La transición energética debe traducirse en beneficios sociales y ambientales para las comunidades de los territorios donde se desarrollan los proyectos renovables. Con este propósito nace REDOLADA, un Fondo Comunitario de la Energía de impacto social y ambiental, impulsado por Zelestra y Microsoft y gestionado por ECODES, que promoverá en Aragón iniciativas de eficiencia energética, adaptación al cambio climático y participación ciudadana.Vinculado a los proyectos solares Escatrón II y Fuendetodos II, el fondo apoyará acciones que contribuyan a mejorar los espacios educativos, fortalecer el tejido asociativo e impulsar el papel de la juventud rural en la transición ecológica, favoreciendo un desarrollo local más sostenible, inclusivo y participativo.
REDOLADA apoyará tres ámbitos de actuación en Aragón: la eficiencia energética y la adaptación al cambio climático en centros educativos, el fortalecimiento del tejido asociativo local y el impulso de la juventud rural como agente de transformación ambiental.
A través del trabajo directo de ECODES, el fondo llevará la metodología europea Euronet 50/50 a dos nuevos centros educativos: el IES Benjamín Jarnés de Belchite y el CEIP San Javier de Escatrón. En cada uno de ellos, se llevarán a cabo diversas actividades didácticas y participativas para co-crear planes de mejora de eficiencia energética, confort y adaptación al cambio climático, un enfoque que adquiere cada vez mayor importancia en un contexto de olas de calor recurrentes que amenazan la salud y rendimiento escolar del alumnado. Como resultado de este sistema, los beneficios económicos derivados de la reducción del consumo energético se compartirán entre los usuarios del centro y la entidad responsable del pago de las facturas. Así, el 50% del ahorro generado se pondrá a disposición de la comunidad educativa, que decidirá de forma participativa su destino: nuevas medidas de eficiencia, adaptación de espacios frente al cambio climático o apoyo a familias del entorno en situación de pobreza energética. A ello se sumará el aporte adicional del fondo para implementar medidas de adaptación, ya sea en los centros o en los patios de recreo. El modelo forma además a alumnado como asesores energéticos, que trasladan lo aprendido a sus propias familias y vecinos.
El Grupo de Acción Local ADECOBEL llevará a cabo una propuesta dirigida a fortalecer y dinamizar el tejido asociativo de Campo de Belchite, creando un ecosistema estructurado, innovador y colaborativo que fomente la participación ciudadana, mejore la cohesión social y territorial y contribuya de manera efectiva al desarrollo del territorio. Para ello, se pondrá en marcha una oficina comarcal de apoyo al asociacionismo, una Red de Asociaciones del Campo de Belchite, un laboratorio de iniciativas y un acelerador que financiará proyectos propuestos por las propias entidades vecinales, con prioridad para las asociaciones de mujeres y las iniciativas de temática medioambiental. El proyecto, que se extiende hasta 2027, beneficiará directamente a 1.100 personas e indirectamente a 4.500, prácticamente toda la población del territorio.
El fondo también llegará a la Ribera Baja del Ebro y Bajo Aragón-Caspe, con la juventud rural como motor ambiental. En estas dos comarcas, el Grupo de Acción Local CEDEMAR destinará la ayuda a tres proyectos dirigidos a la población joven:
A lo largo de los diez años de actividad del fondo, ECODES prevé desarrollar nuevos proyectos, ampliar las líneas de actuación y lanzar nuevas convocatorias para que más organizaciones y comunidades puedan beneficiarse.
El objetivo es que la transición energética no se limite a producir energía limpia, sino que contribuya también a construir territorios más sostenibles, resilientes y cohesionados, donde sus habitantes participen activamente en la transformación de su entorno.