Preguntamos a las estaciones de esquí sobre adaptación frente al cambio climático
Hemos realizado una encuesta a distintas estaciones de esquí con el objetivo de conocer su percepción y estrategias de adaptación ante el cambio climático. Sin embargo, la urgencia del problema exige que estas entidades asuman un papel más activo en la transición hacia modelos sostenibles. Las respuestas obtenidas indican que algunas estaciones están implementando medidas, pero persisten grandes dudas sobre la viabilidad a largo plazo de la producción de nieve artificial y la dependencia del turismo de invierno.
Se contactó con todas las estaciones de esquí asociadas a la Asociación de Estaciones de Esquí y Montaña de España (ATUDEM). Sin embargo, la participación fue muy baja, lo que pone de manifiesto la falta de implicación o el carácter sensible del tema, y la posible reticencia de las estaciones de esquí a debatir públicamente su adaptación al cambio climático.
Con relación a las respuestas facilitadas por las estaciones de esquí, consideramos las respuestas obtenidas de La Masella, Tavascan, Cetursa (Sierra Nevada), San Isidro y las estaciones de esquí gestionadas por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), Boí Taüll, Espot, La Molina, Port Ainé, Vallter y Vall de Núria (ver enlace):
- Estaciones de esquí gestionadas por ARAMÓN: Cerler, Formigal, Panticosa, Javalambre y Valdelinares.
- Estaciones gestionadas por FGC: Boí Taüll, Espot, La Molina, Port Ainé, Vallter y Vall de Núria
- Resto de estaciones de esquí contactadas: Alto Campoo, Sierra de Béjar, Astún, Fuentes de Invierno, Sierra Nevada, Baqueira Beret, Candanchú, Manzaneda, Valdesquí, Masella, Valdezcaray, Valgrande Pajares, Leitariegos, Puerto de Navacerrada y San Isidro.
Hemos destacado la información más relevante de las respuestas obtenidas que reconocen la necesidad de mejorar el conocimiento sobre los impactos del cambio climático en las zonas de montaña, y dar a conocer las previsiones científicas sobre los retos de la adaptación al cambio climático a las partes interesadas, a los responsables de la toma de decisiones y al público en general. También proponen la aplicación de una visión a largo plazo con un enfoque integral que contemple el impacto ambiental, social y económico de las medidas de adaptación. Para ello, es fundamental aplicar a las medidas un análisis previo para evitar la implementación de acciones que generen una maladaptación.

Reconocen la necesidad de generar condiciones de vida y oportunidades atractivas en las zonas de montaña que permitan fijar población de manera permanente, creando nuevos modelos económicos y cadenas de valor basadas en los activos de la montaña y su saber hacer. Para ello, es necesario promover un cambio en el modelo turístico diversificando tanto la oferta de servicios turísticos como las actividades económicas disponibles en un mismo territorio para aumentar la resiliencia de las zonas de montaña al cambio climático, sobre todo en referencia al esquí. Es necesario crear incentivos para la inversión en turismo local y modelos slow, como rutas de ciclismo, senderismo y escalada. Estas actividades se consideran sostenibles y distribuyen el turismo de forma más uniforme a lo largo del año, lo que representa una solución a largo plazo para la zona.
Para el turismo de nieve, subrayan que la adaptación es inevitable. Se tiene que contemplar una planificación de las medidas incorporando herramientas de monitoreo y análisis predictivo para anticipar escenarios climáticos futuros y definir respuestas adaptativas adecuadas, con un enfoque integral y transformador. Adaptando la oferta de las estaciones a las proyecciones climáticas, asumiendo la inviabilidad en su caso de las áreas de mayor vulnerabilidad y priorizando inversiones en infraestructuras resilientes que respeten el principio de “no causar un perjuicio significativo” al medio ambiente.
Es importante trabajar en la transformación de las estaciones en destinos multiactividad durante todo el año que permitan, no solo enfrentar la falta de nieve, sino también atraer a un público más amplio y mitigar riesgos económicos. En relación a la producción de nieve, la principal medida de adaptación planteada se debe avanzar en la innovación para desarrollar soluciones tecnológicas para actuar ante la escasez del agua y mejorar la eficiencia energética, así como asegurar las operaciones a mayor temperatura, y valoranado su uso sobre todo en las cotas más bajas o en las laderas con peores condiciones para su mantenimiento.
Por último, entienden que el turismo de nieve, a su vez, debe liderar el cambio y ser un referente en el territorio, implementando prácticas de sostenibilidad y de acción frente al cambio climático. Deben establecer compromisos claros para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en las operaciones de las estaciones y ser emisiones netas cero cuanto antes: además de ser eficientes en la gestión hídrica y energética, con la generación y uso de energía renovable, la gestión circular de los residuos, la reducción del impacto ambiental de las operacione y la gestión sostenible e intermodal del transporte y la movilidad en el entorno de las estaciones de esquí (pistas y municipios), evitando las infraestructuras en altura.
Preguntas realizadas en la encuesta a las estaciones de esquí:
- ¿Las montañas en las que se ubica la estación están sufriendo las consecuencias del cambio climático? En el caso de responder afirmativamente, ¿Se pueden destacar los impactos concretos?
- ¿Cómo valora las consecuencias futuras del cambio climático para su zona de montaña, considerando los escenarios del IPCC?
- ¿Debe el sector turístico adaptarse al cambio climático?
- ¿Las necesidades de adaptación solo afectan al turismo de invierno? ¿El cambio climático afecta a los deportes de nieve? ¿Cómo?
- ¿Su estación de esquí implementa medidas concretas para adaptarse a las consecuencias del cambio climático? ¿Cuáles?
- ¿La innovación tecnológica en la producción de nieve artificial puede contrarrestar el aumento de temperaturas?
- ¿Cómo debería adaptarse el dominio esquiable a las consecuencias del cambio climático: consolidación de zonas en altura, ampliación de dominios, transformación o abandono de zonas bajas?
- ¿Cómo abordar la maladaptación (medidas de adaptación que podrían generar efectos adversos a largo plazo)?
- ¿Es viable un modelo de estaciones de montaña diversificadas? ¿Han adoptado esta estrategia? ¿Cómo?
¿Sería factible condicionar ayudas públicas a la existencia de un plan de adaptación (en Francia se han propuesto restricciones de este tipo. Se pedía opinión sobre su aplicación en España)?- ¿Qué medidas se implementan en la estación para reducir su impacto climático?
- El transporte de los esquiadores es una de las mayores fuentes de impacto ambiental ¿Cómo se puede abordar este problema?

