Mejora de la resiliencia de los abastecimientos de agua en la industria intensiva en consumo de agua y energía

Retos y soluciones en la minimización del riesgo hídrico

Informe gestion agua

La Organización de las Naciones Unidas ha pronosticado un déficit mundial de un 40% en el suministro de agua para 2030, si las pautas de consumo y producción actuales no cambian. Por ello, hacer frente a los riesgos relacionados con el agua se convierte en un imperativo, junto con la transición a modelos de negocio más resilientes respecto al agua. La escasez de agua es ya un problema grave en el 11% del territorio de la Unión Europea (UE) y se espera que alcance el 30% en 2030, como indica el documento Water Europe: The value of water .

El objetivo de reducir la extracción de agua por debajo del 20% de los recursos renovables de agua dulce, establecido en la hoja de ruta “Hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos”, no se ha alcanzado en todas las cuencas hidrográficas europeas y no parece realista a corto plazo. El impacto de los riesgos relacionados con la extracción del agua en la economía de la UE es real. El acceso al agua constituye un riesgo importante para las empresas, ya que la falta de agua pone en peligro no sólo su capacidad de producción, sino también sus operaciones e inversiones futuras.

En Europa se extraen anualmente alrededor de 284 000 millones de m3 de agua para satisfacer las necesidades de la economía europea, de los cuales alrededor del 40% se consume en actividades industriales (incluidas las agrícolas) y el 60% se devuelve al medio ambiente con algún grado de alteración física o química. Paralelamente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que la demanda mundial de agua para las industrias manufactureras aumentará un 400% entre 2000 y 2050. Según el informe de Carbon Disclosure Project (CDP), el costo de los riesgos del agua para las empresas podría ser más de cinco veces mayor que el costo de tomar medidas ahora para hacer frente a esos riesgos.

Para evitar emergencias hídricas como la reciente sequía en Taiwán, que afectó al comercio mundial de chips, España debe dar un paso importante e incrementar el esfuerzo y las medidas para reducir el estrés hídrico y aumentar la resiliencia. Invertir en la seguridad del agua contribuye a crear crecimiento sostenible y empleo verde con un alto rendimiento de las inversiones en todos los sectores de nuestra sociedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los grandes sectores consumidores de agua, como las industrias de uso intensivo de energía, podrán mantener sus operaciones, su producción y exportaciones. Es crucial para el futuro de las industrias y de la economía, así como para el medio ambiente.

En este contexto, el objetivo principal de esta investigación es identificar soluciones innovadoras a los retos de la industria intensiva en agua y energía en España para reducir los riesgos del cambio climático de cara a garantizar la seguridad hídrica industrial.

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