No gusta a casi nadie y encima genera un consumo elevado así que sigue estos consejos y conseguirás no gastar tanto

Sea por confort, comodidad, limpieza, por ser presumido, por aparentar, por elegancia, sea por lo que sea, el uso de la plancha esta extendido completamente en casi todos los hogares. Sin embargo, quizás en muchas ocasiones habría que valorar la necesidad verdadera de hacer uso de ella, ya que un cambio en nuestros hábitos de consumo durante el lavado y el secado, es decir, antes del momento en que se usa este equipo que vamos a tratar, puede ayudarnos a varias cosas: 

  • Primero, a quitarnos esta “odiosa” tarea que supone un tormento para muchos ciudadanos. Tender bien estirada y en perchas la ropa evita en muchos casos tener que recurrir al planchado posterior. 
  • Segundo, a ahorrar dinero en nuestras facturas gracias a la disminución del consumo provocado por su uso. 
  • Y, tercero, a alargar la vida útil de aquella ropa más delicada y que con planchado tras planchado, debido al calor aplicado, acaba perdiendo calidad e imagen.

Como en el resto de los equipos domésticos, en el mercado se pueden encontrar distintos tipos de planchas en función de la utilidad que pueden proporcionar: centro de planchado o plancha tradicional. Sin embargo, en lo relativo a la potencia que necesitan y consumo que provocan no existe, todavía, un etiquetado energético que nos permita elegir entre una más eficiente o una menos, es cuestión de prestar atención a las especificidades que se señalan en la caja del equipo antes de comprarlo.  

Consejos de adquisición.

  • Capacidad del depósito. Mejor que sea extraíble para facilitar el relleno de agua. La capacidad suele estar entre los 0,8 l y 2 l. 

  • Sistema antical. Esta característica es muy importante a tener en cuenta si vives en zonas con agua dura. 

  • Tiempo de arranque. Los centros de planchado suelen tardar más que las planchas habituales. La media está entre los 2 y 10 minutos.

  • Peso total. Es importante saber que los sistemas de centros de planchado pesan algo más que las planchas. 

  • Modo ECO. Con el modo bajo consumo que tienen varios centros de planchado, ahorrarás en consumo eléctrico. 

  • Potencia. 2000W son los comúnmente requeridos en este tipo de equipos. 

Consejos para ser eficientes planchando.

  • Evita encender la plancha para 1 o 2 prendas. Todo aparato eléctrico que su funcionamiento se base en calentarse, consume mucha energía. Este es el caso de la plancha, donde gran parte de su consumo se produce mientras alcanza la temperatura necesaria para su uso. Por ello, evitar calentar la plancha para planchar una o 2 prendas y espera a tener ropa suficiente.

  • Plancha primero las prendas más delicadas cuando aún la plancha no está muy caliente, y así aprovecharemos ese calor.

  • El resto de prendas delicadas para el final cuando ya hayamos desenchufado la plancha. Con el calor residual será suficiente para este tipo de prendas.

  • Apaga la plancha si vas a interrumpir el planchado. ¡En este aparato, cada minuto que permanece encendido sin necesidad cuenta!

Estos son solo algunos de los aspectos esenciales que debemos de conocer para ser más eficientes en nuestro hogar y, con ello, pagar menos en nuestra factura. Además, recuerda que tu grado de implicación contribuye a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y a lucha contra la Emergencia Climática. 

Más información:

Área de Energía y Personas

ODS área de energía y personas

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