Como analistas desde 2016 de este estándar sobre el comportamiento empresarial, nos hemos preguntado cuál es la situación del sector privado español

El sector empresarial, a través de su actividad, puede generar un impacto muy destacable sobre los derechos humanos, ya sea positivo -a través de, por ejemplo, la creación de empleo- o negativo -con condiciones laborales precarias y salarios de pobreza-. 

Con el objetivo de paliar las posibles vulneraciones, las empresas en España deben publicar anualmente un Estado de Información No Financiera. Una obligatoriedad a la que próximamente se va a unir la nueva legislación europea en materia de debida diligencia, que afectará a todas las compañías del país. 

Bajo este paraguas, en ECODES hemos querido poner en valor el expertise que venimos adquiriendo desde 2016 como analistas del Corporate Human Rights Benchmark (CHRB), un estándar público e internacional sobre el comportamiento empresarial perteneciente a la World Benchmarking Alliance (WBA). Para ello, hemos realizado el primer estudio sobre empresa y derechos humanos centrado en el IBEX 35 a partir de la metodología de este procedimiento.

Asi, por primera vez se ha traducido la metodología fundamental (CHRB Core methodology) al español, y ha realizado el análisis centrándose en las empresas que integran el principal índice bursátil del país. En este sentido, cabe destacar que, aunque el sistema completo de análisis de CHRB cuenta con más de 50 indicadores (a su vez divididos en subindicadores), se ha utilizado el básico (core), pues permite analizar compañías independientemente del sector en el que operen. De este modo, se ha medido la calidad de los compromisos relacionados con derechos humanos, la responsabilidad de la gestión, la implementación de un sistema de debida diligencia, y de mecanismos de reclamación y remedio. La principal conclusión del análisis: el capital privado de español tiene todavía un largo camino por recorrer en esta materia. De hecho, la puntuación media ha sido de 8,9 puntos sobre 26 posibles, siendo los sectores de petróleo- energía y tecnología-telecomunicaciones los que más puntuación han obtenido.

NumeroEmpresas puntuación

En el ámbito de políticas, por lo general las compañías cuentan con compromisos claros y explícitos con los derechos humanos y laborales tanto para sus operaciones como para la cadena de suministro. Se da una relación con los grupos de interés afectados, fundamentalmente empleados, pero a menudo falta un compromiso público y explícito con la remediación de impactos en las operaciones propias y la cadena de suministro.

Pero, ¿qué factor provoca una puntuación general tan baja? La debida diligencia, o al menos su comunicación, es la asignatura pendiente en la mayoría de los casos. Las compañías informan sobre acciones llevadas a cabo en relación a los derechos humanos, como requiere la legislación sobre informes de estados no financieros, pero fallan en clarificar si se hace de forma consistente con los Principios Rectores de Naciones Unidas. Aunque la mayoría de las empresas parecen llevar a cabo algún proceso de evaluación de posibles impactos, por lo general no hay información sobre un proceso profundo.

Por otro lado, cabe destacar que las organizaciones tienen mecanismos de reclamación, e informan en parte sobre reclamaciones relacionadas con derechos humanos. A pesar de ello, no suele haber información disponible sobre si se aseguran de que los empleados en distintos países pueden acceder en sus propias lenguas a los mismos, o sobre si realizan evaluaciones del funcionamiento de los mecanismos de reclamación, o acerca de las reparaciones realizadas en caso de vulneración.

Accede aquí al resumen del estudio

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Más información:

Carlos Martínez 

Análisis de sostenibilidad y medición de impacto

Coordinador análisis de sostenibilidad

carlos.martinez@ecodes.org

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