Descubre si pones en práctica alguno de ellos y, si es así, aprovecha para cambiarlos y ahorrarás
  1. Lavar a mano los platos consume menos energía que el lavavajillas

A pesar de la creencia popular, la verdad es que lavar los platos a mano consume mucha más agua que hacerlo con el lavavajillas. Estos electrodomésticos están preparados para ser eficientes en su tarea. Y mucho más si lo pones en marcha además en las horas valle.

Un lavavajillas usa de media 10 litros de agua por lavado y lavar la misma cantidad de platos a mano hace que se gaste entre 10 y 20 veces más agua. Si además utilizamos el programa ‘eco’, que, aunque más largo gasta menos energía y el ahorro energético será mayor.

  1. La pérdida de calor por las ventanas es residual

Simplemente aislando correctamente las ventanas podemos ahorrar entorno a 100€/año, mientras que un burlete adhesivo tan sólo cuesta entorno a 12 €. Es por eso precisamente que los hogares con ventanas de madera o que no aíslen bien del exterior son más frías en invierno y más cálidas en verano. Esto al final se traducirá en un aumento en el gasto de energía porque tendremos más tiempo conectados el aire acondicionado y/o la calefacción en la vivienda.

  1. Las vitrocerámicas gastan menos que las cocinas de gas

Las cocinas de vitrocerámica consumen más que las cocinas de gas. De hecho, consumen hasta cuatro veces más. Así que, en el caso de optar por una vitrocerámica opta por una de inducción. Son algo más caras, pero mucho más eficientes. A la larga sale más rentable.

  1. Los aparatos enchufados pero que no se están usando no consumen

Hablamos del denominado stand-by, el consumo fantasma. Cuando hablamos de stand-by nos referimos a aquellos electrodomésticos que están en reposo, incluso apagados, pero sin desconectar de la luz.

Un detector de stand-by puede ser el puntito led rojo del aparato. Por ejemplo, una televisión apagada que podemos encender desde el mando a distancia está en reposo o stand-by y consume mientras está en este estado.

En contra de la opinión general, el stand-by consume mucha más energía de la que pensamos. Según IDAE, representa un 10,7% del consumo total de la vivienda. Por lo que la solución queda en manos de nuestros hábitos. Puedes desconectar completamente estos aparatos cuando no los estés utilizando o puedes hacerte con regletas con interruptores para hacer más fácil esta tarea.

  1. Dejar un ordenador encendido consume menos que apagarlo y volver a enchufarlo

Dejar el ordenador con el salvapantallas o en modo “sueño” o “reposo” implica un consumo energético por lo que si vamos a estar varias horas sin utilizarlo lo mejor es apagarlo y desenchufarlo.

  1. Poner la lavadora de noche siempre es más barato

Depende de si tienes contratada una tarifa constante durante las 24 horas o tienes discriminación horaria (2.0DHA) o estas en el mercado regulado PVPC.

Con la tarifa constante (tienes tu contrato en mercado libre) poner la lavadora te costará lo mismo a las 16h que a las 4h de la madrugada. Por lo que si quieres ahorrar deberás tener activada la discriminación horaria en tu contrato. Así podrás poner lavadoras, lavavajillas, etc. en el periodo valle.

Esta es una tarifa que en realidad conviene a más del 80% de los hogares. Si tienes este tipo de tarifa, poner la lavadora de noche, o cualquier otro electrodoméstico en horas valle sí que te ayudará a ahorrar.

Si tienes tarifa regulada PVPC el precio varía cada hora por lo que, además de la discriminación horaria, puedes ahorrar si pones en funcionamiento tus electrodomésticos en las horas con precios más baratos.

Obtén más información accediendo a nuestros artículos sobre contratos/facturas y sobre la discriminación horaria.

  1. El ciclo corto de la lavadora ayuda a ahorrar

Ojo con los programas cortos, están pensados para ahorrar tiempo, no energía. La clave del ahorro está en utilizar siempre que puedas programas con agua fría.

Además, si tu lavadora tiene la función “ECO”, verás como la duración del programa es superior a las 2h y 30min en la mayoría de los casos. Esto significa que gestiona el consumo en un periodo de tiempo mayor para evitar picos e incrementos en el consumo.

  1. Cuanto más alto este el termostato de la calefacción más rápido se calienta la habitación

La realidad es que poner la calefacción más alta no hará que la habitación se caliente antes, sino que gastaremos más energía en llegar a esa temperatura tan alta que hemos fijado.

Es importante que prevengamos las posibles pérdidas de calor (ventanas, airear la casa demasiado tiempo, etc.) para evitar que la vivienda se enfríe demasiado, así volver a calentarla nos llevará menos tiempo y conseguiremos un mayor ahorro energético.

También debemos limpiar los filtros del aire acondicionado y/o revisar los circuitos de calefacción periódicamente para garantizar un óptimo funcionamiento.

  1. Debemos precalentar el horno antes de introducir los alimentos en su interior

Este aparato eléctrico consume mucha energía ya que alcanza altas temperaturas en un periodo muy breve de tiempo y no es necesario precalentar el horno para cocciones superiores a una hora.

Otro error es abrir el horno durante la cocción de los alimentos. Cada vez que se hace se pierde un mínimo del 20% de la energía acumulada.

  1. Dejar el ventilador encendido en una habitación cerrada enfría el ambiente

El ventilador lo único que hace es mover el aire de la estancia pero nunca enfriar o regular la temperatura.

Más información:

Para más información, accede a nuestra web ecodes.org y/o comunícate con nosotros a través de los correos electrónicos ecodes@ecodes.org o niunhogarsinenergia@ecodes.org También puedes llamarlos al 976 29 82 82.

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