Aportaciones a la audiencia pública del Plan Nacional de Renovación de Edificios
El Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE), como parte de la trasposición de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD), es una herramienta esencial para alcanzar la descarbonización del parque edificado en general, y residencial en particular, del conjunto del Estado español.
Pero ese no es su único objetivo, como parte del paquete “Objetivo 55”, hay una gran conciencia en la reducción de la pobreza energética a lo largo de los indicadores, objetivos y medidas requeridos. Por ello, es un instrumento que enlaza necesariamente con otros textos actualmente en redacción o tramitación como son la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026 - 2030 (ENPE) y el Plan Social para el Clima (PSpC), pudiendo este último, además, aportar financiación para las medidas contempladas en el PNRE. Buena parte de esta financiación provendrá del Plan Estatal de Vivienda 2026 - 2030 (PEV), por lo que el alineamiento de estos cuatro documentos es esencial, así como su grado de ambición y compromiso con la erradicación de la pobreza energética.
La Alianza por la rehabilitación de viviendas sin dejar a nadie atrás lleva trabajando desde su conformación en 2021 en lograr que la Ola de Rehabilitaciones anunciada por la Comisión Europea en 2020 sea una que permita no solo descarbonizar el parque residencial del Estado español, sino también reducir la brecha existente entre las distintas clases sociales y en particular reducir los alarmantes índices de pobreza energética existentes desde entonces, los cuales prácticamente no se han reducido, pese a haberse ampliado de forma importante la ratio de rehabilitación residencial.
Como venimos defendiendo en nuestras últimas intervenciones en las consultas y audiencias a información públicas de los documentos mencionados anteriormente, consideramos que la demanda por la rehabilitación de vivienda ya se ha puesto en marcha a través de las ayudas vinculadas al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Sin embargo, este impulso rehabilitador no ha llegado a los hogares en situación de vulnerabilidad. Desde la Alianza, hemos trasladado consultas a todas los gobiernos autonómicos respecto al porcentaje de fondos solicitados que han supuesto las ayudas adicionales a hogares vulnerables dentro del total de solicitudes vinculadas a los programas 1 y 3 de rehabilitación de viviendas del PRTR. En las respuestas obtenidas de 7 comunidades autónomas, nunca encontramos porcentajes superiores al 5%, y la media se encuentra en torno al 2%, siendo muy inferiores al porcentaje de la población que cumple los criterios para la solicitud de estas ayudas adicionales, incluso considerando que se trata de ayudas complementarias y que, por tanto, no es necesario que conformen la totalidad de la ayuda aportada a estos hogares en situación de vulnerabilidad.
Por ello, creemos esencial redoblar los esfuerzos dirigidos a hacer accesible la rehabilitación de viviendas a los hogares en situación de vulnerabilidad, lo cual no solo supone dar ayudas adecuadas, sino también poner en marcha los mecanismos de planificación y gestión que lo permitan. Dejamos a continuación nuestras aportaciones sobre el articulado original
