esPosible nº 40 - Febrero/Marzo 2014
Algo tan cotidiano como comer se convierte en una apuesta por un modelo -sostenible o insostenible- de desarrollo. Conocer cómo funciona esta dinámica, qué tipos de alimentos y sobre todo, qué tipos de producciones generan más o menos emisiones, cómo se realizan estas emisiones y entender cómo afecta este tema a toda la cadena del sector de la alimentación, es el punto desde el que comenzar a ser conscientes de este fenómeno para plantearnos después qué podemos hacer.