Mito 11: Con el frío los vehículos eléctricos no funcionan
Como recuerda el propio Departamento de Energía de Estados Unidos, en temperaturas bajas, todas las baterías de los vehículos, incluidas las de los automóviles tradicionales con motor de combustión interna (ICE), se van a encontrar con problemas si no se toman medidas proactivas. Investigaciones realizadas en EEUU y Noruega sobre los vehículos eléctricos concluyeron que tanto en temperaturas frías como calientes la reducción de autonomía3 es modesta y el coste energético cerca de sus homólogos de combustión, por lo que los vehículos pueden continuar su funcionamiento en condiciones adecuadas. En cualquier caso, como en cualquier otro vehículo, hay que tener en cuenta que las condiciones de conducción van a influir mucho en el rendimiento.
Según Glick, en Scientific American (2024), cuando se cargan las baterías de los vehículos eléctricos, los iones de litio que transportan la carga viajan a través de un electrolito líquido de un extremo de cada celda de la batería al otro (entre el cátodo positivo y el ánodo negativo). A medida que los automóviles van consumiendo la energía almacenada en la batería, los iones regresan en la dirección opuesta. Si una batería se enfría (en una ola de frío, por ejemplo), el camino líquido entre el ánodo y el cátodo se espesa, lo que ralentiza los iones. Esto significa que las baterías más frías pueden tardar más en cargarse y pueden perder esa carga antes que a temperaturas normales. En 2022, la autonomía media de un coche eléctrico puro (BEV) fue de 354 kilómetros.

Noruega es un país que contaba, en 2021 según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA, por sus siglas en inglés), con 2.802.246 coches, tenía un porcentaje del 16,2 % de coches puramente eléctricos, muy por encima de todos los países de la UE, cuya media era del 0,8%. Allí, en 2023, la cifra de ventas de coches eléctricos alcanzó el 82% sobre las ventas totales. Teniendo en cuenta este mercado y la situación geografía y climática de Noruega, su preocupación por la influencia del clima en el funcionamiento de los vehículos eléctricos es elevada. Por ello, la Asociación Noruega del Automóvil (NAF, 2024) realiza desde hace años una prueba anual de coches eléctricos -la más grande del mundo- para analizar los resultados de la influencia del frío y el calor en el rendimiento de este tipo de vehículos. En la prueba, conducen los nuevos coches eléctricos hasta que se quedan sin energía. Cada cincuenta kilómetros, se leen el porcentaje de batería y los kilómetros recorridos. Con ello se puede comparar la autonomía alcanzada en las condiciones climáticas del país con la autonomía indicada por la fábrica, fuera del laboratorio de pruebas.
En el invierno de 2022, el Tesla Model 3 LR Dual Motor recorrió 521 kilómetros en la prueba. En 2023, otro Tesla, el Model S Standard, batió ese récord con 530 kilómetros en el odómetro cuando el coche se había quedado completamente sin electricidad. En la prueba de invierno de 2022 la temperatura estuvo entre 0 y menos diez grados centígrados, mientras que en la edición de 2023 las temperaturas estuvieron entre 0 y 19 grados bajo cero. En este año 2024, el vehículo que más Km recorrió en la prueba (522 Km) fue el HiPhi, vehículo eléctrico chino que fue, además, el que menos perdió (-33 Km) sobre la cifra que da la marca (555), sólo un 5,9% menos. Las temperaturas oscilaron este año entre 2 y 10 grados bajo cero, con un buen viento generado por la tormenta Ingunn (NAF, 2024). Analizando la base de datos relativa a las pruebas realizadas en los últimos 4 años, el mejor resultado perdió solamente un 4% sobre la cifra oficial de Km; el peor perdió un 36%.
Según la American Automobile Association, Inc. (AAA), los resultados de autonomía para todos los vehículos eléctricos que publica la Environmental Protection Agency de EEUU (EPA) en el mundo real pueden variar, y de hecho varían, según varios factores: la temperatura de la batería, la temperatura interior, los hábitos de conducción y las condiciones de funcionamiento. Y es que no nos podemos olvidar que los coches de gasolina con motores de combustión interna también sufren el frío; su economía de combustible se reduce alrededor de un 15% a 20 grados F (- 6,67°C), en comparación con lo que obtendrían a 77 grados F (25 °C) según el Departamento de Energía de EE. UU.
Como en todos los vehículos, existen muchos factores que van a influir mucho en el rendimiento, pero teniendo en cuenta algunas precauciones de uso, la influencia de la temperatura parece ser moderada en los Km de autonomía que puede recoger un vehículo 100% eléctrico. Por tanto, no es verdad que los vehículos que usan esta tecnología no sirvan para circular en lugares con climas fríos y cálidos normales, o dejen de funcionar en ellos.
