Fomentar la transición del sector textil a un ecosistema industrial circular, regenerativo y bio-inspirado que minimice el impacto en el medio ambiente, el clima y la biodiversidad

Imagen caja Linea2 Textil

Existe un amplio consenso en la necesidad de reconsiderar la industria textil tal como la conocemos hoy en día, debido a sus significativos impactos ambientales y sociales.

Desde el punto de vista ambiental, el sector textil tiene una importante huella ecológica. Por un lado, la producción de fibras textiles y la fabricación de prendas generan una considerable huella de carbono, hídrica y en biodiversidad. Adicionalmente, el modelo de producción deslocalizada incrementa la huella de carbono debido al transporte, ya que los centros de producción y consumo están geográficamente alejados. La gestión de los residuos que genera el vertido de prendas usadas también contribuye a la huella ambiental.

La cantidad de residuos textiles generada ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas: muchas prendas se utilizan pocas veces, ya sea porque no están diseñadas para ser duraderas o por deseo del consumidor, fomentado por la obsolescencia programada y la moda efímera. Esto resulta en un aumento significativo de residuos textiles en vertederos.

Asimismo, es necesario destacar los impactos sociales del sector textil, con una importante presencia de la fabricación dependiente de mano de obra barata y producción deslocalizada. Esto tiene implicaciones sociales profundas, como condiciones laborales precarias en los países productores.

Con el presente informe, elaborado junto con la Universidad Politécnica de Madrid, buscamos ahondar en estos aspectos partiendo de cómo se atiende a este sector desde la Ley de residuos y economía circular 7/22.

Ley de residuos y economía circular 7/22 desde el sector textil

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Las claves de la investigación, en formato de infografía