Realidad: los vehículos 100% eléctricos son más económicos por las ayudas directas a la compra y al bajo coste de recarga de las baterías, y más ambientales por las nulas emisiones durante la circulación en carretera.

Los vehículos híbridos no enchufables tienen baterías que proporcionan una autonomía de escasos kilómetros, al contrario que las versiones enchufables y, sobretodo, que las 100% eléctricas. Actualmente, y de forma predominante, al aumentar el nivel de electrificación de un vehículo se produce un incremento respecto a su precio de compra. Sin embargo, para determinar la mejor opción económica y ambiental, tanto dentro del segmento eléctrico como en su comparación con los coches de combustión, hay que tener en cuenta los consumos, sus costes y las emisiones que unos y otros generan.

Los resultados obtenidos de estimaciones comparativas determinaron que los híbridos convencionales podrían ser la opción más económica. Sin embargo, hay que tener en cuenta la aparición de nuevos modelos 100% eléctricos de precios más reducidos con origen en China frente a los de producción europea, además de la disponibilidad de ayudas y subvenciones vinculadas a la adquisición de modelos 100% eléctricos. De todo ello se deriva que el TCO hace que los coches 100% eléctricos sean la opción más económica actualmente.

Mito1 imagen ok

Los datos de consumo de los distintos vehículos se determinan mediante la realización del ciclo estándar, en el caso de los turismos el WLTP. Dicho ciclo se realiza en su mayor parte en modo eléctrico para los vehículos híbridos enchufables, dando como resultado unos consumos muy inferiores a los reales según indica el estudio realizado por el ICCT (International Council on Clean Transportation) donde se analizaron cerca de 9000 vehículos híbridos enchufables en toda Europa, llegando a la conclusión de que el consumo real de estos vehículos (l/100 km) era tres veces superior al homologado. Esto se debía principalmente a que, de los 100 km recorridos, solamente el 45% eran recorridos empleando el modo eléctrico del vehículo. Este hecho no solo supone un aumento del coste de la recarga, sino también en las emisiones generadas durante la circulación, las cuales son equivalentes a las generadas por el híbrido convencional.

Además, a la hora de valorar el impacto ambiental de estos vehículos se debe tener en cuenta todo el ciclo de vida del vehículo en cuestión. Incluyendo la fabricación y desmantelamiento de este y todo el camino de la energía que sirve de combustible (obtención de gasolina y electricidad).

Según se observa, el vehículo eléctrico es el menos contaminante, seguido por el híbrido enchufable. Sin embargo, estos resultados son los obtenidos empleando el consumo homologado, que como se vio con anterioridad, no es “realista” para los híbridos enchufables. Las emisiones generadas en circulación de estos vehículos pueden ser 5 o 7 veces superiores a las obtenidas en el ciclo homologado, llegando incluso a superar a las de los híbridos convencionales (T&E, 2023).

n conclusión, a pesar de resultar una inversión inicial más elevada actualmente, los vehículos 100% eléctricos resultan la opción más económica, debido por un lado a la serie de beneficios fiscales y ayudas directas a su compra, y, por otro lado, debido al bajo coste de la recarga de las baterías. Resulta más relevante este último cuanto más uso se le da al vehículo. Al igual que a nivel económico, las emisiones del vehículo 100% eléctrico son muy inferiores a la de los híbridos e híbridos enchufables, debido a sus nulas emisiones durante la circulación en carretera, y, obviamente, que a las de los motores gasolina y diésel.

Emisiones generadas por km incluyendo el ciclo de vida completo del vehículo. (Van Mierlo et al., 2017).

mito10 grafica

Descarga la infografia sobre este mito

Comparte este artículo en redes: