Las ZBE, la configuración del espacio público y la configuración de entornos escolares seguros, sus principales puntos de mejora

Vitoria-Gazteiz es una de las pocas urbes que obtiene más de un 5 en su puntuación general, pero aún queda margen para avanzar mucho más. El análisis detallado revela que sus principales puntos de mejora están en los ámbitos de las Zonas de Bajas Emisiones, la configuración del espacio público y la configuración de entornos escolares seguros. Áreas en las que es preciso que avance de forma determinante, más si se tiene en cuenta que ha recibido el sello de la Misión Ciudades Inteligentes y Climáticamente Neutras.

Para contribuir a que la ciudad refuerce su seguridad y habitabilidad y, al mismo tiempo, cumpla con sus objetivos climáticos, desde ECODES hemos solicitado una reunión a sus responsables municipales en la que, entre otras cuestiones, queremos trasladarles las siguientes propuestas:

Creación de zonas de bajas emisiones efectivas que impulsen cambios de hábitos en la movilidad y la reconversión del espacio urbano

  • Diseñadas para conseguir una reducción del tráfico real y con un régimen de excepciones moderado.
  • Disponiendo de un régimen sancionador activo.
  • Integradas en una ordenanza reguladora que forme parte de un proyecto de ciudad.

Las ZBE constituyen una gran herramienta para avanzar en la transformación de la movilidad urbana y en el cambio modal, mitigar el cambio climático y promover la eficiencia energética. Para que resulten realmente efectivas tienen que estar encaminadas a reducir el tráfico y solo deben permitir el acceso y circulación de vehículos de cero emisiones, con un régimen de excepciones moderado, y un régimen sancionador activo. 

Sin embargo, su implantación no puede basarse únicamente en la puesta en marcha de un sistema de cámaras, sino que es indispensable que vaya acompañado de una serie de medidas e intervenciones complementarias. Su ordenanza reguladora tiene que ser parte de un proyecto de ciudad, en términos urbanísticos, medioambientales y de movilidad. Además, creemos que se debe realizar una implementación por fases cuya última contemple a la totalidad del núcleo urbano, evitando así efectos frontera y desigualdades.

Impulso a la organización urbana a través del urbanismo táctico y la generación de supermanzanas

  • Diseño inicial de una estructura de supermanzanas e intervención inicial mediante urbanismo táctico.
  • Ajuste y validación del modelo.
  • Intervención definitiva para la generación estable de las supermanzanas.
  • Refuerzo de los accesos peatonales, carril bici y transporte público.
  • Creación de aparcamientos disuasorios.

La estructura de supermanzanas permite recuperar para la ciudadanía una parte del espacio público que actualmente ocupan los vehículos privados. Inicialmente, es posible emplear sencillas intervenciones de urbanismo táctico para incorporar los primeros cambios y analizar las opciones y el desarrollo más adecuado del área que quedará delimitada por cada supermanzana. Una vez evaluado, se propone la reforma de calles e infraestructura necesarias: peatonalización, restricción de la circulación, inclusión de arbolado, vegetación, bancos, fuentes, etc.

Esta estructura de supermanzanas se complementa con la integración de la red de transporte público, el mallado del carril bici y la disponibilidad de aparcamientos disuasorios. De esta forma se dispondría de un entorno urbano sostenible y saludable en la que las personas que caminan y se relacionan serían las protagonistas, pero se garantizarían todos los servicios.

Establecimiento de restricciones al tráfico específicas mediante la creación de áreas de especial sensibilidad 

  • Restricción del tráfico en zonas sensibles mediante peatonalizaciones horarias (colegios) o pacificaciones permanentes (espacios sanitarios, residencias de mayores, etc.).
  • Mejora de los accesos peatonales y carriles bici a las zonas restringidas.
  • Refuerzo del transporte público en dichas zonas.

Los entornos escolares, al igual que otras zonas sensibles como espacios sanitarios, hospitalarios, residencias de mayores, etc., precisan un refuerzo complementario en medidas de restricción del tráfico para garantizar la seguridad vial y reducir las emisiones de los desplazamientos diarios a ellas, favoreciendo así la reconfiguración de los entornos. Podrían extenderse a áreas con gran actividad comercial, de servicios o tensionadas, donde se debería priorizar la utilización del espacio público por las personas, a través de desplazamientos peatonales, en bicicleta o en transporte público. Se garantizan así estándares de seguridad, calidad de vida, mitigación del cambio climático y mejora de la calidad del aire y acústica.

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