Realidad: los vehículos 100% eléctricos tienen costes de mantenimiento inferiores y se reparan menos que sus homólogos de combustión.

Los vehículos eléctricos son mecánicamente más simples que los vehículos de combustión interna. Presentan un menor número de componentes, lo que implica un menor desgaste. Por ejemplo, los vehículos eléctricos no cuentan con una transmisión manual o una correa de distribución, por lo que no serán necesarias tantas visitas al taller con el fin de sustituir dichos elementos, lo que reduce en gran medida el coste del mantenimiento del vehículo.

Tampoco requieren cambios de aceite, ya que estos no generan los residuos propios de los motores de combustión. Las pastillas de freno presentan menor desgaste en los vehículos eléctricos que en los de combustión. Esto se debe a la existencia de la frenada regenerativa, también conocida como Sistema de Recuperación de Energía Cinética (KERS). El sistema aprovecha la energía cinética debida a la inercia del vehículo al frenar, la cual se disipa térmicamente degradando los discos de freno, invirtiendo el funcionamiento del motor eléctrico actuando como generador eléctrico de modo que recarga las baterías del vehículo. El sistema asume un % del esfuerzo de frenado lo que alarga la vida útil de las pastillas de freno una cantidad proporcional.

 infografias cazamitos vehiculo electrico ecodes2024 6

Estando demostrado que los vehículos eléctricos tienen unos costes de mantenimiento reducidos respecto a sus homólogos de combustión interna, es cierto que la madurez tecnológica de unos y otros hace que a la hora de hablar de su reparabilidad la experiencia sea un grado. Los vehículos eléctricos van menos al taller, pero, más allá de investigaciones, hay voces de consumidores que dicen que debido a su falta de rodaje pueden tener problemas de fiabilidad. Dada la robustez de los sistemas eléctricos, y que los fallos se producen en los sistemas vehiculares específicos, se considera que la menor madurez de los vehículos eléctricos respecto los convencionales de combustión es la razón por la que los consumidores muestran esta opinión.

En conclusión, los vehículos eléctricos deben pasar revisiones con menos frecuencia que los vehículos de combustión. Este hecho, junto con la ausencia de ciertos elementos mecánicos que requieren ser sustituidos de forma periódica, resulta en un menor coste de mantenimiento del vehículo. Por lo tanto, se puede afirmar que los vehículos eléctricos (especialmente los 100% eléctricos) tienen costes de mantenimiento inferiores y se reparan menos que sus homólogos de combustión.

Descarga la infografia sobre este mito

Comparte este artículo en redes: