ECODES celebra que la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética reconozca el derecho a la energía
Tras la aprobación esta mañana en Consejo de Ministros de la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 —coincidiendo con el arranque de la Semana Europea contra la Pobreza Energética— y habiendo participado en la Mesa Social de Pobreza Energética que ha tenido lugar a continuación, ECODES celebra que el documento final avance en concreción respecto a la anterior. Asimismo, y lo que es más importante, que recoja muchas medidas propuestas por los agentes del ecosistema socio energético en el proceso participativo celebrado para su elaboración, así como aprendizajes y recomendaciones extraídos de los talleres de escucha activa a las personas que padecen esta situación. Esto pone en valor la importancia del intercambio de conocimiento y experiencias para lograr políticas bien orientadas.
Además, cabe destacar que recoge muchas de las propuestas que ECODES ha venido reivindicando y aplicando en su dilatada trayectoria en proyectos dirigidos a poner fin a la pobreza energética, como las puestas en práctica a través del programa Ni Un Hogar sin Energía.
A falta de una lectura en profundidad del documento, desde ECODES destacan las siguientes medidas:
- Reconoce el derecho de la energía como una de las motivaciones de la estrategia. Ello supone un gran paso para garantizar el acceso a una energía limpia y asequible para todas las personas, en línea con el reconocimiento de Naciones Unidas del derecho humano al agua.
- Recoge la Red Actúa para el asesoramiento y acompañamiento energético, esencial para reducir la brecha de acceso al bono social, lo que se denomina el “Non-take up”. Es una medida efectiva, como muestran los resultados del programa Ni Un Hogar Sin Energía de ECODES, en el que el 74 % de los hogares atendidos tenían derecho al bono social pero no lo estaban percibiendo. Tras el acompañamiento de la entidad, el 92 % se están beneficiando de él. La Red Actúa, además de asesorar, puede ser una fuente continua de diagnóstico si todas las oficinas recopilan datos de los hogares de la misma manera.
- Introduce un factor de ponderación F mayor que 1 para los Certificados de Ahorro Energético sociales, medida ampliamente reivindicada por ECODES junto a Andimat y GBCe. Ello permite que aumente la monetización del CAE Social para poner en valor el hecho de que las actuaciones de eficiencia energética en hogares vulnerables son más complejas y entrañan mayores costes de generación debido a la interlocución, acompañamiento y gestión necesaria con estos colectivos, especialmente cuando se trata de rehabilitación de viviendas.
- Propone un programa de rehabilitación exprés para viviendas en situación de vulnerabilidad, algo muy apreciado por los hogares para mejorar el confort sin tener que aumentar su factura, tal y como prueban los testimonios de los casi 360 hogares en los que ECODES ha hecho estas intervenciones. Además, como novedad muy valiosa, podrá permitir que los beneficiarios de las ayudas sean entidades sociales cercanas a las personas y no estas de manera individual, posibilitando una tramitación más eficiente y rompiendo con barreras de acceso a la información y a los procesos.
- Activa el apoyo para que las comunidades energéticas y los autoconsumo colectivos incorporen personas en situación de vulnerabilidad. Esta medida ya está implantada, por ejemplo, en Oliver Comunidad Energética, impulsada por ECODES.
- Plantea adaptar la normativa para limitar el acceso al bono social eléctrico y al bono social térmico a los hogares con rentas altas, algo muy demandado por los colectivos sociales.
- Avanza en la protección al consumidor vulnerable exigiendo el consentimiento expreso y por escrito de la renuncia al bono social para pasar a una tarifa de mercado libre, que deberá estar registrada en la CNMC, y la definición de suministros esenciales, que incluye la vivienda habitual de consumidores vulnerables severos acogidos al bono social y atendidos por servicios sociales.
- Prohíbe las llamadas comerciales de compañías eléctricas para la venta de tarifas de electricidad si no han sido solicitadas por los consumidores.
- Crea el Observatorio sobre Pobreza Energética, una figura altamente reclamada en los procesos participativos por todos los actores que permitirá avanzar en la generación de conocimiento y datos para radiografiar mejor la problemática y poder hacerle frente.
- Establece la Mesa Social de la Pobreza Energética, que se reunirá como mínimo una vez al año para hacer seguimiento de la implementación de la estrategia y proponer nuevas medidas, pero también como un espacio de diálogo entre los diferentes agentes implicados para poder intercambiar saberes y experiencias.
- Fomenta la coordinación interadministrativa para establecer un diálogo continuo con las comunidades autónomas. Se trata de una propuesta positiva, pues de ellas dependen muchas de las competencias esenciales para hacer frente a la pobreza energética (por ejemplo: servicios sociales, vivienda o eficiencia energética).
- Recoge la puesta en marcha de acciones para implicar a los profesionales sanitarios (medicina, enfermería, farmacias, etc) en la detección de la pobreza energética. Ello permitirá hacer aflorar casos que queden ocultos y llegar a colectivos que padecen esta situación pero que no acuden a los servicios sociales, como son las personas mayores. Un ejemplo es el proyecto piloto “Energía para tu salud”, desarrollado por ECODES en los centros de salud y farmacias de la ciudad de Zaragoza
“En el día que se celebra la Constitución más longeva de España, damos la bienvenida a una estrategia que permite avanzar en la garantía de uno de los derechos que recoge Artículo 47 de esta Constitución: el derecho de todos los ciudadanos y ciudadanas a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, algo que hoy en día no puede serlo sin acceso a la energía limpia y asequible”, concluye Cecilia Foronda, directora de Acción para la Transición Ecológica Justa de ECODES.
