Mito 7: Las baterías de los coches eléctricos explotan fácilmente
Al contrario de la creencia popular, la tasa de explosión de las baterías de los vehículos eléctricos no es tan elevada como se cree. Los distintos informes publicados por diferentes países de la Unión Europea determinan que la tasa de incendio de las baterías de los distintos tipos de vehículos eléctricos es equivalente o incluso inferior a la de los vehículos de combustión.
La explosión de la batería de un vehículo eléctrico es el resultado de un control ineficiente de la temperatura de esta por parte del sistema de gestión térmica de la batería (BTMS). Las baterías funcionan de forma óptima en un rango de temperaturas de 15 a 30oC. Sin embargo, durante su funcionamiento puede generarse una gran cantidad de calor procedente de alguna de las celdas de la batería. Esto lleva a que se pierda la uniformidad en la temperatura de la batería. En el caso de que éste aumento de la temperatura no se gestione de forma óptima, se puede provocar que se supere el rango de seguridad recomendado, provocando el inicio de la descomposición de los distintos componentes de las celdas y dando lugar a una serie de reacciones exotérmicas que dan como resultado un embalamiento térmico, humo e incluso fuego.

Las reacciones exotérmicas que dan lugar a este embalamiento térmico se suelen dar cuando se usa la batería fuera de su rango de funcionamiento y se somete a esta a un abuso extremo, ya sea eléctrico, térmico o mecánico. Un accidente que conlleve el choque de un vehículo eléctrico puede dar lugar a la deformación de la batería o a que un objeto externo penetre en esta, aunque no es la única situación que puede llevar a esa situación. Un fallo eléctrico de la propia batería al ser sometida a una sobrecarga, una descarga forzada o un cortocircuito son causas similares.
Además de las posibles causas, se debe analizar la frecuencia con la que se da lugar a este suceso. Para ello, vamos a referenciar a dos países en los que la cuota de coches eléctricos es elevada. Suecia registro en el periodo 2018-2022 un total de 81 incendios de vehículos eléctricos (81 de ellos turismos, y solo 22 fue por causa de la batería) cuando, en el mismo periodo, se quemaron en situaciones similares 656 turismos de gasolina y diésel. Esto supone un 0,015 % del total de vehículos de combustión, mientras que se incendiaron un 0,013 % del total de los vehículos electrificados. Suecia, además, registra una tasa descendente desde 2020. Otro país europeo donde dominan los coches eléctricos e híbridos es Países Bajos. En el informe de incidentes del año 2022, donde el 95% de los vehículos corresponden a vehículos eléctricos o híbridos, se determinó que de los 306 incidentes que se reportaron en el año 2022, se incendiaron un total de 179 vehículos. De esto, menos de la mitad, fueron por causa directa de la batería.
La información disponible nos lleva a afirmar que los incendios en vehículos eléctricos son menos probables que en los vehículos con motor de combustión interna y, de esos incendios, solo un pequeño porcentaje son a causa de la explosión de la batería. Se determina, por tanto, que las baterías de los vehículos eléctricos no explotan fácilmente.
