Publicado el Jueves, 13 Noviembre 2025
El éxito de la Agenda de Acción Climática Global no depende solo de los compromisos que se acuerdan, sino también de cómo se negocian

Las cumbres del clima no son eventos simbólicos, son la arquitectura política del multilateralismo climático, base de la Agenda de Acción Climática Global. Por ello, la reforma de la gobernanza de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y sus procesos de negociación es una tarea estratégica y urgente para garantizar su eficacia, transparencia, capacidad de inclusión y orientación hacia la justicia climática.

No se trata de cuestionar el principio de consenso en la toma de decisión, sino de evitar que el consenso se utilice como pretexto para el bloqueo, la parálisis o la dilución de la ambición por parte de quienes retrasan los avances. Defender el proceso multilateral exige fortalecerlo, hacerlo más eficiente, y garantizar que existan espacios complementarios para buscar soluciones cuando los bloques menos ambiciosos frenen el progreso.

A ello hay que añadir otras cuestiones como la necesidad de transparencia en los acuerdos entre el país anfitrión y la CMNUCC para poder conocer bajo qué reglas se desarrolla la cumbre del clima en relación a los derechos civiles, la protección de los defensores ambientales, la autonomía de la presidencia, la libertad de expresión, la regulación de los lobbies o las garantías de seguridad de los participantes. La transparencia también implica acceso en tiempo real a los borradores y las decisiones que se desarrollan durante los procesos, mayor capacidad de participación de los observadores en las salas de negociación y procesos de comunicación comprensibles. La COP debe ser un espacio donde se informe, se rinda cuentas y se pueda influir de una forma legítima.

Además, es necesario regular el número de personas que acuden por parte de cada delegación, para evitar así evitar la saturación, la opacidad y el “presencialismo”, que consume recursos, dificulta el trabajo y debilita la credibilidad del proceso. Una necesidad aun más evidente en el caso de la participación e influencia de la industria de los combustibles fósiles, que ha alcanzado niveles sin precedentes. No obstante, regular la asistencia no puede ir en detrimento de la participación de la sociedad civil.

Garantizar procesos climáticos justos también significa asegurar condiciones dignas para trabajar. Las cumbres del clima no pueden seguir siendo espacios donde la temperatura es inestable, faltan asientos y zonas de trabajo, no hay suficientes salas para desarrollar reuniones, los enchufes son escasos, la comida es cara o insuficiente y el acceso a información es limitado. Estas condiciones afectan especialmente a las delegaciones pequeñas, a los observadores de la sociedad civil. La responsabilidad es compartida entre el país anfitrión y la CMNUCC.

Temas clave en relación a la AGAC y el proceso de negociación

  • Se ha formalizado la nueva estructura de la Agenda Global de Acción Climática, basada en el Global Stocktake y organizada en ejes, objetivos y grupos de activación con iniciativas y soluciones concretas. Se presentará el nuevo plan de acción para los próximos cinco años en la COP.
  • Por la primera vez desde la COP26 la sociedad civil tendrá más espacio de reivindicación con la Cumbre de los Pueblos de Belém.
  • El tema de las negociaciones sobre la reforma de los procesos de la CMNUCC es prioritario: más transparencia, límites al lobby fósil y participación garantizada para sociedad civil, juventud e indígenas.

Qué esperamos desde ECODES

Con el objetivo de contribuir a la mejora de esto proceso, desde ECODES realizamos recomendaciones políticas tanto para el ámbito internacional como para Europa y España.

Lo que esperamos de la COP Proceso de negociación

De cara a la COP30
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