Guía: Recomendaciones para asegurar que la rehabilitación llega a todas

La actual crisis energética, acrecentada por la invasión rusa de Ucrania, ponen de manifiesto la necesidad de acelerar la transición energética, ecológica y social, en la cual la rehabilitación del parque edificado residencial cumple una importante parte. Paquetes normativos como el Fit for 55, o ayudas como las que permiten los fondos Next Generation, nos abren al menos dos posibles escenarios: uno en el que toda la población ha sido capaz de rehabilitar su vivienda, ha reducido sus consumos energéticos, mejorado la calidad del aire que todas respiramos y aumentado el confort en su día a día; y otro, en el que solo una parte de la población ha conseguido llegar a vivir en esa vivienda descarbonizada, condenando al resto de la población a unas facturas cada vez mayores, a una mayor vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático y a unos sistemas de calefacción y refrigeraciónobsoletos, cada vez más difíciles de mantener y costear.

El aumento de la vulnerabilidad socioeconómica, así como de los indicadores de pobreza energética nos recuerdan que no todas las personas tienen la misma capacidad para realizar acciones que favorezcan esa transición, por lo que son necesarias ayudas dirigidas a una población que, sin ellas, no sería capaz de acometer estas rehabilitaciones. Hay una gran cantidad de dinero y medios que se está poniendo a disposición de la población para que todas podamos rehabilitar nuestra vivienda, pero para cumplir con la distribución equitativa que debe caracterizar a la administración, este dinero y medios tienen que llegar sobre todo a quien, sin ellos, jamás podría siquiera soñar con vivir en una vivienda digna.

Para alcanzar esta transición justa, recomendamos a las Administraciones Públicas:

  1. Establecer objetivos mínimos de rehabilitación de viviendas de población en situación de vulnerabilidad, lo cual requiere de partidas reservadas anualmente para ese fin.
  2. Deben diseñarse esquemas de ayudas y financiación que respondan a las realidades que afrontan los hogares en situación de vulnerabilidad.
  3. Las viviendas en régimen de alquiler, por ejemplo, no han tenido excesiva representación en los programas de rehabilitación hasta ahora, pero es en ellas en las que vive más población en situación de vulnerabilidad.
  4. Parar evitar procesos de desahucio por rehabilitación, deben establecerse límites al precio del alquiler siempre que las obras estén cofinanciadas con fondos públicos y los inquilinos sea población en situación de vulnerabilidad.
  5. Una red de oficinas de la rehabilitación en el entorno de los conjuntos más vulnerables es una herramienta necesaria para hacer llegar la información y facilitar las gestiones a las familias en situación de vulnerabilidad.
  6. Deben aprovecharse las rehabilitaciones de envolvente para implementar un apoyo decidido por la producción de electricidad con fuentes renovables que puedan ser disfrutados por la población en situación de vulnerabilidad.
  7. Una vez acometidas las intervenciones para reducir la demanda de calefacción y refrigeración, deberían darse ayudas para la descarbonización de los equipos de climatización de los hogares en situación de vulnerabilidad.
  8. Para una eficiente distribución de los fondos disponibles, deben realizarse diagnósticos transversales desde la escala municipal que permitan detectar las zonas más vulnerables que han de ser priorizadas desde la intervención pública.
  9. La vulnerabilidad socioeconómica y la pobreza energética son problemáticas complejas que deben ser caracterizadas de una forma interseccional a la que ofrecer ayudas adicionales.
  10. Las intervenciones a escala de barrio pueden ayudar a cohesionar las comunidades existentes si se establecen estructuras de gobernanza e iniciativas de desarrollo de capacidades como parte de los procesos.

Respecto a los equipos técnicos responsables de acometer estas rehabilitaciones, planteamos las siguientes recomendaciones:

  1. Para conocer todas las ayudas adicionales para la población en situación de vulnerabilidad, así como las condiciones para poder obtener las mismas, es conveniente informarse respecto a las ayudas económicas, técnicas y sociales disponibles.
  2. Para poder ayudar en mayor medida a la población en situación de vulnerabilidad, es importante visitar la oficina de rehabilitación más cercana con el fin de conocer los medios de apoyo disponibles.
  3. Si queremos tener el mayor impacto positivo posible en los barrios a los que nos dirijamos, es importante consultar el grado de vulnerabilidad de las zonas de nuestro entorno antes de seleccionar el ámbito en el que intervenir.
  4. Para lograr el mejor desarrollo posible de las obras y que los consensos alcanzados sean amplios, debemos solicitar y estar pendientes de que todos los hogares que habitan un edificio asisten a las reuniones informativas y decisorias de las comunidades de vecinos
  5. Podemos aprovechar las reuniones de la comunidad de vecinos para detectar casos de hogares en situación de vulnerabilidad que no estén en contacto con los servicios sociales locales.
  6. Para facilitar la comprensión de las obras que hay que realizar y mejorar el desarrollo de las mismas, es recomendable hacer uso de imágenes, materiales y un lenguaje fácilmente inteligible por una población que es ajena a la rehabilitación de edificios.
  7. Para evitar un mal ambiente durante o después de la ejecución de las obras, debemos ser transparentes respecto a los plazos y los costes de cada una de las fases de las obras.
  8. En el caso de que sea necesario, debemos prever y comunicar la necesidad de realojar temporalmente a algunos o a todos los vecinos del edificio con la mayor antelación posible.
  9. Una vez ejecutadas las obras, es importante aportar información sobre los nuevos hábitos y necesidades de mantenimiento tras las modificaciones de las viviendas para evitar un mal uso de los equipos o elementos instalados.
  10. Tras la realización de las obras, sería conveniente realizar un seguimiento y medición de las intervenciones realizadas.

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