El organismo ha publicado sus nuevas recomendaciones para garantizar la calidad del aire y proteger la salud de las personas

Las nuevas directrices publicadas el 22 de septiembre por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reafirman la necesidad de que los responsables de la formulación de políticas apunten a niveles significativamente más bajos de contaminación del aire para proteger la salud de las personas. Los regidores municipales deberían escuchar estas recomendaciones y apostar por una transformación de la movilidad hacia un transporte de cero emisiones, entre otras acciones indispensables. Así lo advierten las organizaciones adscritas a la Campaña Clean Cities / Ciudades Limpias, de la que ECODES forma parte. 

Las nuevas pautas[1] sugieren que las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2), un contaminante del aire exterior causado principalmente por automóviles y camionetas con combustibles fósiles, deben reducirse por debajo de 10 µg / m3 como mínimo. Estos límites reducirán significativamente los riesgos para la salud y son 4 veces más estrictos que los recomendados previamente por la OMS y consagrados en las leyes de aire limpio de la UE y el Reino Unido[2].

Respirar NO2 causa enfermedades crónicas como el asma y la enfermedad pulmonar crónica y la muerte prematura de 54.000 europeos cada año y las personas que viven en las ciudades son las más afectadas[3]. El análisis de la campaña Ciudades Limpias muestra que las ciudades más grandes de Europa superan actualmente, y de forma alarmante, los nuevos valores límite de NO2 recomendados por la OMS en al menos 16 µg / m3 (si el límite es 10 µg / m)[4]

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Las leyes de aire limpio de la Unión Europea, que establecen objetivos de contaminación del aire legalmente vinculantes que deben cumplir tanto los países como las ciudades, se basan en los límites de contaminación del aire marcados por la OMS. A finales de septiembre, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publicada los datos de calidad de aire que hubo en las ciudades españolas en 2020. Si bien los efectos derivados de la COVID-19 serán responsable de los datos, es indispensable evitar volver a la situación previa respecto a la contaminación atmosférica y la mala calidad del aire. 

En España, todos los niveles territoriales deben apostar por la implementación de políticas y medidas que garanticen unas ciudades limpias, habitables y saludables. Una forma de lograrlo es que las leyes de la UE estén completamente alineadas con la ciencia más reciente, aunque los líderes nacionales y locales no deberían esperar para proteger la salud de sus ciudadanos/as. Deben comprometerse urgentemente con una movilidad de cero emisiones ahora.

Las leyes de aire limpio de la Unión Europea se revisarán en 2022[5].

Problemas y posibles soluciones a la contaminación del aire:

  • Los científicos nos dicen hoy que incluso los niveles bajos de contaminación del aire de los automóviles y furgonetas alimentados con combustibles fósiles tienen un impacto devastador en la salud. Si los responsables políticos quieren proteger la salud de sus ciudadanos, estos deben aspirar a niveles de contaminación del aire mucho más bajos que los actuales límites
  • Respirar NO2 provoca enfermedades crónicas como el asma y la enfermedad pulmonar crónica y la muerte prematura. En España más de 30.000 personas fallecen anualmente por causas asociadas a la contaminación. Las personas que viven en las ciudades son las más afectadas y los niños pequeños y los ancianos son los que corren mayor riesgo.
  • A pesar de algunos avances en la reducción de la contaminación del aire, actualmente las ciudades europeas más grandes superan los nuevos valores establecidos recomendados por la OMS en al menos 30 µg / m3 (el nuevo límite de la OMS es de 10 µg / m3).
  • Impulsar una movilidad sin emisiones para 2030 a más tardar. Entre las posibles medidas se incluyen el despliegue ambicioso de Zonas de Bajas Emisiones, crear calles escolares, inversión en estaciones de carga públicas de vehículos eléctricos, electrificación del transporte público y de las flotas urbanas de los servicios de movilidad, y promover una infraestructura ciclista adecuada. Todas son formas poderosas de disminuir la contaminación del aire relacionada con el tráfico urbano. 

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[1] Consulta aquí las directrices mundiales de la OMS sobre la calidad del aire sobre la contaminación del aire exterior.

[2] Tanto la Unión Europea como el Reino Unido han establecido un valor límite anual de NO2 de 40 μg / m3. Consulta la legislación sobre calidad del aire de la UE y del Reino Unido.

[3] Agencia Europea de Medio Ambiente: Calidad del aire en Europa - Informe 2020: https://www.eea.europa.eu/publications/air-quality-in-europe-2020-report

[4] Análisis de la Campaña Ciudades Limpias utilizando datos de calidad del aire obtenidos del Portal Europeo de Calidad del Aire:   https://aqportal.discomap.eea.europa.eu/products/data-viewers/statistical-viewer-expert

[5] Más información sobre la próxima revisión de las Directivas de calidad del aire ambiental de la UE:   https://ec.europa.eu/info/law/better-regulation/have-your-say/initiatives/12677-Air-quality-revision-of-EU-rules_en

Logos CleanCities ECODES

Más información:

Cristian Quílez
Responsable de proyectos | Project manager
Área de Políticas Públicas y Gobernanza Climática
cristian.quilez@ecodes.org

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