Visita técnica al proyecto
 
Finalmente, y como uno de los logros más importantes, cabe destacar la enorme sintonía alcanzada con el gobierno provincial no sólo en los principios fundamentales de retención de agua en el humedal y las prácticas para lograrlo, sino también en la importancia de llevar adelante acciones concretas de conservación. En este último caso pueden mencionarse los estudios realizados con el apoyo de la Provincia en relación a especies amenazadas presentes en el humedal, y el apoyo para promover la creación de áreas protegidas privadas con propietarios locales.
 

Prácticas para un manejo sustentable del agua

Bordos en bajos naturales: La retención de agua dulce puede darse a partir de las lluvias y la misma es acopiada en superficie por las depresiones naturales del terreno. Actuando sobre las mismas, existe como alternativa la implementación de bordos para incrementar la capacidad de retención de agua, ampliando la superficie de retención de los bajos naturales. El incremento de la superficie de los esteros naturales a través de bordos de retención permite una mayor superficie de infiltración incidiendo directamente sobre el nivel de las napas freáticas. Al mismo tiempo generar un pelo de agua sobre el campo favorece la proliferación de especies forrajeras de reconocida palatabilidad.
 

Bordo de retención
 

Represa de Recarga: Conociendo la ubicación y geometría de los bolsones de agua dulce se cavaron represas con el objetivo de acopiar agua de lluvia y contribuir a la recarga de los mismos. Esta práctica, ayuda a mantener el agua de lluvia por más tiempo y facilita la infiltración de la misma al acuífero.
 

Represa de recarga
 
 
Pozos sistema araña: Por las características sedimentológicas de la zona sólo es posible obtener bajos caudales, por lo que se utilizó para la explotación un diseño de tipo araña con molino. Esta práctica consiste en la utilización de agua subterránea por medio de cuatro perforaciones a 6 metros de distancia entre si, en forma cuadrangular (cuya estructura y profundidad se encuentran determinada por el estudio de geoeléctrica para cada caso en particular), mediante la colocación de cañerías para la conducción del agua de entre 10 y 20 cm de diámetro. Al igual que las represas de almacenamiento, estos sistemas serán utilizados cuando los bordos no pueden abastecer la demanda de agua del ganado.
 
Pozo sistema araña

 

Testimonios

 
Carlos Pighin, productor de la zona e involucrado en el proyecto, nos comenta: “El hecho de ponernos a dialogar e intercambiar distintos puntos de vista sobre lo que pensamos nosotros como productores y lo que piensan otros profesionales y organizaciones, respecto a los Bajos Submeridionales y de cómo producir ahí, es muy bueno.
 
Productor Carlos Pighin (izda) junto a los equipos de FVSA, FUNDAPAZ y ECODES
 
La propuesta de diagnosticar o conocer lo que tenemos debajo del campo para hacer una explotación adecuada de las reservas, de retener y manejar el agua superficial, es más que acertada. Sobre todo teniendo en cuenta estos últimos años que venimos soportando una larga sequía, donde se demostró que si no hacemos bien las cosas, el recurso se agota. Esto reafirma la propuesta de la retención y almacenamiento en el campo del agua de las lluvias, las que se desperdician inútilmente.
 
 
 Lecho del Arroyo Golondrinas con sequía
 
Este trabajo en conjunto me permitió reflexionar y tomar conciencia de la necesidad de hacer las cosas de acuerdo a las capacidades reales que tienen los Bajos. Particularmente, me ayudó a definir un manejo más adecuado del agua en mi campo.
 
Esta es una propuesta que deberíamos seguir profundizando y trabajando entre todos, productores, profesionales y organizaciones públicas y privadas, porque creo que todos tenemos algo para aportar para seguir produciendo en los Bajos”.
 
Abel Prez, otro productor de la zona que participa del Proyecto,dice: “Tiempos atrás sólo pensábamos cómo sacarnos el agua de encima y hoy estamos desesperados por conseguirla de cualquier manera, y muchas veces invertimos mucho tiempo y dinero para cosas que terminan en fracaso. Hoy me doy cuenta con esta propuesta que venimos trabajando juntos con las organizaciones y los profesionales que nos apoyan, de que el manejo del agua tiene que ser diferente al que veníamos haciendo, retener y manejar el agua de las lluvias en el propio campo, trae mejores beneficios que sacarla. Al mantener la mayor cantidad posible en superficie, me ahorra tener que sacar el agua que tengo abajo y guardarla para los momentos como éstos que estuvimos pasando; por otro lado ayuda a que el agua se infiltre y mejore las condiciones de esas reservas subterráneas, como así también las condiciones del pastoreo.
 
 Productor Abel Prez
 
El intercambio de pareceres o formas de ver las cosas, cómo producir bien y conservar, que nos propone esta propuesta, creo que es lo correcto. Esto es algo que se debería tomar en toda la zona incorporando a todos los que estamos involucrados de alguna manera en la zona”.
 
Finca en los Bajos Submeridionales


El Futuro

 
“En concordancia con los muy buenos resultados que el proyecto está obteniendo y siguiendo su misma filosofía, el Gobierno Provincial ha comenzado a apuntar a un desarrollo social y ambientalmente sustentable en la zona, promoviendo la participación de los distintos actores” comenta Martin Simón, coordinador de la oficina de FUNDAPAZ en Vera. Actualmente los responsables del proyecto se encuentran trabajando junto al Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente en la preparación de una propuesta para encarar el ordenamiento ambiental del territorio de los Bajos Submeridionales con foco en el manejo integral del agua como recurso clave. Por su parte el Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial han manifestado su interés de crear un área protegida en los Bajos Submeridionales.
 
Alfredo Paduán y Pablo Preliasco de FUNDAPAZ y FVSA
 
“Estas señales positivas del gobierno permiten pensar en una continuidad del trabajo iniciado por el proyecto, manteniendo su filosofía planteada en la necesidad de implementar actividades productivas adaptables al sistema natural” afirma Fernando Miñarro, coordinador del Programa Pastizales de la FVSA. “La idea es respetar el funcionamiento ecológico del humedal, y al mismo tiempo ayudar a fortalecer el desarrollo socio-económico de la región, diversificando la producción y disminuyendo los riesgos a los que hacen frente los productores rurales día a día”, agrega.
 
 
Bajos Submeridionales
 

 
Ejecución: Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) y Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ), Argentina.
Colaboración: Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), España.
Financiamiento: Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID)
Fecha de inicio del proyecto: 26 de noviembre de 2007
Fecha de finalización del proyecto: 31 de marzo de 2010

 

 

 
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