Publicado el Viernes, 12 Septiembre 2025
La principal sala de reuniones de ECODES, corazón de la fundación, lleva desde hoy el nombre de José Luis Batalla en recuerdo a uno de los grandes mejoradores del mundo

Tras el fallecimiento el pasado 30 de agosto de José Luis Batalla, uno de los fundadores de ECODES y gran defensor del ecologismo social, desde esta fundación hemos querido rendirle un pequeño homenaje. A partir de hoy, la principal sala de reuniones de la entidad pasa a llamarse SALA José Luis BATALLA.

De este modo, no solo su legado y recuerdo estarán presentes en nuestro día a día, sino que su aproximación a la causa climática desde un enfoque social, inclusivo y global seguirá imprimiendo un caracter diferencial a nuestra actividad.

Collage Batalla

Quién fue José Luis Batalla

José Luis Batalla Carilla (Zaragoza, 22 de enero de 1933 - 30 de agosto de 2025) fue un jurista español, registrador de la propiedad, humanista y filántropo. A lo largo de su larga trayectoria combinó su actividad profesional en el ámbito jurídico con un destacado compromiso en la sociedad civil aragonesa, la solidaridad, la cultura de paz y la sostenibilidad.

En noviembre de 2018 recibió el Premio a la trayectoria solidaria de la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS), en reconocimiento a su compromiso social y cívico.

Biografía y carrera profesional

Nacido en Zaragoza en el seno de una familia vinculada al Derecho, con un abuelo abogado y un padre registrador de la propiedad, estudió la licenciatura de Derecho y aprobó la oposición de Registrador en 1960, con 27 años. Su carrera profesional se prolongó durante 43 años y estuvo muy vinculada a Aragón, con destino en los registros de Sos del Rey Católico, Teruel, Calamocha, Fraga, Barbastro y Ejea de los Caballeros, hasta llegar en 1977 a Zaragoza, donde ejerció hasta su jubilación en 2003.

En 1978 fue nombrado miembro de la Comisión Jurídica Asesora del Gobierno preautonómico de Aragón, y en 1981 de la Comisión de Juristas de Aragón, presidida por José Luis Lacruz. Más relevante fue su labor en la Comisión Aragonesa de Derecho Civil, donde fue nombrado en 1996 y participó en los estudios y debates que culminaron en el Código del Derecho Foral de Aragón de 2011. En 2016 cesó a petición propia.

Durante estos años también colaboró activamente con el Foro de Derecho Aragonés, los Encuentros de Derecho Aragonés y la Revista de Derecho Aragonés. Entre sus publicaciones en la revista destacan los siguientes artículos:

Director de Cáritas Diocesana de Zaragoza

En 1975, José Luis Batalla fue nombrado director de Cáritas Diocesana de Zaragoza, cargo que desempeñó hasta 1979. Su etapa coincidió con un momento social complejo, marcado por el paro, la conflictividad en zonas deprimidas en la ciudad, la precariedad de muchas viviendas y la difícil situación de los ancianos. Bajo su dirección se buscó un equilibrio entre la atención asistencial y la promoción social, orientando la acción de Cáritas hacia la denuncia pública de las injusticias y hacia la puesta en marcha de programas innovadores.

Entre las iniciativas más destacadas de su mandato se encuentran la publicación de la primera “Guía de Recursos Sociales” y el impulso de campañas de sensibilización que planteaban un problema social y proponían vías de solución, entre ellas la célebre “Lo que está roto se tira, ¿un enfermo incurable también?”. Durante este periodo se consolidaron los departamentos internos de la institución, se amplió el equipo profesional —compuesto en su mayoría por mujeres— y se fortaleció la formación de los equipos parroquiales de voluntariado.

Asimismo, en este periodo se fundó Cáritas Aragón, que reunió a las delegaciones diocesanas de la región en el contexto del resurgir autonómico. En 1979 se inició el proceso de erradicación del chabolismo en Zaragoza, uno de los hitos sociales más relevantes de aquellos años. La denuncia y la defensa de los más pobres presidieron toda su gestión.

Lanzamiento del periódico El Día de Aragón

En 1979 varios periodistas convocaron a un grupo de personas, entre las que estaba José Luis Batalla, para “estudiar la posibilidad de crear un periódico nuevo para Aragón”. Tras varias reuniones, un grupo de promotores asumió la tarea de configurar la organización de la Junta de Fundadores y de la futura sociedad y de establecer la financiación para la viabilidad del nuevo diario. Como principios básicos se fijaron la defensa y ejercicio de la libertad, la tolerancia y participación democrática y pluralista, un periódico hecho desde Aragón. José Luis Batalla fue un decidido impulsor del proyecto, tanto por su aportación económica propia como por su labor de captación de accionistas entre la sociedad aragonesa.

El 31 de marzo de 1981 fue suscrita la constitución de “Promotora Nuevas Publicaciones Aragonesas, S.A.”. José Luis Batalla presidía el Consejo de Administración de la sociedad. En el proceso de configuración del periódico se le dotó con talleres propios, con la tecnología más avanzada, en edificio situado en el polígono “El Portazgo”, incorporándose en febrero de 1982 Fernando García Romanillos al puesto de director. El 28 de mayo de 1982 se publicó el primer número del nuevo periódico, figurando José Luis Batalla como presidente de su Consejo de Administración y de la Junta de Fundadores.

El 30 de junio de 1985 “El Día” publicó su número 1000. La sociedad editora contaba con cien millones de pesetas de capital social y 1601 accionistas. José Luis Batalla presidía el Consejo y la Junta de Fundadores.

El mantenimiento del periódico a lo largo de toda su trayectoria supuso un constante esfuerzo financiero. A partir de 1990 la situación económica se agrava y, a pesar de los esfuerzos de fundadores y trabajadores por mantenerlo a flote, después de diez años y medio en la calle, “El Día” publicó su último número el 3 de noviembre de1992.

José Luis Batalla lo definió como “un periódico progresista. Quería ser un periódico de opinión, dirigido a la gente con ganas de discurrir, de pensar, de avanzar. Un periódico con vocación de ser un adalid, un portavoz de las cosas de Aragón. El Día impulsó un estilo de prensa. Y, sobre todo, creamos una escuela de periodistas, que siguen estando todos ahí”.

Candidatura Ciudadana Independiente

En las primeras elecciones municipales democráticas, celebradas el 3 de abril de 1979, Batalla impulsó la Candidatura Ciudadana Independiente (CCI) en Zaragoza. Esta candidatura electoral se presentó como una propuesta difícil de encuadrar en los parámetros tradicionales de izquierda y derecha. Reunía a personas de diferentes sensibilidades políticas que coincidían en la necesidad de aportar aires nuevos y participativos a la vida municipal, con una visión progresista y abierta a fórmulas de participación más allá de los partidos políticos tradicionales. Aunque no se constituyó como una agrupación de electores frente a los partidos, sus promotores subrayaban que la acción política no debía agotarse en ellos, y defendían una implicación ciudadana más amplia y directa. Uno de sus lemas más recordados fue: “No tenemos sede, tenemos 50 teléfonos”.

Batalla insistía en que la candidatura no debía limitarse a la denuncia de los problemas existentes, sino que debía acompañar esa mirada crítica con propuestas constructivas para mejorar los barrios y la ciudad.

El resultado electoral fue de 6428 votos, equivalentes al 2,76 % del total de votos válidos, lo que no permitió obtener representación en la primera corporación municipal democrática. No obstante, la candidatura generó un notable entusiasmo y varios de sus integrantes y simpatizantes participaron en los años siguientes en distintas administraciones públicas aragonesas, ocupando responsabilidades políticas, administrativas y técnicas.

Seminario de Investigación para la Paz

En 1994, a propuesta del consejero de Cultura José Bada, el Centro Pignatelli, ubicado en la ciudad de Zaragoza, asumió la puesta en marcha del Seminario de Investigación para la Paz, tras las gestiones del jesuita Jesús María Alemany y de José Luis Batalla para implicar a instituciones académicas, profesionales y movimientos sociales[iv].

El objetivo era evitar polarizaciones y dotar de rigor intelectual a un espacio de reflexión y estudio sobre los conflictos y la paz. En 2002 el Seminario se constituyó como Fundación, con el Centro Pignatelli, Alemany y Batalla como fundadores. En 2024 celebró su 30 aniversario, consolidado como un referente nacional e internacional en el estudio interdisciplinar de los conflictos y la paz. Batalla ejerció hasta su fallecimiento el 30 de agosto de 2025 como secretario de la Fundación.

Fundación Ecología y Desarrollo

En 1992, en la antesala de la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro, Batalla fue uno de los cofundadores de la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), entidad privada sin ánimo de lucro que surgió en Zaragoza a iniciativa de un grupo reducido de personas de la sociedad civil que buscaba impulsar un nuevo modelo de sociedad enfocado los conceptos que le dan nombre.

Vicepresidente de ECODES hasta 2022, cuando pasó a ser patrono emérito, Batalla fomentó activamente el carácter misional de la fundación para tender puentes entre todos los actores del cambio, incluso en situaciones en las que se dan diferencias de criterio. Ejemplo de ello es su participación militante en la Iniciativa Social de Mediación, que contribuyó significativamente a resolver tres graves conflictos hidráulicos enquistados en Aragón: Santaliestra, Torre del Compte y Biscarrués (2002-2007).

Asimismo, fue uno de los responsables de que ECODES trabaje por y para la causa climática desde un enfoque social, inclusivo y social debido a su insistencia en fundir dos causas: la del compromiso ambiental y la de la solidaridad con las personas en situación de vulnerabilidad. De hecho, esta aproximación está detrás de las acciones de la fundación para poner de manifiesto la relevancia de las migraciones climáticas, de la pobreza energética o del empleo verde para realizar una transición justa, entre otras.

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