Nuestra posición ante los centros de datos: que la digitalización no frene la transición ecológica
La digitalización se ha convertido en un proceso estructural, universal, irreversible e imprescindible que transforma tanto la economía como la vida cotidiana. Una realidad que se traduce en una demanda creciente de almacenamiento y capacidad de cómputo que hace ineludible el despliegue de centros de datos como infraestructura indispensable del sistema digital.
Cerca del 75 % del aumento mundial de la demanda eléctrica asociada a centros de datos se concentra en apenas una veintena de polos territoriales, entre ellos España. En este mapa global, Aragón ha pasado a ser uno de los espacios con mayor presión por acumulación de proyectos anunciados.
Más allá de las inversiones comprometidas, este despliegue implica que el consumo eléctrico asociado a los centros de datos alcance niveles sin precedentes: el balance energético regional avanzado en el Plan Energético de Aragón 2024-2030 pone de manifiesto que, si se materializan todos los proyectos de centros de datos, absorberían más energía de la que hoy produce Aragón y limitarían el proceso de electrificación efectiva de industria, vivienda y transporte, que son los pilares reales de la descarbonización. A ello se suma un riesgo creciente de bloqueo de la capacidad de red.
El otro gran vector de presión ambiental es el consumo de agua. Su magnitud depende de las tecnologías de refrigeración empleadas, cuya evolución avanza hacia soluciones cada vez menos demandantes de recursos hídricos pero cuya gestión —en un contexto de cambio climático acelerado y creciente estrés hídrico— no puede considerarse un aspecto menor.
La magnitud del proceso en marcha —por su impacto ambiental y territorial y por la velocidad a la que crece la demanda de cómputo y almacenamiento— exige orientarlo con criterios firmes de sostenibilidad, justicia y coherencia con los objetivos climáticos. Por todo ello, nuestro posicionamiento se articula en los siguientes puntos:
- La neutralidad de emisiones, eficiencia en el uso de los recursos y transparencia debe ser la condición estructural del despliegue digital. Defendemos que la descarbonización desde el momento inicial del sector digital sea un requisito ineludible.
- Reclamamos una gobernanza energética que garantice un equilibrio real entre digitalización y descarbonización de la economía. Desde ECODES defendemos que, por encima de cualquier nuevo desarrollo, se debe garantizar que la electrificación de la industria, la vivienda y el transporte,auténticos pilares de la descarbonización de la economía, no quede desplazada por demandas digitales no coordinadas ni sujetas a los marcos de planificación actuales – tanto a escala estatal como autonómica.
- Las inversiones tecnológicas deben convertirse en una palanca de transición justa. Desde ECODES defendemos que estas inversiones, en cualquier lugar donde se generen, no queden confinadas al perímetro físico de las instalaciones, sino que activen un desarrollo equitativo, socialmente útil y plenamente alineado con los objetivos de transición ecológica y cohesión territorial.
- Las compañías deben adoptar compromisos firmes y verificables de neutralidad climática, hídrica y de residuos. Consideramos imprescindible poner en valor estos compromisos, exigir su cumplimiento efectivo y, sobre todo, promover su generalización al conjunto del sector.
- La eficiencia debe abarcar todo el proceso de digitalización, no solo la infraestructura física. Defendemos que el uso y los desarrollos que se apoyan sobre estacapacidad de procesamiento y almacenamiento se sometan a evaluaciones de huella de carbono e hídrica, así como a planes específicos para que estos indicadores se reduzcan en el tiempo en línea con el objetivo de neutralidad climática en 2050. Reclamamos, en definitiva, que la digitalización disponga de métricas claras, transparentes y comparables, que permitan medir y reducir su impacto real, asegurando que la expansión del ecosistema digital sea plenamente compatible con los límites ambientales y los objetivos climáticos.
