Protocolo de Kyoto

Viernes 21 de Mayo de 2010

Christiana Figueres, nieta de catalanes y del tres veces presidente de Costa Rica José Figueres, es la mujer designada por la ONU para dirigir la secretaría del Convenio sobre Cambio Climático. Socióloga y antropóloga, lleva quince años en la trastienda de la negociación del protocolo de Kioto y estima que los errores del Panel de Expertos de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC) no cuestiona la verdad global sobre el calentamiento.

 
Martes 18 de Mayo de 2010

La costarricense Christiana Figueres será la nueva secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en sustitución del holandés Yvo de Boer, según ha anunciado Martin Nesirky, portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

 
Lunes 17 de Mayo de 2010

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo este miércoles un llamamiento en Ottawa para colocar el cambio climático en la agenda de las próxiimas Cumbres del G8 y el G20, que se celebrarán en Canadá el próximo mes de junio.

 
Jueves 19 de Noviembre de 2009

CONTEXTO

A pesar de que los Mecanismos de Flexibilidad son herramientas de lucha contra el cambio climático aceptadas internacionalmente, desde diferentes colectivos, se alzan voces que ponen en duda su eficacia, tal y como están diseñados.
 
Por un lado, el sistema de comercio de emisiones más grande del mundo, el Europeo, solo impone obligaciones de reducción a los sectores industriales más intensivos en la generación de GEI que, en le caso de España, representan el 40 % de las emisiones totales del país, dejando sin regular el 60 % restante correspondiente a las emisiones de sectores difusos (servicios, residencial, trasporte, etc.).
 
Por otro lado, los mecanismos de desarrollo limpio han mostrado grandes debilidades a la hora de apoyar el desarrollo sostenible llegando, en ocasiones, a conseguir el efecto contrario. Las críticas más importantes son:
  • Se implementan proyectos de bajo coste y gran volumen de reducciones de emisiones de GEI, con pocos beneficios para la población local.
  • Los proyectos pequeños con altos beneficios sociales se tornan inviables debido a los altos costes de certificación.
  • Los proyectos MDL se desarrollan en economías emergentes (India, Brasil,…) no en los países más necesitados.
  • Algunos de los proyectos pueden incluso dañar las comunidades, economías, medio ambiente, la biodiversidad de la zona.
 
Algunos ejemplos de proyecto MDL con efectos inversos pueden ser la incineración de CFCs que generan gran cantidad de reducciones a bajo coste en países emergentes como China sin contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población o las grandes instalaciones hidroeléctricas que generan desplazamientos de población, transformación devastadora del territorio y emisión de metano por descomposición anaeróbica de la vegetación bajo agua
 

MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO: UNA RESPUESTA CIUDANA

Frente a las obligaciones y críticas generadas por los mercados de conformidad, y como reflejo de los mecanismos flexibles del Protocolo de Kyoto, surgen los Mercados Voluntarios de Carbono (MVC) creados por ciudadanos particulares y organizaciones públicas y privadas que toman conciencia de su responsabilidad en el cambio climático y voluntariamente desean participar activamente. El mercado voluntario facilita a las entidades y a las personas que no están dentro de los sectores regulados asumir su compromiso con el cuidado del clima “compensando” sus emisiones en proyectos limpios en países en desarrollo.
 
Aunque los mecanismos voluntarios no están regulados y, consecuentemente, generan controversias, se han revelado como innovadores, ágiles y flexibles. Estos mercados, a menudo difíciles de entender, representan la repuesta de compañías y los ciudadanos al cambio climático y tienen el potencial de ser una herramienta inmediata para la acción mientras la comunidad internacional se queda atascada a la hora de implementar un marco para el cambio climático eficiente.
Frecuentemente, han sido el banco de pruebas para futuros desarrollos en los mercados regulados (por ejemplo: los mercados voluntarios llevan realizando transacciones de deforestación evitada desde 1990 mientras que kyoto es ahora cuando empieza a considerar como pueden incluir este tipo de proyectos)  
 
Los mercados voluntarios de carbono pueden dividirse en dos:
  • Over-the- counter market (OTC), en el que se intercambian reducciones de carbono generados solo a través de proyectos de cpmpensación, también conocido como Mercado Voluntario puro
  • Chicago Climate Change CCX, en el que se intercambian derechos de emisión y reducciones de carbono generados a través de proyectos de compensación.
 
GRÁFICO Mercado de carbono de conformidad y voluntario
 
 
 

¿QUÉ ES LA COMPENSACIÓN VOLUNTARIA DE EMISIONES?

La compra voluntaria de una cantidad de créditos de carbono proporcional a las toneladas de CO2e emitidas, a un proyecto en un país en vías de desarrollo que:
  • Capta una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad, mediante la puesta en práctica de un proyecto de sumidero de carbono por reforestación.
  • Evita la emisión de una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad por medio de un proyecto de ahorro o eficiencia energética, de sustitución de combustibles fósiles por energías renovables, de tratamiento de residuos o de deforestación evitada.
 
En los mercados voluntarios de carbono, las reducciones o absorciones de CO2 generadas por los proyectos son los denominados créditos o bonos de carbono.
 
 

LOS MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Los Mercados Voluntarios de Carbono, frente a los de conformidad presentan algunas características que les permiten contribuir de forma más eficaz al desarrollo sostenible, como por ejemplo:
  • Mayor potencial para implementar proyectos pequeños con altos beneficios para la comunidad local en países de bajos ingresos.
  • Procedimientos menos burocráticos por lo tanto menores costos de transacción (certificación etc.).
  • Mayor flexibilidad lo que permite la inclusión de proyectos de diferente tipología.
  • Financiación extra para proyectos de cooperación.
  • Tecnologías limpias para los más pobres y mejora de servicios energéticos.
 
Por lo tanto, los proyectos del MVC no solo contribuyen a la mitigación y la adaptación al cambio climático, sino que además mejoran las condiciones de vida de las poblaciones locales permitiéndoles un desarrollo limpio. Por lo tanto, la compensación se convierte en una herramienta ambiental en sentido amplio ya que, además de luchar contra el cambio climático, genera transferencias económicas y tecnológicas a los países en vías de desarrollo, que permiten lograr resultados en las tres esferas de la sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social.
 

EVOLUCIÓN DEL MVC, QUIÉN COMPENSA Y POR QUÉ

 Desde que en 2004 el banco HSBC anunciase su decisión voluntaria de que su operación fuese “neutra” en carbono, dedicando 750.000 dólares para compensar parte de sus emisiones de CO2, el mercado voluntario de carbono no ha dejado de crecer. Cada vez más empresas, instituciones e incluso la propia ciudadanía de los países del norte están utilizando la compensación de emisiones como parte de sus estrategias para minimizar su impacto en el clima. En 2008 el 66 % de las compensaciones las realizan las compañías privadas seguidas de lejos por los ciudadanos con un 2 %, las ONGs con un 1 %,y las instituciones públicas con un 1 % (Ecosystem Market Place, New Carbon Finanance) .Las principales motivaciones a las que arguyen son: responsabilidad social empresarial, relaciones públicas e imagen, venta de productos “neutros en carbono”, marketing, inversión, anticipación a la regulación, afecciones del cambio climático a su modelo de negocio (seguros, esquí).
Al mismo tiempo empresas, instituciones y ONGs de países del sur han puesto su mirada en estos mercados como una alternativa de financiamiento a sus proyectos de desarrollo y como un mecanismo que atiende dos frentes, tanto el de la lucha contra el cambio climático, y contra la pobreza. Así, un 45 % del volumen de créditos vendidos en el mercado voluntario de carbono en 2008 procedía de proyectos en Latinoamérica y Asía, debido a que muchas de las compañías que participan en los mercados voluntarios son internacionales y operan en estas zonas, lo que mueve la demanda a proyectos que beneficien a estos lugares.
 

BARRERAS A LA PARTICIPACIÓN EN LOS MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO

 No obstante, a pesar del creciente interés, la falta de regulación, las críticas y un amplio desconocimiento de los estándares y mecanismos han frenando la participación en estos mercados tanto de los promotores de los proyectos como de las posibles entidades compradoras de los créditos de carbono.
 
En 2005 y 2006, periodistas y analistas compararon los mercados voluntarios de carbono con “la ciudad sin ley” generaron dudas sobre su credibilidad y la disponibilidad de información. Desde de 2007, los grupos de interés trabajan para forjar las reglas del juego y estructuras que evite la venta de “humo”. 
 
Teniendo en cuenta que es un mercado autorregulado y que la mayoría de las críticas al sistema se centran en la transparencia de los cálculos de reducciones de emisiones de los proyectos y en si los costes de transacción permiten alcanzar los objetivos de sostenibilidad más allá de la captura de CO2 ( en definitiva, la gran gama de vendedores, tipo de proyectos y precios, y la falta de una entidad reguladora global ha generado un debate sobre la calidad de los créditos de carbono), diferentes organismos han desarrollado metodologías y estándares que permitan cuantificar la cantidad y calidad de las reducciones de emisiones de GEI que generan los proyectos así como el beneficio social que supone para las comunidades locales. Los criterios más importantes para determinar el precio de los créditos de carbono del mercado voluntario (VER) son la localización y el tipo de proyecto, y el estándar o sistema de verificación aplicado. El precio en el mercado voluntario oscila entre los 2 euros y los 30 euros por tonelada de CO2 emitida.
Además estas metodologías y estándares dan pautas a los promotores de proyectos en el sur (empresas, ONGs, cooperativas, etc.) sobre cómo deben diseñar sus proyectos para que puedan beneficiarse de la financiación adicional que suponen la venta de las reducciones de emisiones de GEI que generan.
 
Más información:
  • Boletín Especial de Junio: Mercados Voluntarios de Carbono [VER]
  • Guía de Desarrollo Limpio [VER]
 
CEROCO2 ACERCAR EL MERCADO VOLUNTARIO DE CARBONO A ENTIDADES Y CIUDADANOS
 
El proyecto CeroCO2 ofrece una plataforma de compensación a entidades y ciudadanos con una serie de proyectos de reducción y absorción de emisiones que garantizan la lucha contra el cambio climático, la mejora de las condiciones de vida de las comunidades donde se desarrollan y la protección del Medio Ambiente y la biodiversidad. Pero CeroCO2 ofrece mucho más. A pesar del valor que, como se ha demostrado, tiene la compensación voluntaria de emisiones de GEI para frenar el calentamiento global, debe considerarse como el eslabón final de toda una cadena de acciones que ciudadanos, empresas, administraciones públicas y organizaciones del tercer sector deben poner en marcha para asumir su responsabilidad en el cambio climático e intentar frenarlo. Para construir esta cadena y conseguir una acción integral nace CeroCO2 ofreciendo herramientas para calcular, reducir y compensar las emisiones de GEI.
 
Jueves 19 de Noviembre de 2009

PROTOCOLO DE KYOTO

La gravedad del problema del cambio climático ha llevado a los países a buscar soluciones para combatir el calentamiento del planeta. Fruto de esta preocupación nació el Convenio Marco de Cambio Climático de Naciones Unidas (UNFCC), cuyo objetivo final es la estabilización de las concentraciones en la atmósfera de los gases de efecto invernadero a un nivel que evite la interferencia peligrosa de las actividades humanas sobre el sistema climático.
 
La UNFCCC estableció el primer tratado de cambio climático, el Protocolo de Kyoto, acordado por 184 gobiernos en la ciudad japonesa del mismo nombre en diciembre de 1997. Sin embargo, no entró en vigor hasta 2005, con el compromiso de que 37 países industrializados (Anexo I) redujeran sus emisiones una media del 5% respecto a los niveles de 1990, en el período de 2008 a 2012. Además, los países en desarrollo (No anexo I), como China, India y Brasil, aceptaron asumir sus  responsabilidades, pero sin incluir objetivos de reducción de emisiones.
 
El Protocolo constituyó un primer paso histórico para controlar los gases de efecto invernadero, ofreciendo un marco básico de acción de lucha contra el cambio climático. Obligó a muchos países industrializados a poner en marcha las instituciones y políticas necesarias para conseguir la reducción de emisiones y, de hecho, algunos países y regiones ya han empezado a hacerlo. Sin embargo, su impacto en la tendencia ascendente de las emisiones ha sido muy reducido y algunos de los mecanismos en los que se basa son cuestionables.
 
La Unión Europea firmó un compromiso de reducción conjunta fijado en un 8% de las emisiones base de gases de efecto invernadero del año 1990 para el período 2008-2012, adquirido independientemente del éxito de la ratificación del Protocolo. Cada Estado Miembro tiene, no obstante, un compromiso pactado diferente, que bien puede ser de reducción o de limitación. En el caso de España, es un compromiso que limita el aumento de emisiones de GEI en un 15% por encima de los correspondientes al año base. Sin embargo, al finalizar el 2007, España se mostraba como el país de la Unión Europea que más se alejaba del cumplimiento de los compromisos de Kioto, ya que ha superado con creces el porcentaje permitido, situándose en una tasa de emisión de un 52% superior a la de 1990.
 
  
Las sanciones definidas en el Protocolo han tenido un ESCASO EFECTO. Además del caso de España, Canadá ha registrado unas emisiones de más de un 25% superiores a los niveles de 1990, cuando su objetivo es una reducción del 6%, y Estados Unidos se retiró del Protocolo en 2001.
 
El Protocolo de Kioto no es perfecto, pero aún así es importante. En este momento, teniendo en cuenta que los actuales objetivos de reducción EXPIRAN a finales de 2012, la COP15 tiene la urgencia de establecer los próximos pasos a seguir, basándose en el marco básico ya establecido y creando un resultado más ambicioso y amplio que aborde los imperativos científicos del cambio climático.
 

MECANISMOS FLEXIBLES O MERCADOS DE CARBONO DE CONFORMIDAD

Con el doble objetivo de facilitar a los países desarrollados el cumplimiento de sus compromisos de reducción y limitación de emisiones y promocionar la transferencia y financiación de tecnologías limpias en países en desarrollo o en transición hacia económicas de mercado, el Protocolo de Kioto introduce lo que se ha llamado "los mecanismos flexibles" o mercados de conformidad. No obstante, el propio Protocolo establece que la utilización de estos mecanismos será suplementaria a la adopción de medidas internas en el seno de cada país.
 
 
Comercio de derechos de emisión
 
El Comercio de derechos de emisión (ET- Emisión Trading)  permite la compra venta de los derechos de emisión creados y asignados entre los países miembros del Anexo I (industrializados), que representan cantidades de emisión que se podrían liberar sin incurrir en una falta con las metas de reducción establecidas por el protocolo. Al emitir menos de lo permitido, queda un margen de permisos de emisión (o derechos de emisión) que pueden ser vendidos a otros países que, por varias razones, no lograron emitir menos de lo establecido. Esta compraventa de derechos tiene como objetivo conseguir que la política de protección del clima sea más eficiente: se trata de conseguir la máxima reducción allí donde es más barato llevarla a cabo.
 
El mismo mecanismo ha sido implementado en la UE entre unas 12.000 empresas pertenecientes a sectores con una alta intensidad de emisiones de GEI (Sistema Europeo de Comercio de Emisiones, EU ETS).
 
Implementación conjunta
 
La Implementación Conjunta - IC (Joint Implmentation – JI) son transacciones basadas en proyectos. Suponen la comercialización de las reducciones de emisiones cuantificadas de un proyecto en países Anexo I, fundamentalmente países en transición a economñias de mercado, como los países del Este. La compra-venta se realiza entre países Anexo I y puede ser de reducciones futuras o de  reducciones ya expedidas (mercado spot).
 
Mecanismo de Desarrollo
 
El Mecanismo de Desarrollo Limpio- MDL (Clean Development Mechanism -CDM) son transacciones basadas en proyectos. Suponen la comercialización de las reducciones de emisiones cuantificadas de un proyecto que en este caso se desarrolla en países No Anexo I (países en vías de desarrollo, América Latina, Asia y África). La compra-venta se realiza entre países Anexo I y No anexo I y puede ser de reducciones futuras o reducciones ya expedidas (mercado spot).
 
El propósito del mecanismo de desarrollo limpio es ayudar a los países no incluidos en el anexo I a lograr un desarrollo sostenible, mediante la transferencia de recursos y tecnologías contribuyendo al objetivo de la convención de mitigar el cambio climático, así como ayudar a los países anexo I a cumplir sus compromisos.
 
El MDL ha registrado hasta la fecha más de mil proyectos y están pendientes de aprobación otros 4.000. Estos podrían posiblemente llevar a una reducción de emisiones mayor que el conjunto de las emisiones actuales de Australia, Alemania y Reino Unido. Los proyectos abarcan desde turbinas eólicas en la India, captura y uso del metano de vertedero en Brasil, hasta plantas geotérmicas en América Central.
 
Sin embargo, existe la preocupación de que mientras algunos países (como China, India, Brasil y México, en particular) han captado la mayoría de los proyectos bajo este mecanismo, las naciones menos desarrolladas —en especial en África— no han recibido ninguna inversión. Se piensa asimismo que muy pocos proyectos llevan a reducciones reales de las emisiones. Por lo tanto, es necesaria una reforma del MDL para asegurar que se produce realmente una reducción de las emisiones.
 
Los países en desarrollo tienen sus propios compromisos en el Protocolo de Kioto, pero NO objetivos de reducción obligatorios. Participando en los proyectos del MDL pueden, por ejemplo, recibir fondos por la reducción de la intensidad de las emisiones. Los países industrializados están obligados a apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo a través de ayuda financiera y transferencia de tecnología.
 
Además de asegurar la reducción de emisiones, las recientes negociaciones también han creado un fondo de adaptación con el objetivo de ayudar a los países más vulnerables a afrontar los cambios climáticos. Este fondo se financia mediante una tasa del 2% de las transacciones del MDL. Sin embargo, hasta la fecha NO se ha financiado ningún proyecto bajo este mecanismo.
 
COP15 - CONFERENCIAS DE LAS PARTES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO DE LAS NACIONES UNIDAS
 
En diciembre de 2009, todas las miradas estarán puestas en Copenhague (Dinamarca), cuando los gobiernos de todo el mundo se reúnan en la 15º Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP15) para crear el próximo tratado global sobre el cambio climático, que sustituirá el actual protocolo de Kyoto. Esta reuniónformará parte de un proceso que se inició hace casi 20 años, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, en sus siglas en inglés). La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático fue adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992 y entró en vigor el 21 de marzo de 1994. Permite, entre otras cosas, reforzar la conciencia pública, a escala mundial, de los problemas relacionados con el cambio climático.
 
 
Miércoles 18 de Noviembre de 2009

La UNFCCC estableció el Protocolo de Kyoto acordado por 184 gobiernos en la ciudad japonesa del mismo nombre en diciembre de 1997. Entró en vigor en 2005, con el compromiso de que 37 países industrializados redujeran sus emisiones una media del 5% respecto a los niveles de 1990, en el período de 2008 a 2012.

El Protocolo constituyó un primer paso histórico para controlar los gases de efecto invernadero, ofreciendo un marco básico de acción de lucha contra el cambio climático. Obligó a muchos países industrializados a poner en marcha las instituciones y políticas necesarias para conseguir la reducción de emisiones y, de hecho, algunos países y regiones ya han empezado a hacerlo. Sin embargo, su impacto en la tendencia ascendente de las emisiones ha sido muy reducido y algunos de los mecanismos en los que se basa son cuestionables.
 
El MDL ha registrado hasta la fecha más de mil proyectos y están pendientes de aprobación otros 4.000. Estos podrían posiblemente llevar a una reducción de emisiones mayor que el conjunto de las emisiones actuales de Australia, Alemania y Reino Unido. Los proyectos abarcan desde turbinas eólicas en la India, captura y uso del metano de vertedero en Brasil, hasta plantas geotérmicas en América Central.
 
Sin embargo, existe la preocupación de que mientras algunos países (como China, India, Brasil y México, en particular) han captado la mayoría de los proyectos bajo este mecanismo, las naciones menos desarrolladas —en especial en África— no han recibido ninguna inversión. Se piensa asimismo que muy pocos proyectos llevan a reducciones reales de las emisiones. Por lo tanto, es necesaria una reforma del MDL para asegurar que se produce realmente una reducción de las emisiones.
 
Los países con objetivos de reducción de Kioto pueden redistribuir sus derechos de emisión entre ellos (tal y como han hecho los países de la Unión Europea) o comerciar con los mismos. Esta compraventa de derechos tiene como objetivo conseguir que la política de protección del clima sea más eficiente: se trata de conseguir la máxima reducción allí donde es más barato llevarla a cabo.
 
Los países en desarrollo tienen sus propios compromisos en el Protocolo de Kioto, pero NO objetivos de reducción obligatorios. Participando en los proyectos del MDL pueden, por ejemplo, recibir fondos por la reducción de la intensidad de las emisiones. Los países industrializados están obligados a apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo a través de ayuda financiera y transferencia de tecnología.
 
Además de asegurar la reducción de emisiones, las recientes negociaciones también han creado un fondo de adaptación con el objetivo de ayudar a los países más vulnerables a afrontar los cambios climáticos. Este fondo se financia mediante una tasa del 2% de las transacciones del MDL. Sin embargo, hasta la fecha NO se ha financiado ningún proyecto bajo este mecanismo.
 
Las sanciones definidas en el Protocolo han tenido un ESCASO EFECTO. Canadá ha registrado unas emisiones de más de un 25% superiores a los niveles de 1990, cuando su objetivo es una reducción del 6%, y Estados Unidos se retiró del Protocolo en 2001.
 
El Protocolo de Kioto no es perfecto, pero aún así es importante. En este momento, teniendo en cuenta que los actuales objetivos de reducción EXPIRAN a finales de 2012, la COP15 tiene la urgencia de establecer los próximos pasos a seguir, basándose en el marco básico ya establecido y creando un resultado más ambicioso y amplio que aborde los imperativos científicos del cambio climático.