El mercado de coches eléctricos de la UE y el impacto de la crisis del COVID-19

RESUMEN EJECUTIVO

Con las sociedades confinadas durante meses y con sus fábricas cerradas, la pandemia del COVID-19 ha tenido un grave impacto en las economías de toda Europa y del resto del mundo. El año 2020 se había promocionado como el año del coche eléctrico en Europa y a principios de 2020 se registraron ventas récord de coches eléctricos. Pero, ¿ha acabado la crisis del COVID-19 con el impulso del coche eléctrico que finalmente estaba ganando ritmo en respuesta a las regulaciones sobre emisiones de la UE?

El objetivo de la UE para 2020/21 en materia de CO2 para los coches en circulación, fijado en 95 g CO2/km, se acordó hace más de una década, y se reconfirmó de nuevo en 2014. Pero eso no impidió que los fabricantes de automóviles de la UE dejaran para el último minuto la inversión que tenían que realizar para cumplir esos objetivos, ya que no han hecho mucho para prepararse antes de 2019. En cambio, y según calculó T&E en 2018, invirtieron en China, donde la agresiva política de coches eléctricos permitió a los chinos garantizar siete veces más inversiones que la UE (21.700 millones de euros frente a 3.200 millones de euros) durante el periodo 2017-2018.

Sin embargo, con la inminente regulación de la UE en 2020 sobre las emisiones, los fabricantes de automóviles de la UE finalmente comenzaron a invertir en 2019, junto con otras empresas privadas y los Estados miembro de la UE, en la fabricación de vehículos eléctricos (VE) y la producción de baterías en Europa. T&E ha analizado estas inversiones de los principales fabricantes de equipos originales y consorcios mixtos: en 2019, gracias a la normativa de la UE sobre el CO2 de los automóviles, Europa ha recibido 19 veces más inversiones que en 2017/2018, y 3,5 veces más que China. Con 60.000 millones de euros invertidos en la producción de vehículos eléctricos en Europa, 2020 y 2021 serán un punto de inflexión.

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Las inversiones se dirigieron principalmente a 8 países, siendo Alemania quien obtuvo la mayor parte, 40.000 millones de euros procedentes principalmente del Grupo Volkswagen, pero también gracias a la inversión realizada por Tesla cerca de Berlín. Después de Alemania viene la República Checa: 6.600 millones de euros gracias a la masiva inversión realizada por el Grupo Volkswagen.

Dado que los fabricantes de automóviles tienen que cumplir los objetivos de CO2 de la UE, las ventas de coches eléctricos están en auge en Europa, aumentando un 80 % en el último trimestre de 2019, y alcanzando una cuota de mercado del 4,4 % solo en ese cuarto trimestre. Mientras que el mercado de la venta de vehículos en general cayó un 25,6 % durante el primer trimestre de 2020, el impulso de los coches eléctricos continuó con ventas récord de coches eléctricos. En marzo, Francia alcanzó el 12 % de cuota de mercado para los VE, cuatro veces más que el mismo mes del año anterior, Alemania alcanzó el 9,2 % y el Reino Unido, el 7,3 %. Esto demuestra que las inversiones en coches eléctricos y los planes de producción de este tipo de vehículos impulsados por las normas de CO2 de la UE estaban empezando a dar sus frutos.

Luego vino la crisis del COVID-19. Confinó a las personas en sus casas en toda Europa, interrumpió las cadenas de suministro y obligó a cerrar temporalmente las fábricas, lo que afectó a la producción y a los puestos de trabajo. Es probable que la producción de vehículos eléctricos en particular se vea menos afectada que la de los vehículos convencionales, ya que la mayoría de los fabricantes de automóviles planificaron un aumento de la producción de VE en la segunda mitad de 2020, y muchos nuevos modelos de VE no tenían planeado empezar a fabricarse hasta después de julio. Ahora que se han desplegado medidas de recuperación en toda Europa, estas deberían garantizar que los fabricantes de automóviles den prioridad a la fabricación de VE, es decir, que ofrezcan garantías de préstamo y apoyo de liquidez con el fin de fomentar tecnologías de emisión cero.

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Debido a que las normas de CO2 de la UE obedecen al promedio de ventas, el número de coches vendidos no afectará al cumplimiento de las normas de CO2 de los coches, y la disminución del volumen de ventas en general hará que sean necesarios menos VE para alcanzar los objetivos. Pero, ¿quién comprará coches eléctricos después de la crisis del COVID-19 en una economía en retroceso?

Actualmente, la mayoría de los coches nuevos (57 % en 2019) se compran a través del canal corporativo, es decir, por parte de empresas de leasing para flotas corporativas de empresas grandes y pequeñas, o coches de empresa. Esas matriculaciones añadieron más de 9 millones de vehículos en 2019, en contraste con un nivel de ventas privadas muy por debajo de los 7 millones de automóviles, un mercado que probablemente se verá afectado en mayor medida en la próxima recesión. No debemos olvidar que en 2018 se registraron dos veces más coches eléctricos a través del canal corporativo que en el segmento privado. Dado que las empresas se centran en el coste total de propiedad (CTP) al comprar vehículos, y que la mayoría de los países ofrecen regímenes fiscales generosos a las empresas que compran vehículos eléctricos, es muy probable que el principal impulsor de la demanda de VE en Europa durante la crisis posterior al COVID-19 sea el canal corporativo. La evidencia emergente de Francia lo confirma: las ventas corporativas están cayendo dos veces más lentamente que las privadas. Por lo tanto, es importante garantizar que las empresas, tanto las grandes como las pequeñas, reciban apoyo para seguir alquilando coches eléctricos.

Una vez superada la crisis sanitaria, debemos dirigir todos los esfuerzos a salvar las economías. Los gobiernos ya están anunciando grandes programas de recuperación. Esta inversión pública debería reflejar nuestros objetivos climáticos a largo plazo y garantizar una recuperación ecológica. Es de suma importancia dirigir los esfuerzos de recuperación económica a la energía renovable, el transporte de emisión cero y la infraestructura necesaria.En particular, el actual impulso de los coches eléctricos debería continuar con la ayuda de medidas de recuperación inteligentes, que también ayudarían a la industria del automóvil a cumplir los objetivos de CO2.

T&E solicita a la Comisión Europea y a los gobiernos nacionales que tomen las siguientes medidas:

  • La meta de 95 g/km para 2020-2021 no debería reabrirse para discusión ni verse reducida, ya que lo importante no es la cantidad de coches vendidos, sino sus características y las emisiones por km.
  • La Comisión Europea debería revisar las normas de CO2de los coches para el 2030, tal y como está previsto, en junio de 2021, acelerando la transición a los coches de emisión cero para que solo se permita la venta de modelos de emisión cero en toda Europa a partir de 2035 como máximo.
  • Los planes de incentivos que están surgiendo en toda Europa para impulsar la demanda de coches y ayudar al sector a recuperarse deben tener como objetivo los vehículos de emisión cero y deben apoyar a las empresas y a los particulares a cambiar los coches viejos por nuevos modelos sin emisión de CO2o por flotas eléctricas compartidas.
  • La oferta de incentivos atractivos para las flotas de las empresas, en particular los préstamos a tipo cero para el alquiler de vehículos eléctricos, junto con las reformas de beneficios en especie de tipo bonus malus y la posibilidad de deducirse el IVA, debería continuar y aumentarse para ayudar a las empresas en dificultades y favorecer el cambio a la flota de vehículos eléctricos.
  • También se debe prestar apoyo a los particulares y las empresas para que instalen una infraestructura de carga, centrándose en los edificios de apartamentos, oficinas y propiedades comerciales.

Who killed the electric car? (¿Quién mató al coche eléctrico?) es un documental que explora los comportamientos y motivos que pueden haber empujado a los fabricantes de coches, la industria del petróleo y el gas y al gobierno federal de EE. UU. a eliminar al coche eléctrico en los EE. UU. en los años 90. Can electric cars beat the COVID crunch? (¿Pueden los coches eléctricos superar la crisis del COVID?) nos dice cómo no desperdiciar nunca una buena crisis: antes del COVID-19, las ventas de coches eléctricos estaban en auge en Europa, mostrando que las normas de CO2 de los coches de la UE funcionan. No desperdiciemos la oportunidad de utilizar las inversiones públicas con el fin de seguir dando forma al futuro sector de la automoción en Europa y crear un sistema de transporte de emisión cero, en lugar de apoyar un antiguo escenario de negocios con un modelo obsoleto y activos que pronto quedarán en desuso. No permitamos que el coronavirus mate al coche eléctrico.

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Acceso al estudio completo [EN] elaborado por Transport&Environment: https://www.transportenvironment.org/publications/can-electric-cars-beat-covid-crunch

Más información:

Mónica Vidal
Directora de Políticas Públicas y Gobernanza Climática
Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES)
T: ​(+34) ​639 203 822
Email: monica.vidal@ecodes.org

Saúl López
E-mobility Manager
Transport & Environment (T&E)
T: +33 (0)6 63 75 72 27
Email: saul.lopez@transportenvironment.org

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Etiquetas:

Cambio climático
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