Rehabilitar sin dejar a nadie atrás no es una opción, es una obligación. Necesitamos planes de rehabilitación con enfoque social.
Entre 2021 y 2025 se han lanzado muchos programas de fomento de la rehabilitación, con más de 4.000 millones de euros dedicados a esa tarea. Los textos que regularon aquellas convocatorias dieron avances normativos importantes, recogiendo muchas de las reivindicaciones que hemos llevado desde la Alianza por la rehabilitación de viviendas sin dejar a nadie atrás, dirigidas hacia los hogares en situación de vulnerabilidad:
- Cobertura del 100% de los costes de obra y proyecto de la rehabilitación a través de ayudas adicionales
- Exención de cara al IRPF de las ayudas recibidas
- Anticipo de las ayudas
- No cobertura de la instalación de sistemas que hagan uso de combustibles fósiles
Pese a estos avances, las ayudas no han llegado a la población en situación de vulnerabilidad tanto como deberían. La mayoría de las comunidades autónomas afirman que apenas un 3% de las solicitudes de ayudas a la rehabilitación que han recibido iban dirigidas a los programas de ayuda adicional para hogares en situación de vulnerabilidad.
Que los planes hubieran avanzado en su contenido, tanto a nivel estatal como autonómico, no ha sido suficiente para que los hogares en situación de vulnerabilidad accedan a estas ayudas y, a través de ellas, a unos hogares adecuados.
Desde la Alianza, junto a la campaña europea Build Better Lives, creemos que 2026 debe ser un año en el que sentarnos a hablar con todos los gobiernos autonómicos que nos abran sus puertas, de reflexionar y hablar con los agentes que trabajan en sus territorios y sus equipos, para ver qué ha evitado que estos hogares accedieran a las ayudas y cómo podemos solventarlo, respondiendo a las necesidades y particularidades de cada territorio, para que no solo la formulación de los programas de rehabilitación que llegarán de la mano del Plan Estatal de Vivienda 2026 - 2030 y del Plan Social para el Clima estén bien redactados, sino que consigamos que su implementación sea igualmente buena, sino mejor.
Hemos recogido algunas buenas prácticas de compañeros y compañeras de la Alianza, que creemos que están abriendo vía para lograr que la rehabilitación de viviendas llegue donde es más necesario y aporten beneficios adicionales al conjunto de la sociedad. Queremos considerarlo como una carta de presentación para demostrar que sabemos de qué hablamos a la hora de planificar e implementar.
