Este documental recoge las opiniones de expertos para descubrir si el sector se ajusta a las exigencias de la crisis climática

El sector marítimo tiene un papel tan importante en la economía como en las emisiones que genera, puesto que es uno de los mayores contaminantes. También es una industria que recibe enormes subvenciones y goza de regímenes fiscales preferentes en numerosos países. A pesar de ello, no ha sido incluido en los pactos climáticos de Kioto y París, siendo únicamente regido por la Organización Marítima Internacional (OMI), un organismo de las Naciones Unidas. Como consecuencia, la regulación de sus emisiones, que causan más de 50.000 muertes al año en Europa, depende de una única entidad.

El documental “Black Trail” surge como una iniciativa periodística transfronteriza que tiene como objetivo aunar las opiniones de expertos en cuestiones marítimas y ambientales para descubrir si la OMI está ajustándose a las exigencias de la crisis climática o si, por el contrario, está siendo demasiado laxa para complacer a la industria naviera.

En el transcurso de la película, los distintos expertos entrevistados evidencian que las medidas tomadas por la OMI están siendo claramente insuficientes y no muestran una equivalencia a los porcentajes de reducción acordados en los pactos climáticos, al no incluir la mayor parte de las emisiones.

La quema de combustible fósil, en general fuelóleo pesado (HFO), produce principalmente emisiones de CO2, pero también se emiten otros gases nocivos como los óxidos de nitrógeno (NOx), los óxidos de azufre (SOx), y partículas como el carbono negro, todas estas emisiones provocan graves problemas de salud. Para ilustrar la gravedad de estas emisiones, el documental muestra cómo unos pocos barcos pueden producir más óxidos de azufre que millones de vehículos particulares al año. A pesar de ello no se están tomando medidas concretas para frenar estas emisiones.

Además de los grandes barcos mercantes, los cruceros también suponen un problema acuciante. Estudios realizados en ciudades que alojan estos grandes barcos demuestran que la contaminación del aire que provocan eleva la mortalidad del cáncer de pulmón y de enfermedades neurológicas entre los residentes próximos al puerto.

Por suerte, el documental arroja una luz para la esperanza. Cada vez son más las activistas que, siguiendo el ejemplo de Greta Thunberg, deciden movilizarse en las ciudades afectadas para exigir cambios. Y más allá, en lugares tan recónditos como el Ártico, también se alzan voces en resistencia.

Y es que el problema de las emisiones del transporte marítimo tiene un alcance global. Por eso la solución debe ser mundial. Europa podría tomar el liderazgo y avanzar en la descarbonización del sector al proponer que se incluyan las emisiones del sector dentro del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (EU ETS), en el marco del Pacto Verde Europeo. Esto supondría que las empresas navieras tuvieran que comprar créditos de carbono para superar los límites, haciendo más atractiva la opción de comprar buques más nuevos y combustibles de mayor calidad, que dieran lugar a una fuerte reducción de emisiones.

Para concluir, una curiosidad: el nombre del filme, “Black Trail”, hace referencia a la estela negra que a día de hoy siguen dejando la mayoría de nuestros barcos, ensuciando el presente y el camino hacia el futuro. La industria defiende que no se puede parar el comercio mundial, pero las jóvenes entrevistadas, conscientes del planeta que heredarán, reclaman el derecho a vivir en un mundo habitable.

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