Determinación de dotaciones de consumo de agua en un contexto de sequía en España
El año 2023 supuso un duro reto para partes importantes de la sociedad y economía españolas debido al período de sequía que sacude al país. Según datos publicados en septiembre, la precipitación para el año hidrológico 2022/23 ha sido un 17,1% inferior respecto a la media del período 1991-2020. Esto ha implicado que el 14,6% del territorio estuviese en emergencia por escasez y el 27,4% en alerta. Durante el pasado año pudimos observar, por ejemplo, mermas en producción de determinados bienes agrícolas de hasta el 60% y el 85% en la provincia de Málaga. También se dieron situaciones de reducción del volumen máximo de consumo para los habitantes del área metropolitana de Barcelona, así como la reducción de los permisos de consumo para actividades económicas y comerciales. Sin embargo, estas situaciones no suponen un fenómeno de reciente aparición.
La pertinaz sequía en lugares como Andalucía y Cataluña está poniendo a prueba los mecanismos y criterios seguidos para hacer frente a esta problemática, dando lugar a un debate público acerca de cómo se distribuye el limitado volumen de recurso existente.
Compaginar la garantía de una disponibilidad de agua para el entorno y la sociedad, en un contexto de estrés hídrico, es un problema multidimensional. En el contexto actual, la dispersión de criterios, junto con la desigual ponderación en base a la importancia del uso, genera escenarios de restricción que no son óptimos en términos económicos. Esta situación da lugar a escenarios en los que el agua actúa como factor limitante para el crecimiento económico, poniendo en riesgo la prosperidad del país. Aunque existe un desarrollo importante de criterios a nivel de Demarcaciones Hidrográficas, es necesaria una revisión, especialmente cuando se aplican a nivel municipal o sistemas de abastecimiento.
Desde ECODES hemos llevado a cabo un proyecto que buscar proporcionar una herramienta para que las unidades administrativas con capacidad de decisión puedan calcular o hacer estimaciones sobre el impacto de la falta de agua atendiendo a criterios de impacto socioeconómico y social. Para ello, proponemos un modelo estándar, a través de tablas Input-Ouptut, que relacione el consumo directo e indirecto de agua con variables económicas como el empleo directo e indirecto y su contribución al Producto Interior Bruto (PIB), así como variables sociales relacionadas con la calidad del trabajo en distintos sectores de actividad.
Como paso previo al desarrollo del modelo, se analiza la situación actual en España, principalmente en base al análisis del contexto normativo, establecimiento de precios, los sistemas de dotación de los recursos hídricos ante episodios de sequía, y la respuesta real de las administraciones en los últimos años. Posteriormente se define, diseña y construye el modelo, finalizando con su ejemplificación en un caso práctico.
Modelo para la determinación de dotaciones de consumo de agua en un contexto de sequía en España


