El documento apunta al derretimiento del hielo marino del Ártico o la desaparición de glaciares como impactos más seguros del calentamiento global

El último informe del Panel Intergubernamental de Expertos de Cambio Climático (IPCC) recientemente publicado advierte de que muchos efectos del calentamiento global, especialmente en océanos y zonas polares, "son irreversibles para los próximos siglos o milenios".

El documento afirma que para limitar el calentamiento global a 1,5ºC -el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París- las emisiones globales de dióxido de carbono deben disminuir rápidamente y llegar a cero en 2050. Según las tendencias actuales, el umbral de temperatura se superará en 2040, a menos que se produzcan profundas reducciones de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero antes de 2030. De hecho, señala que la temperatura ya ha aumentado más de 1,07 grados de media respecto a los niveles preindustriales, algo que significa que en muchos territorios la temperatura haya subido en mayor proporción.

Precisamente, a principios de este año, los Ministros de Asuntos Exteriores del Consejo Ártico anunciaron que esta zona del planeta, uno de los ecosistemas más vulnerables a los efectos del calentamiento global, se está calentando tres veces más rápido, comenzando un efecto en cadena con graves repercusiones a nivel global.

De hecho, el derretimiento del hielo marino del Ártico, la desaparición de glaciares y de la capa de hielo de Groenlandia se incluyen entre los impactos más seguros y graves del calentamiento global en el informe, mientras que la pérdida de la capa de hielo polar y el aumento del nivel del mar presentan algunas de las mayores amenazas. El documento estima que el nivel del mar seguirá aumentando irremediablemente: entre 28 y 55 centímetros a finales de siglo con respecto a los niveles actuales.

Ante un desafío global, se necesitan soluciones globales

Todos los sectores necesitan avanzar en la descarbonización lo antes posible. Específicamente el sector del transporte marítimo, que en 2018 emitió más de mil millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente en todo el mundo, un aumento del 10% respecto a 2012 y más que las emisiones anuales de Alemania.

El plan actual de los gobiernos mundiales, acordado tras un intenso debate en la Organización Marítima Internacional (OMI) -el organismo de Naciones Unidas responsable de la gestión de la prevención de la contaminación marítima-, consiste en reducir las emisiones del transporte marítimo internacional al menos en un 50% para 2050 respecto a los niveles de 2008, al tiempo que se persigue la descarbonización completa. Sin embargo, a la luz de las conclusiones del informe del IPCC, voces provenientes de todos rincones del planeta solicitan a la OMI que revise sus objetivos climáticos para garantizar la plena descarbonización del transporte marítimo internacional antes de 2050 y cumplir con el Acuerdo de París. Según Climate Action Tracker, los objetivos actuales de la OMI están en la línea de más de 3 grados de calentamiento.

Desde un Ártico sumido en la crisis climática, la Clean Arctic Alliance ha solicitado a la OMI que reduzca inmediatamente las emisiones de carbono negro procedentes del transporte marítimo. El carbono negro es un fortificante del calentamiento global de corta vida: “Reducir las emisiones de carbono negro, especialmente su deposición en la nieve y el hielo del Ártico, detendrá su impacto de calentamiento prácticamente de inmediato", explica Marina Gros, representante de ECODES en la alianza.

"El informe también concluye que las poblaciones indígenas del Ártico se enfrentan a la extinción cultural", continua Gros. "Esto es imperdonable cuando tenemos los medios a nuestra disposición para evitar que suceda. La OMI debe otorgar el estatus de observador a las comunidades indígenas del Ártico e involucrarles directamente en las decisiones sobre las emisiones climáticas del transporte marítimo, pues están en primera línea de los impactos de la crisis climática".

El documento, además, ha revuelto las aguas en el Océano Pacífico. Tres de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático también han solicitado a los gobiernos del mundo que se pongan de acuerdo para que el transporte marítimo internacional esté libre de emisiones en 2050. Así, las Islas Marshall, las Islas Salomón y Kiribati señalan que "la humanidad está en un punto de inflexión. Si no se toman medidas inmediatas y decisivas para alcanzar ahora el punto máximo y reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, Estados y culturas como la nuestra pasarán a la historia".

La propuesta de los Estados insulares se estudiará en la próxima reunión del comité medioambiental de la OMI, del 22 al 26 de noviembre, poco después de las conversaciones de la ONU sobre el clima en la COP26, en Glasgow (Reino Unido). Mucho depende de estas dos cumbres para aumentar el compromiso climático el transporte marítimo internacional. ¿Estará la comunidad marítima internacional a la altura para responder al reto que se le plantea?

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