Mito 5: No puedo hacer un viaje largo con un coche 100% eléctrico
El concepto o sensación de suficiencia en la autonomía de los vehículos eléctricos no sólo depende del factor tecnológico de las baterías que unos modelos u otros usen y de sus características técnicas, sino que, en mayor medida, se asocia a la experiencia del usuario, sus necesidades y usos, su forma de vida, su lugar de residencia y de otras circunstancias particulares e individuales. Es cierto que la autonomía de un vehículo eléctrico, en cualquier segmento, es menor que la de los vehículos propulsados por tecnologías de combustión interna, actualmente.
Teniendo en cuenta que en el día a día el repostaje del coche eléctrico se realiza en casa, en el trabajo o en ambos, las autonomías actuales son suficientes para la mayoría de los usuarios. Se observa una gran diferencia cuando se comparan usos urbanos e interurbanos y si se considera el uso de climatización en zonas o épocas con climas extremos. Esta diferencia se encuentra incluso entre los consumos en circulación real y los declarados en los protocolos de medida como el WLTP (Procedimiento Mundial Armonizado para Pruebas de Vehículos Ligeros).

La tecnología de baterías está en constante evolución y, gracias a ello, la autonomía que proporcionan va en aumento. Por tanto, a pesar de ciertas condiciones durante la conducción, la oferta de vehículos eléctricos tiene una autonomía, tanto en ensayos en circulación real como en los valores declarados de homologación frente al WLTP, que permite superar muy holgadamente los 300 km y, en muchos casos, los 400 km en su rango inferior. En viajes cuyo recorrido sea superior a dicha autonomía, es necesario parar para recargar el vehículo. Los vehículos eléctricos actuales son compatibles con cargas igual o superiores a los 50 kW, lo que reduce en gran medida el tiempo de carga, recargando un 80% de batería entre 30 y 45 minutos de media, tiempo compatible con una parada de descanso en carretera.
En conclusión, la autonomía de los coches eléctricos actuales es suficiente para la gran mayoría de los desplazamientos incluidas las largas distancias. Obviamente, teniendo en cuenta que la experiencia de usuario es diferente y que es recomendable realizar una planificación previa al viaje para adecuar las necesidades de parada para la recarga.
