A favor de una recuperación económica y social europea, verde y justa, ambiciosa en objetivos climáticos y ambientales

Ante las presiones de diversos “grupos de interés” o “grupos lobistas”, que representan a las industrias más contaminantes, sobre la Comisión Europea, son numerosas las voces que han salido en defensa de las actuales regulaciones y normativas climáticas y ambientales establecidas a nivel europeo. Todas ellas manifiestan que la salida de la crisis del COVID-19 debe basarse en una recuperación europea verde y limpia, que ponga el European New Green Deal, el “Plan Marshall”, el Acuerdo de París y la Agenda 2030 como pilares de un futuro sostenible, competitivo e innovador, que no deje a nadie atrás y que permita a Europa mantener la posición de liderazgo frente a la emergencia climática.

A pesar de la dramática situación sanitaria que vivimos, el mes de abril está siendo muy activo en cuanto a la movilización, mayoritariamente a favor, pero también en contra. Primero, 15 ministros europeos de Medio Ambiente, Clima, Transición Ecología (su denominación varía según el país) advirtieron a Bruselas en una carta de la “tentación” de buscar una salida basada en los combustibles fósiles, al mismo tiempo que manifestaban su defensa del Pacto Verde. Posteriormente, nació la Alianza Europea para una Recuperación Verde, donde más de 180 entidades y personalidades políticas, económicas, sociales y ambientales, -entre ellas la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB) en la que ECODES participa como representante nacional- expresaban su defensa por la recuperación verde para Europa.

Mientras tanto, algunos países miembros como República Checa y Polonia (junto con determinados sectores industriales) seguían (y siguen) presionando para lograr una suspensión de las políticas ambientales y climáticas y un retraso en el aumento de los objetivos de recorte de emisiones de GEI para 2030 y del desarrollo de varios puntos del Acuerdo Verde, ambos previstos para este año. A pesar de ello, la Comisión ha dejado claro que mantiene su intención de continuar la planificación establecida en la medida que lo permita la situación actual. Junto con el Parlamento, ambos han declarado en los últimos días su firme defensa de la digitalización y el Pacto Verde como centro de la recuperación.

Sin embargo, si nos situamos en el contexto europeo-nacional anterior al estallido de la crisis del COVID-19, es importante señalar que los países miembros han estado diseñando, a petición de la Comisión Europea sus Planes Nacionales de Energía y Clima, con el horizonte puesto en el 2030. Próximamente la mayoría de ellos también deberán adaptar su legislación e introducir nuevas medidas e instrumentos que garanticen la aplicación de la Directiva de Energías Renovables de la Unión Europea a mediados de 2021. De igual manera, algunos de ellos como España, se encuentran desarrollando ambiciosas leyes de cambio climático. Sin embargo, la ambición no basta, los objetivos y las medidas que recogen todos ellos deben ser garantizados.

Si nos centrándonos en el sector del transporte -recordemos que en España, genera el 27% del total de emisiones, del que más de la mitad se debe al transporte terrestre, mientras que, a nivel europeo, según cifras del Parlamento Europeo, éste es el responsable de más del 30% de las mismas, de las cuales el 72% proviene del transporte por carretera- la Plataforma de Electromovilidad, comprometida con la creación de un sistema de transporte multimodal, sostenible y de cero emisiones en Europa que utilice electricidad baja en carbono -compuesta por diferentes actores, desde fabricantes y proveedores a asociaciones de usuarios, ciudades y sociedad civil- también solicitó a la Comisión Europea en una carta remitida en los últimos días, garantizar “que las medidas de recuperación a largo plazo se centren en la neutralidad de carbono en el sector del transporte”. Además, apuntan que “la electromovilidad con cero emisiones en el tubo de escape contribuye a enfrentar el desafío de salud ambiental más importante en la UE al mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas”.

En este sentido, es necesario recordar que la contaminación del aire causa más de 10.000 muertos anuales en nuestro país. Recientemente, la Universidad de Harvard ha publicado un estudio en el que los investigadores concluyen que las ciudades con peor calidad de aire tienen un aumento de mortalidad por COVID-19 que puede ser hasta 20 veces superior.

Por lo tanto, tal y como señala Victor Viñuales, sociólogo y director de la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) “un fortalecimiento de la ambición ambiental a lo largo de la UE resultaría en una mayor protección de la salud de los ciudadanos y ciudadanas europeas”.

Las cifras actuales no son esperanzadoras y nos obligan a actuar y a reforzar una posición conjunta frente a intereses corporativos que buscan una reducción de las regulaciones de emisiones de CO2.

Según Mónica Vidal, directora de Políticas Públicas en ECODES “lograr una reducción de un 43,5% de emisiones en el transporte respecto a 2005, un 14% de energías renovables y de combustibles renovables en 2030, la renovación del parque automovilístico terrestre, tanto particular como empresarial, para fomentar el uso del vehículo eléctrico, impulsar una infraestructura de carga tecnológicamente avanzada y con energía limpia, una reducción drástica de los vehículos que usen combustibles fósiles en las ciudades, el desarrollo de la electrificación y el aumento de los biocombustibles avanzados en el transporte por carretera y por ferrocarril, son objetivos nacionales que no pueden dejarse atrás”.

En ECODES llevamos trabajando en esta dirección desde hace más de 7 años para el seguimiento e impulso de políticas y medidas de ámbito europeo, nacional y local que desarrollen un transporte multimodal, sostenible y limpio, que cumpla con los acuerdos alcanzados de mitigación y adaptación a la emergencia climática y los objetivos propuestos para 2030 y 2050. Por ello consideramos que la fortaleza económica, social y ambiental planificada para el próximo decenio por Europa debe reforzarse y convertirse en un objetivo transversal común. Ahora es el momento idóneo para reiniciar y transformar nuestras economías para un futuro verde y el sector del transporte y la movilidad es un pilar fundamental de esta recuperación.

Más información:

Para cualquier consulta contacta con el Área de Políticas Públicas escribiéndonos a monica.vidal@ecodes.org , marina.gros@ecodes.org o cristian.quilez@ecodes.org. También puedes llamarnos al 976 29 82 82.

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