Apoyamos y firmamos el comunicado enviado por la Right to Energy Coalition a la Comisión Europea para luchar contra la pobreza energética

Se estima que más de 50 millones de europeos viven en hogares insalubres y con goteras, en viviendas relacionadas con más de 100.000 muertes prematuras al año y que conllevan una carga para la salud pública de más de 194.000 millones de euros en toda la UE. Afortunadamente, se reconoce que la eficiencia energética es la solución más eficaz para aliviar la pobreza energética.

Las viviendas obsoletas e inseguras son una de las principales causas de la pobreza energética. El 9% de los hogares con bajos ingresos de la UE vive en condiciones de infravivienda y el 40% está sobrecargado por los costes vinculados a la vivienda. El 20% de las familias en situación de pobreza de la UE vive en una vivienda con goteras, húmeda u obsoleta, y millones no pueden mantener sus hogares adecuadamente frescos en verano. La renovación de los edificios con peores resultados tiene el potencial de ayudar a abordar la exclusión del derecho a una vivienda digna y a mejorar las condiciones de vida de la población en su conjunto, generando importantes beneficios sociales y de salud.

La Comisión Europea se ha comprometido a proponer la introducción de Normas Mínimas de Eficiencia Energética (MEPS) como parte de la revisión de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) prevista para diciembre de este año. Las MEPS definen un nivel relativo de mejora estándar o medidas mínimas de aislamiento físico o calefacción que la porción del parque edificado objetivo debe cumplir en una fecha determinada u otro punto de activación (por ejemplo, venta, alquiler o rehabilitación).

Las MEPS pueden centrarse en los edificios de peor eficiencia energética del stock objetivo y catalizar las potenciales mejoras. Mejorar la eficiencia de las casas en peor estado y, por lo tanto, reducir el coste para lograr un entorno de vida cómodo y saludable, es una solución rentable y a largo plazo para la principal causa estructural de la pobreza energética: la vivienda ineficiente. También cumple el principio 19, el pilar europeo de derechos sociales para proporcionar acceso a una vivienda digna y asequible en toda la UE. Si se diseñan apropiadamente, las MEPS también pueden ser efectivas para superar barreras en partes complejas del parque de viviendas como edificios de vivienda colectiva, muy presentes en el contexto español, y el sector de alquiler privado.

Hasta ahora, las viviendas menos eficientes han sigo ajenas en gran medida a las rehabilitaciones y están ocupadas de manera desproporcionada por hogares con bajos ingresos. Al enfocarse en estos hogares, las MEPS podrían ser una política clave para aliviar la pobreza energética y garantizar que los hogares vulnerables sientan los beneficios del Pacto Verde de primera mano. Las normas mínimas de eficiencia energética (MEPS) pueden apuntar y dirigir las rehabilitaciones a los hogares más ineficientes, pero estos estándares por sí solos no garantizarán rehabilitaciones exitosas para muchos hogares.

Sin salvaguardas sociales, la introducción de las MEPS en el contexto del paquete Fit For 55 más amplio, podría contribuir a empeorar las condiciones de vida de los hogares con bajos ingresos al aumentar los costes vinculados a la vivienda. Por lo tanto, con la introducción de una política climática ambiciosa y necesaria, viene la firme responsabilidad de garantizar que aquellos que están en situaciones de vulnerabilidad dentro de nuestra sociedad puedan beneficiarse y estén protegidos de cualquier consecuencia negativa. Las MEPS y la estrategia más amplia de Renovation Wave deben tener un diseño socialmente justo y buscar explícitamente abordar la exclusión de la vivienda, así como alcanzar los objetivos climáticos.

Para lograr esto, se deben introducir medidas esenciales junto con las MEPS para garantizar que las normas mínimas funcionen para mejorar la calidad de las viviendas, reducir la pobreza energética y proporcionar rehabilitaciones a quienes más las necesitan.

Por todo ello, hemos firmado, junto a otras 44 entidades europeas y bajo la Right to Energy Coalition, una carta dirigida a la Comisión Europea, solicitando que las normas mínimas de eficiencia energética se introduzcan con lo residencial como prioridad, acompañadas de salvaguardas sociales de forma que la ola de rehabilitaciones favorezca a quienes más lo necesitan.

Más información:

Aquí podéis encontrar la carta abierta enviada a la comisaria Simson.

Enlace a la carta

En esta iniciativa participan:

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